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viernes, 14 de mayo del 2021

Daniel Ortega, el único presidente que no ha aparecido ante la crisis del COVID-19

El presidente de Nicaragua tiene tres semanas sin aparecer públicamente, por lo que ha sido blanco de críticas.

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Este viernes, Daniel Ortega, no participó como estaba previsto, en un homenaje póstumo que hizo el Congreso al secretario de Relaciones Internacionales del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FLSN), Jacinto Suárez.

Aunque el programa tenía establecido que el mandatario entregaría la medalla de oro "Augusto C. Sandino" en su máximo grado a Gilma Perezcassar, viuda del también diputado ante el Parlamento y presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores, la misma fue otorgada por el titular del Congreso, el oficialista Gustava Porras.

A Ortega, de 74 años, un exguerillero que lleva 13 años consecutivos en el poder, no se le ve desde el pasado 12 de marzo, cuando participó, desde su residencia, en una teleconferencia con sus homólogos centroamericanos sobre la pandemia del coronavirus.

Ante la ausencia de Ortega, que no participa en actos públicos desde el 21 de febrero pasado cuando lo hizo en uno con el Ejército, ha sido su esposa la que ha llevado la voz en medio de la emergencia sanitaria.

Pero Murillo, que en junio cumple 69 años, tampoco ha dado la cara en público y sus mensajes los dirige a través de llamadas por teléfono que hace a los medios oficiales.

Ortega y Murillo tampoco encabezaron una marcha organizada por el Ejecutivo el pasado 13 de marzo y denominada "Amor en tiempos del COVID-19", en la que miles de simpatizantes sandinistas y trabajadores marcharon por Managua, pero sin la presencia de los convocantes y homenajeados, ni de sus hijos, que sí habían participado en marchas anteriores.

El gobernante, contrario a otras ocasiones, tampoco se ha solidarizado en público con su aliado y par venezolano, Nicolás Maduro, quien la semana pasada fue acusado por Estados Unidos por los delitos de narcotráfico, lavado de dinero y terrorismo.

"Dale chance (oportunidad) a la calma", escribió recién en un tuit Juan Carlos Ortega Murillo, uno de los ocho hijos de la pareja presidencial, ante las críticas sobre la ausencia de sus padres.

La ausencia de Ortega en medio de la pandemia del COVID-19, que en Nicaragua registra oficialmente cinco casos, con un fallecido, y 12 sospechosos, ha sido motivo de una encarnizada disputa en las redes sociales, en la que sus seguidores incluso han tenido que recurrir a fotos de años anteriores con el mandatario visitando hospitales.

En una de esas fotos, como si fueran actuales, Ortega aparece acompañado del fallecido cardenal Miguel Obando y Bravo, y en otra con el ministro de Transporte, Óscar Mojica, vestido de militar cuando era el número dos del Ejército.

Los nicaragüenses han comenzado a especular sobre el estado de salud de Ortega por la cercanía que su familia tenía con el único fallecido con COVID-19 en el país, un estilista. Sin embargo el mandatario también acostumbra a desaparecer durante las crisis.

En abril de 2018, cuando comenzó un estallido social contra su Gobierno por unas controvertidas reformas a la seguridad social, apareció en público hasta el tercer día.

En otra ocasión, en marzo de 2014, Ortega reapareció tras 10 días de ausencia en actividades públicas en el Aeropuerto de Managua para recibir al recién nombrado cardenal, Leopoldo Brenes. 

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