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miércoles, 30 septiembre 2026

Rusia habría puesto 20 millones de dólares por información sobre el comandante ucraniano de drones “Madyar”

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Por Alonso Rosales

La recompensa ha sido reportada por The Wall Street Journal a partir de información de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania. No existe, hasta ahora, una confirmación pública directa del Kremlin sobre el pago.

Robert “Madyar” Brovdi se ha convertido en una de las figuras más visibles de la transformación tecnológica de la guerra en Ucrania. Desde junio de 2025, el oficial ucraniano dirige las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de las Fuerzas Armadas de Ucrania, una estructura militar que ha colocado a los drones en el centro de las operaciones de reconocimiento, ataque y vigilancia.

Ahora, una información publicada por The Wall Street Journal sostiene que Rusia habría ofrecido 20 millones de dólares por información que permita localizar a Brovdi, conocido por su nombre de guerra “Madyar”.

De acuerdo con el reportaje, la supuesta recompensa estaría siendo difundida mediante redes criminales del espacio postsoviético. La información procede de las propias Fuerzas de Sistemas No Tripulados ucranianas, por lo que la cifra debe manejarse periodísticamente como una oferta reportada, no como una recompensa cuya existencia haya sido reconocida públicamente por el Gobierno ruso.

¿Quién es Robert “Madyar” Brovdi?

Brovdi no comenzó su carrera como uno de los grandes comandantes militares tradicionales. Antes de la invasión rusa a gran escala era empresario y, posteriormente, se incorporó a la defensa de Ucrania.

En 2022 creó la unidad conocida como “Madyar’s Birds”, inicialmente dedicada al reconocimiento mediante drones. La formación evolucionó hasta convertirse en la 414.ª Brigada Separada de Sistemas de Ataque No Tripulados. El Gobierno ucraniano reconoce que la unidad desarrolló nuevas formas de utilizar aeronaves no tripuladas contra objetivos terrestres.

En mayo de 2025, el presidente Volodímir Zelenski otorgó a Brovdi el título de Héroe de Ucrania. Un mes después fue nombrado oficialmente comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados.

Su ascenso refleja un cambio profundo en la estructura de la guerra moderna: los drones dejaron de ser únicamente herramientas auxiliares de reconocimiento para convertirse en sistemas capaces de localizar, seguir y atacar objetivos.

¿Por qué sería un objetivo de 20 millones?

La explicación está precisamente en la importancia que Ucrania atribuye a sus fuerzas de drones.

Según información presentada por la Presidencia ucraniana en noviembre de 2025, las Fuerzas de Sistemas No Tripulados representaban entonces alrededor del 2 % de las Fuerzas Armadas de Ucrania y estaban asociadas con aproximadamente el 35 % de la destrucción o afectación de personal y otros objetivos enemigos, según las cifras proporcionadas por Kyiv.

En el reportaje del Wall Street Journal, Brovdi eleva esa proporción y afirma que sus fuerzas representan aproximadamente el 2,5 % del personal militar ucraniano, pero que fueron responsables de alrededor de un tercio de las pérdidas rusas durante el último año.

Esa última cifra debe atribuirse directamente a Brovdi y no presentarse como una medición independiente. En una guerra activa, las estadísticas de bajas y daños proporcionadas por las partes enfrentadas pueden estar sujetas a diferencias metodológicas y propagandísticas.

Pero incluso con esa cautela, existe un hecho difícil de ignorar: Ucrania ha convertido los sistemas no tripulados en un componente central de su estrategia militar.

El propio Gobierno ucraniano afirma que más del 80 % de los objetivos enemigos son actualmente destruidos mediante drones, y que la mayoría de estos sistemas son producidos dentro del país.

Un comandante que representa una nueva forma de hacer la guerra

El interés en Brovdi no se explica únicamente por su persona.

Su importancia está relacionada con la estructura que dirige.

Las operaciones modernas con drones dependen de una cadena que combina operadores, inteligencia, comunicaciones, reconocimiento aéreo, análisis de imágenes, selección de objetivos, producción industrial, software y sistemas de navegación.

Es decir, el dron es solamente una parte de un sistema mucho más amplio.

La experiencia de Ucrania demuestra que una organización capaz de producir y desplegar miles de sistemas relativamente baratos puede atacar vehículos, posiciones, depósitos, equipos electrónicos y otros objetivos sin utilizar necesariamente aeronaves tripuladas.

