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sábado, 24 octubre 2026

Estafa por WhatsApp: condenan a cinco años de prisión a hombre que engañó a una víctima por $300

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Por Redacción ContraPunto

San Salvador, 24 de octubre de 2026. Un tribunal de El Salvador condenó a cinco años de prisión a Michael Clarence Canjura, declarado culpable de estafar a una persona mediante WhatsApp, luego de utilizar una cuenta comprometida para solicitar dinero con el pretexto de atender una supuesta emergencia.

El caso, dado a conocer por el diario El Mundo este sábado, evidencia los riesgos de las estafas digitales en las que los delincuentes se aprovechan de la confianza entre familiares, amigos y conocidos para obtener dinero mediante engaños.

De acuerdo con la información publicada, el Tribunal de Sentencia de San Francisco Gotera, en el departamento de Morazán, impuso la pena de cinco años de cárcel a Canjura por una estafa de $300. La Fiscalía General de la República (FGR) sostuvo que el acusado consiguió que la víctima entregara esa cantidad mediante una historia falsa transmitida a través de la plataforma de mensajería.

Una emergencia falsa para conseguir dinero

Según el relato fiscal, los hechos ocurrieron el 25 de julio de 2025, cuando Canjura escribió a la víctima desde un número de WhatsApp que esta tenía registrado como perteneciente a una persona conocida.

A través de los mensajes, se solicitaban $300 para atender una supuesta emergencia. Al reconocer el contacto y creer en la historia presentada, la víctima confió en la petición y entregó el dinero.

Sin embargo, posteriormente descubrió que la cuenta de WhatsApp había sido vulnerada y que estaba siendo utilizada para engañar a los contactos de su titular.

El mecanismo se apoyó, por tanto, en dos elementos fundamentales: la suplantación de confianza y la urgencia económica. La víctima no recibió necesariamente una solicitud de un desconocido, sino un mensaje que aparentaba proceder de alguien de su entorno, circunstancia que facilitó el engaño.

La información difundida no detalla cómo se obtuvo el acceso a la cuenta, si hubo otras víctimas ni si el dinero fue recuperado. Tampoco permite establecer que el titular legítimo del número haya participado en el delito.

Cinco años de cárcel por una estafa digital

La condena impuesta por el tribunal refleja las consecuencias penales que puede tener el uso de plataformas digitales para cometer delitos patrimoniales.

Según la publicación de El Mundo, la estafa puede castigarse en El Salvador con penas de hasta ocho años de prisión, dependiendo de la calificación jurídica aplicable. En este caso, la sentencia comunicada fue de cinco años.

El fallo también pone de relieve que la cantidad sustraída no elimina la relevancia penal de la conducta. Aunque los $300 representan el monto identificado en este caso, el engaño mediante una identidad digital ajena puede ocasionar perjuicios económicos adicionales y afectar la confianza entre las personas.

La condena constituye una advertencia para quienes utilizan servicios de mensajería con el propósito de solicitar dinero mediante engaños: las comunicaciones digitales también pueden formar parte de una investigación penal y servir para reconstruir los hechos, siempre que existan elementos probatorios suficientes.

¿Cómo funcionan las estafas mediante cuentas vulneradas?

Las estafas por WhatsApp pueden adoptar distintas modalidades. En una de ellas, los delincuentes consiguen acceso a una cuenta legítima y envían mensajes a sus contactos para pedir transferencias, préstamos o ayuda económica urgente.

En otros casos, utilizan números diferentes, fotografías robadas o perfiles que imitan la identidad de una persona conocida. El objetivo es reducir las sospechas de la víctima y conseguir que actúe antes de verificar la autenticidad del mensaje.

La urgencia es una de las señales de alerta más frecuentes. Frases relacionadas con accidentes, problemas médicos, deudas inesperadas o necesidades inmediatas de dinero pueden utilizarse para presionar a la persona y evitar que compruebe la información.

Por ello, recibir un mensaje desde un número conocido no garantiza que quien escribe sea realmente el titular de la cuenta. Incluso una conversación que parece auténtica puede estar siendo controlada por terceros.

Medidas para evitar caer en el engaño

Ante este tipo de delitos, especialistas en seguridad digital recomiendan verificar cualquier solicitud inesperada de dinero antes de realizar una transferencia o entregar efectivo.

Entre las principales medidas preventivas destacan:

  • Confirmar la identidad por otro medio: llamar directamente a la persona o comunicarse con ella mediante un canal distinto al de la solicitud.
  • Desconfiar de la urgencia: no enviar dinero únicamente porque un mensaje afirma que existe una emergencia.
  • No compartir códigos de verificación: los códigos recibidos por SMS o mediante aplicaciones pueden permitir que otra persona tome el control de una cuenta.
  • Activar la verificación en dos pasos: esta función añade una barrera de seguridad al acceso a WhatsApp.
  • Revisar los dispositivos vinculados: cerrar las sesiones que no se reconozcan y comprobar periódicamente qué equipos tienen acceso a la cuenta.
  • Avisar a los contactos: si una cuenta ha sido comprometida, es importante advertir a familiares y conocidos para evitar que otras personas sean engañadas.

Quienes sospechen haber sido víctimas de una estafa deben conservar los mensajes, números telefónicos, comprobantes de pago y demás evidencias disponibles, y presentar la denuncia ante las autoridades competentes.

La confianza también debe protegerse en internet

El caso de Michael Clarence Canjura muestra cómo una herramienta cotidiana de comunicación puede ser utilizada para cometer un delito cuando se combina el acceso no autorizado a una cuenta con la manipulación de la confianza personal.

La prevención requiere tanto medidas técnicas como hábitos de verificación. Una llamada breve puede evitar la pérdida de dinero y ayudar a impedir que una cuenta comprometida se convierta en instrumento para perjudicar a más personas.

La sentencia de cinco años de prisión comunicada por el Tribunal de Sentencia de San Francisco Gotera subraya que los engaños realizados a través de plataformas digitales pueden tener consecuencias judiciales. En un entorno donde las comunicaciones y las transacciones son cada vez más frecuentes por internet, la prudencia sigue siendo una de las primeras defensas frente a la delincuencia digital.

Fuente: con información atribuida a la Fiscalía General de la República.

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Redacción ContraPunto
Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto

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