Por Redacción ContraPunto
Wilson Joseph, alias «Lanmò San Jou», pidió a Naciones Unidas enviar una delegación a Haití para facilitar negociaciones con las fuerzas internacionales desplegadas en el país. La solicitud se produce en medio de la búsqueda de cuatro militares salvadoreños desaparecidos tras un ataque de grupos armados y del incremento de las operaciones de seguridad.
El jefe de una de las principales organizaciones criminales de Haití solicitó la intervención de las Naciones Unidas para facilitar un diálogo de paz con las fuerzas internacionales que operan en ese país, en un momento marcado por la escalada de violencia y la búsqueda de cuatro militares salvadoreños desaparecidos tras un ataque armado.
La petición fue formulada el domingo 1 de noviembre mediante una carta atribuida a Wilson Joseph, conocido como «Lanmò San Jou», líder de la organización 400 Mawozo, que opera principalmente en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe.
La comunicación, divulgada por medios haitianos y supuestamente dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, plantea la necesidad de enviar una delegación internacional que facilite un proceso de mediación entre las partes involucradas en el conflicto.
Joseph sostiene que desde agosto pasado había manifestado su disposición a buscar una salida negociada a la crisis haitiana, particularmente mediante conversaciones entre las fuerzas internacionales presentes en el territorio y su organización.
En su carta, el dirigente criminal advierte que los recientes acontecimientos relacionados con los cuatro militares salvadoreños han incrementado la exposición de la población civil a la violencia.
«Nuestro país, profundamente castigado por la inseguridad y la pobreza, necesita diálogo, justicia y reconciliación, y no nuevas pérdidas humanas», señala el documento atribuido al jefe de 400 Mawozo.
La solicitud coincide con el despliegue salvadoreño
La iniciativa se conoce diez días después de la llegada a Puerto Príncipe de más de 2,000 soldados salvadoreños, desplegados en el marco de la misión internacional de seguridad, con el objetivo de apoyar las operaciones de búsqueda de cuatro militares nacionales desaparecidos tras un ataque de grupos armados el pasado 18 de octubre.
Los cuatro efectivos formaban parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), establecida bajo mandato de las Naciones Unidas para contribuir a enfrentar la violencia de las organizaciones criminales que operan en Haití.
La desaparición de los militares provocó una respuesta del Gobierno salvadoreño. El presidente Nayib Bukele advirtió que su país actuaría para conseguir su liberación, mientras que el líder de 400 Mawozo considera que las amenazas contra las bandas podrían provocar una intensificación de los enfrentamientos.
La situación también generó controversia después de que una organización haitiana denunciara supuestos bombardeos contra civiles durante las operaciones de búsqueda. Bukele rechazó esas acusaciones.
Un jefe criminal buscado por Estados Unidos
La petición de mediación está rodeada de cuestionamientos por los antecedentes de Wilson Joseph. El Gobierno estadounidense ofrece una recompensa de hasta un millón de dólares por información que permita su captura.
Las autoridades estadounidenses lo vinculan con el secuestro de 17 misioneros cristianos en octubre de 2021, entre ellos ciudadanos estadounidenses, quienes permanecieron cautivos durante aproximadamente 61 días mientras sus captores exigían el pago de un rescate.
La organización 400 Mawozo forma parte de las nueve principales bandas armadas que mantienen presencia en Haití y que obtienen recursos mediante secuestros, extorsiones, tráfico de armas y drogas, entre otras actividades delictivas.
Continúan las operaciones contra las bandas
Mientras se conoce la solicitud de diálogo, la Policía Nacional de Haití informó sobre la muerte de aproximadamente 20 integrantes de grupos armados durante una operación realizada el jueves anterior en Arcahaie, al noroeste de Puerto Príncipe.
El escenario refleja la complejidad de la crisis haitiana, donde las autoridades nacionales y las fuerzas internacionales enfrentan organizaciones criminales con capacidad territorial y armamento.
La solicitud de Wilson Joseph abre un nuevo elemento en el conflicto, aunque todavía no existe confirmación de que las Naciones Unidas hayan aceptado la petición o iniciado gestiones formales de mediación.
El principal desafío sigue siendo determinar si el ofrecimiento atribuido al jefe de 400 Mawozo representa una disposición efectiva a abandonar la violencia o una iniciativa planteada en medio de la presión militar internacional.
Mientras tanto, para El Salvador, la prioridad continúa siendo conocer el paradero de los cuatro militares desaparecidos y lograr su recuperación con vida.
Fuente: Agencia EFE, 2 de noviembre de 2026.


