Alexánder Larín luce el antes temido número 13

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Alexander Larín vuelve al Alianza FC, con el número 13. Criminólogo Ricardo Sosa recuerda que “los números 13 y 18 fueron retirados de los dorsales de los equipos del fútbol salvadoreños”, por el temor a las maras. Y que, “hoy, en 2023, vuelven”, tras el éxito de la Guerra Contra Pandillas.

Redacción ContraPunto


13 y 18 son los números que están siendo usados para identificar a los jugadores clubes salvadoreños de fútbol. La primicia la anunció el Alianza Fútbol Club, con una fotografía de su defensa, el jugador Alexander Larín, quien sostenía la camiseta del Albo, con el número 13 impreso. Ambas cifras, en el pasado, aludían a la Mara Salvatrucha (MS13) y al Barrio 18, quienes habrían perpetrado terror, y participado en la muerte de más de 111 mil salvadoreños, desde 1994; pero hasta ahora, ya se encuentran menguando en la Guerra Contra Pandillas.

Ricardo Sosa, criminólogo salvadoreño, asocia a la posibilidad en el uso de ambos números, a los resultados de las de las políticas de seguridad implementadas en el último quinquenio. Los números 13 y 18 fueron retirados de los dorsales de los equipos del fútbol salvadoreño. De igual manera, en los cantones, en las colonias, en los barrios, en los caseríos donde se juegan los torneos; entre vecinos o los torneos no profesionales amateur, los números 13 y 18 nadie los utilizaba, por temor y terror a las pandillas”, recuerda.

63 mil es el número aproximado de personas detenidas durante el Régimen de Excepción de Garantías Constitucionales. La cifra, no obstante, representaría a unos 60 mil detenidos, con posibles implicaciones en maras o pandillas; que, hasta el mes de marzo de 2022, habrían integrado una estimada de 76,600 integrantes en libertad. Ricardo Sosa también identificaría que las políticas de contención anti-terroristas dejarían hasta 285 días sin homicidios durante la administración del presidente salvadoreño, Nayib Bukele.

Fútbol sin miedo

Alianza Fútbol Club celebra la bienvenida del jugador salvadoreño, Alexánder Larín. Su ingreso habría sido notificado por la Junta Directiva del equipo Albo, y su representante, Pedro Hernández. También el profesor del equipo técnico, Eduardo Lara lo recibió afectuosamente, expresando a la prensa:

Yo no entiendo cómo es que un jugador que ama a la institución por qué no llegó antes para pedirme permiso y poder trabajar con nosotros, en vez de irse con la Sub17 o trabajar solo. Lo tengo ya a disposición pero en el momento que vea que esté a punto lo vamos a utilizar”, dijo.

Larín es un jugador profesional. Sus currículo deportivo ha llegado recientemente al equipo Albo, luego de haber participado en la Liga Mayor de El Salvador. También participa en la Selección Salvadoreña de Fútbol. Es conocido en equipos deportivos como el Club Deportivo Atlético Marte, en el Herediano Club Sport (Costa Rica) y en el Fútbol Club Juárez, entre otros.

Al jugador se le asignó el número 13, un identitario que en el pasado sería una cifra relegada y estigmatizada, por la presencia de las maras y pandillas en el territorio nacional. De hecho, Larín nació en 1992, fecha en la que se celebraría el término oficial de la guerra entre gobiernos militares y grupos combatientes; y que en períodos posteriores, daría paso a una serie de deportaciones, incluidas las que entonces sólo eran pandillas locales.

Contrario a Larín, Ricardo Sosa recuerda que el fútbol profesional y el amateur se privaban de la libertad para elegir los controvertidos dígitos. Señala el caso de Sebastián el Loco Abreu, el jugador que tiene el récord mundial que haber participado en el mayor número de clubes profesionales de fútbol. Cuando vino a El Salvador, a jugar en Santa Tecla, que se coronó campeón, tuvo que utilizar el número 22, porque el 13 no lo pudo utilizar”.

El fútbol profesional y aficionado en todo El Salvador no escapó del terror, miedo y amenazas de las pandillas los números 13 y 18 no se podían utilizar, estaban no asignados en las nóminas de inscripción, y no aparecían en los dorsales. Este año 2023 regresan”, sostuvo el criminólogo.

Más seguridad

285 días sin homicidios se cuantifican durante la administración del presidente salvadoreño, Nayib Bukele. El dato responde a la cifra oficial compartida de forma periódica, por la Policía Nacional Civil (PNC), desde el sábado 21 de enero. La cifra permanece vigente, pues hasta el día de ayer, se reportaría al menos 1 homicidio qué lamentar, en Lolotique, San Miguel.

Reportes de fuentes alternativas, como las del periodista hispano salvadoreño, Roberto Valencia, añadirían a sus cifras las cerca de 90 muertes de maras y pandillas, que habrían tenido lugar en el confrontamiento entre los terroristas y equipos de seguridad nacional. Éstos datos serían omitidos en los registros oficiales, al justificar los hechos como operativos en legítima defensa.

Las cifras oficiales y las alternativas convergerían en el hecho de que el quinquenio presidencial de Nayib Bukele está transcurriendo como uno de los más seguro de la historia de El Salvador. El hecho es demostrables, si se compara con las administraciones de los ex-presidentes Mauricio Funes y Elías Antonio Saca, que apenas reportaron un día sin homicidio.

Es por la estrategia del Plan Control Territorial y el refuerzo del régimen de excepción que han permitido a la población confiar en la palabra y compromiso del señor presidente de la Republica Nayib Bukele y sus funcionarios del gabinete de seguridad ampliado que las y los pandilleros crimínales que tanto daño, luto y dolor causaron a la sociedad no quedarán en libertad en las audiencias de instrucción. La población ha mejorado sus niveles de confianza a la Policía Nacional Civil, Fuerza Armada, Fiscalia General de la República y Ministerio de Justicia y Seguridad Publica”, señala Ricardo Sosa.

8 homicidios apenas se cuantifican en el transcurso de los 22 días del mes de enero. La cifra es mucho menor a la de los 47 homicidios perpetrados durante la misma fecha del año 2022; con una diferencia de 39 homicidios menos. Al mismo tiempo, se observa que ambas cifras no son comparables con los 81 homicidios registrados en 2021; ni con los 95 de la misma fecha del año 2020.

235 homicidios se reportarían durante la misma fecha del año 2019; un período presidencial que le correspondería al ex-presidente Salvador Sánchez Cerén. Cabe destacar que, respecto de los quinquenios de Funes y Saca, fue el de Cerén el que más homicidios reportaría, con una tasa de homicidios que se elevó a los 105.22 por cada 100 mil habitantes, en 2015. Mientras que la administración de Bukele reportaría la tasa más baja desde 1994, con 7.8 homicidios por cada 100 mil habitantes.

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Alessia Genoves
Alessia Genoves
Periodista, redactora de ContraPunto. Especialista en temas sociales, económicos y de género. Editora de cultura.
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