El presidente Zelenski ha señalado además que las unidades ucranianas realizaron cientos de miles de ataques con drones durante el último año, una señal del volumen que ha alcanzado esta tecnología en el campo de batalla.

La seguridad de “Madyar”

El reportaje del Wall Street Journal ofrece otro elemento revelador.

Para llegar hasta un puesto de mando secreto donde se encontraba Brovdi, la periodista tuvo que desactivar la localización de su teléfono, colocarlo en una bolsa de Faraday y trasladarse en un vehículo con cristales oscurecidos.

Las bolsas de Faraday están diseñadas para bloquear señales electrónicas, incluidas comunicaciones celulares, Wi-Fi y Bluetooth.

El objetivo era evitar que el teléfono pudiera revelar accidentalmente la ubicación del puesto de mando.

En una guerra en la que los sistemas de vigilancia pueden combinar información de señales electrónicas, imágenes y drones, incluso un dispositivo aparentemente inofensivo puede convertirse en una fuente de información.

La seguridad de Brovdi, por tanto, no depende únicamente de esconder físicamente su ubicación. También requiere controlar su huella digital y electrónica.

Rusia ya lo considera un objetivo

La presión sobre Brovdi tampoco comenzó con esta supuesta recompensa.

Fuentes ucranianas y diversos medios han informado que tribunales rusos lo han condenado en ausencia por acusaciones relacionadas con terrorismo y operaciones militares ucranianas. The Wall Street Journal también recoge ese antecedente.

Por otra parte, Le Monde informó en julio de 2026 que Rusia había impuesto una condena a Brovdi y que ya circulaba la cifra de 20 millones de dólares como recompensa por su captura.

Esto no constituye una confirmación independiente de que el Kremlin haya autorizado oficialmente el pago, pero sí demuestra que la cifra no apareció por primera vez en las publicaciones de septiembre.

El verdadero valor de Brovdi

La historia tiene una lectura que va más allá de una recompensa millonaria.

Durante buena parte del siglo XX, el poder militar estuvo asociado con grandes plataformas: tanques, bombarderos, portaaviones, artillería y misiles.

La guerra de Ucrania está mostrando una evolución diferente.

Un pequeño dron puede localizar un objetivo. Otro puede transmitir imágenes. Otro puede transportar explosivos. Un tercero puede servir para reconocimiento. Todos pueden integrarse en una red de información que permita tomar decisiones en cuestión de minutos.

En ese escenario, el valor estratégico no necesariamente está en una máquina concreta, sino en la organización capaz de coordinar miles de máquinas.

Brovdi se encuentra precisamente en ese punto de intersección entre tecnología, producción, inteligencia y operaciones militares.

Por eso, la supuesta recompensa de 20 millones de dólares tiene una lectura que va más allá de la cifra.

Si el reporte del Wall Street Journal es correcto, Rusia estaría valorando que localizar a un solo comandante podría proporcionar información sobre una estructura militar considerada especialmente relevante.

Pero también es importante mantener la cautela.

Lo comprobado es que el Wall Street Journal reportó la existencia de esa recompensa basándose en información de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania. Lo que no está públicamente demostrado es que el Kremlin haya emitido una orden oficial y verificable ofreciendo exactamente 20 millones de dólares.

Esa diferencia importa.

En una guerra donde la información es también un arma, distinguir entre una afirmación de una de las partes, una investigación periodística y una confirmación oficial resulta tan importante como conocer la cifra misma.

Lo que sí parece indiscutible es que Robert “Madyar” Brovdi se ha convertido en uno de los rostros de una transformación militar que difícilmente podrá ignorarse en los conflictos del futuro: la creciente importancia de los drones, los datos y la guerra automatizada.

Fuentes consultadas

  • The Wall Street Journal, reportaje sobre Robert “Madyar” Brovdi y la supuesta recompensa de 20 millones de dólares. La información fue reproducida y atribuida al WSJ por varios medios internacionales.
  • Presidencia de Ucrania, decreto que designa a Robert Brovdi comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados, 3 de junio de 2025.
  • Presidencia de Ucrania, decreto que le concede a Brovdi el título de Héroe de Ucrania, 8 de mayo de 2025.
  • Presidencia de Ucrania, información sobre las Fuerzas de Sistemas No Tripulados y su participación en las operaciones militares.
  • Le Monde, perfil de Brovdi y referencia previa a la recompensa reportada de 20 millones de dólares

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