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miércoles, 05 de mayo del 2021

Apuntes para entender de qué va la derecha salvadoreña

Alianza Republicana Nacionalista es el principal partido polí­tico de derecha en El Salvador, fundado a orillas del lago de Atitlán en Guatemala, por Roberto D´abuisson a inicios de los ochentas. Es un partido hijo del Movimiento de Liberación Nacional. En los últimos meses se han dado algunos eventos que no son ajenos a la opinión pública y que no escapan al análisis que este partido juega en la balanza de poderes en El Salvador.

La ideologí­a de ARENA nunca ha estado clara, pero el origen de este partido se atribuye a un clivaje resultado de la ruptura entre los grupos oligárquicos tradicionales, el ejército, la iglesia y entonces el apoyo estadounidense. Sin embargo “según Martí­n-Baró se fundamenta en la creencia de la santidad del esfuerzo individual (…) Por lo tanto la empresa privada se vuelve “parte esencial del individuo” y “la libertad exigida por la empresa privada es una extensión lógica de la libertad exigida para el individuo”. (Binford Leigh EL MOZOTE: VIDAS Y MEMORIAS 1997 Pág. 56)

En El Salvador rige un sistema multipartidista en el que -aunque existen distintos partidos polí­ticos- en el escenario polí­tico reinan dos principales: ARENA y FMLN. Debe recalcarse que una de las condiciones que puso el FMLN para la firma de los acuerdos de paz, fue una serie de modificaciones constitucionales que democratizarí­an el sistema polí­tico.

Desde 2009 ARENA pasa a ser el principal partido polí­tico de oposición, sus acciones han sido erráticas, precisamente porque –entre otros factores- nunca se prepararon para ser oposición y dejar de ser gobierno. Algunas de sus acciones han sido objeto de crí­ticas por parte de algunos de sus dirigentes, enfrentándose públicamente entre sí­. No debe perderse de vista que durante los sucesivos gobiernos de ARENA -4 en total, y a su vez 20 años en el ejecutivo- se dan numerosos actos de corrupción, de los cuales algunos están siendo investigados y otros siguen en total impunidad, lo que ha trastocado tanto la militancia de ARENA, como su organización interna, pues ha generado algunas escisiones y diferencias internas. Indudablemente estas diferencias responden a un asunto de relevo generacional, pues las diferencias entre sus dirigentes no solo responden a acciones polí­tico-ideológicas, sino también a la formación académica, experiencia profesional y juventud de sus nuevos cuadros.

No obstante, sigue predominando el adultocentrismo y la negativa a escuchar ideas diferentes a las que se han tenido desde la existencia de este partido polí­tico, pues contraviene “los valores” del mismo, especí­ficamente en los temas que son importantes y que generan pasiones en El Salvador, como el aborto, minorí­as sexuales y sus derechos, entre otros, tal como fue evidente en una entrevista brindada a un medio electrónico.

Este partido polí­tico que lleva años usando el estandarte de la protección a las libertades, a lo interno se niega a respetar la libertad de pensamiento y de disentir, de quienes son sus miembros, censurando a quienes tienen un punto de vista diferente, incluyendo diputados que han votado distinto al resto del partido en la Asamblea Legislativa. Mientras tanto los jóvenes se quedan sin espacios de participación donde cuestionar, quienes se quedan lo hacen al amparo de viejos “dirigentes” reproduciendo discursos ajenos, propios de épocas pasadas; contribuyendo a la interminable polarización polí­tica, determinada en buena medida por temas electorales. Es muy posible que este tipo de desencuentros entre las generaciones de la guerra y de la post-guerra, se terminen solo cuando se termine la generación de la guerra.

René Franco
René Franco
Columnista Contrapunto

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