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domingo, 25 de julio del 2021

El negocio de la tecnologí­a verde y su futuro

A medida que la tecnologí­a verde sigue emergiendo como una fuerza creciente, han surgido varios clusters industriales fuertes: agua y aguas residuales, energí­a, materiales avanzados, agricultura, transporte, eficiencia energética y fabricación.

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Las nuevas inversiones mundiales en energí­a renovable cayeron un 23% en 2016 con respecto al año anterior, según el informe de Tendencias mundiales de las energí­as renovables de 2017 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Escuela de Frankfurt. Sin embargo, la instalación de capacidad de energí­a renovable alcanzó un nuevo récord histórico en todo el mundo, lo que sugiere que la demanda de energí­a renovable sigue siendo fuerte, a pesar de la caí­da en las inversiones.

Los menores costos fueron parcialmente responsables de la caí­da de la inversión, junto con un ritmo más lento de financiamiento en China, Japón y ciertos mercados emergentes a lo largo del año. A pesar de la desaceleración, las inversiones siguen siendo bastante sólidas históricamente; lo que alguna vez fue una mera visión del futuro se ha convertido en una realidad, ya que los paí­ses en desarrollo de todo el mundo realizan importantes inversiones en tecnologí­a verde.

¿Qué implica hacer una inversión en tecnologí­a verde?

La inversión en tecnologí­a verde, también conocida como inversión en tecnologí­a limpia, suele implicar la selección de inversiones en empresas con prácticas y productos / servicios sostenibles y respetuosos con el medio ambiente. Si bien algunas tecnologí­as limpias ofrecen mejoras que aumentan la productividad y la eficiencia de los recursos, otras disminuyen el impacto ambiental. A medida que la tecnologí­a verde sigue emergiendo como una fuerza creciente, han surgido varios clusters industriales fuertes: agua y aguas residuales; energí­a; materiales avanzados; agricultura; transporte; eficiencia energética; y fabricación.

El año pasado, la inversión global en energí­a verde cayó, después de dos años de crecimiento, ya que los precios generales cayeron y las inversiones en Asia y otros paí­ses emergentes cayeron hasta un 30%. Las inversiones en energí­as renovables, excluidas las grandes hidroeléctricas, cayeron a 241.600 millones de dólares. Sin embargo, la cantidad de la nueva capacidad instalada aumentó de 127,5 gigawatts en 2015 a un récord de 138,5 gigawatts en 2016. Las fuentes renovables combinadas fueron responsables del 55,3% de la nueva generación de energí­a generada el año pasado, según el informe Global Trends.

Aunque las inversiones en tecnologí­a verde prácticamente han explotado en los últimos años, estas inversiones no carecen de desafí­os. Junto con la determinación de qué tecnologí­as tienen el potencial de ser la próxima gran cosa, los posibles inversores también deben hacer su camino a través del atolladero de los cambios normativos a menudo asociados con el sector de la tecnologí­a verde. A pesar de estos desafí­os, los inversores han encontrado que la tecnologí­a verde es un buen mercado en el que invertir. Esto se debe en gran parte al hecho de que los costos han seguido disminuyendo, haciendo que la tecnologí­a verde sea aún más atractiva como una oportunidad de inversión. Entre los sectores de tecnologí­a verde más populares que tienden a atraer a los inversionistas es la energí­a solar.

Fuente: Investing in Green Technology ““ the Future Is Now

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CP / Agencias Internacionales
Redacción ContraPunto / Agencias y diarios internacionales
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