Por: Manuel Luna
Desde pequeño soy un mal patriota y hoy un poco apátrida.
Siempre me veo y recuerdo todos los septiembres en Usulután
En mis grados de primaria, nos sacaban a la calle a ensayar marchas militares.
Que culminaba en el Parque Alameda en ese desfile del 15 de septiembre.
Bajo ese sol candente usuluteco de las doce del día.
Vi caer en el desfile compañeros desmayados por ese furioso sol
quizá mal alimentados y de hogares más pobres, que el mío
y les daban auxilio, y cuidado. Era como un mandato militar asistir.
Hoy hasta el himno nacional me trae una sensación extraña:
Solo veo déspotas militares y verdugos Guardias Nacionales,
Y escuadrones de la muerte y presidentes dictadores con vestidura militar.
Quizá lo que más agrada es la oración a la bandera, por cuatro versos
Y porque en más de alguna ocasión, los maestros me eligieron
A pasar a leer, en día lunes, en el acto cívico de costumbre.
“En tus campos ondulan doradas espigas,
en tus talleres vibran los motores,
chisporrotean los yunques
surgen las bellezas del arte”
Hoy en mi país hasta lo revolucionarios se ponen la mano en el pecho
cuando escuchan el himno y hasta los poetas oficiales del estado.
Yo me quedo con el: Poema de Amor de: Roque Dalton
o Cañal en Flor, del poeta Alfredo Espino.
Siempre he sido; un mal Patriota y hoy un poco Apátrida, desde esos tiempos.


