Zarko Pinkas | El Ayatolá del Rock ‘n’ Rolla”.
La música será el eje de la conmemoración de los 150 años de relaciones diplomáticas entre Chile y El Salvador. El próximo 15 de julio, la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES) albergará un concierto que reunirá obras representativas de ambos países como parte de las actividades organizadas para celebrar siglo y medio de amistad e intercambio cultural.
El concierto “150 años de hermandad. La música como puente de identidad, memoria y fraternidad entre El Salvador y Chile” se realizará el 15 de julio a las 6:00 p. m. en el auditorio del nivel 1 de la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES). La presentación estará a cargo de la Orquesta Sinfónica y el Coro de Extensión Cultural Universitaria de la Universidad Dr. José Matías Delgado, en una velada preparada especialmente para conmemorar los 150 años de relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
El programa abrirá con la interpretación de los himnos nacionales de El Salvador y Chile, para luego dar paso a un recorrido por composiciones representativas de la tradición musical salvadoreña. Entre ellas figuran El Xuc, de Francisco Palaviccini; Bajo el almendro, de David Granadino; Patria querida y Mi país, de Álvaro Torres; además de Adentro Cojutepeque y El carbonero, ambas de Pancho Lara.
La segunda parte del concierto estará dedicada a la música popular y folclórica chilena con obras como Carnavalito del ciempiés, del grupo Mazapán; Gracias a la vida, de Violeta Parra; Tu falta de querer, de Mon Laferte; Yo nunca vi televisión, del grupo 31 Minutos; Si somos americanos, de Rolando Alarcón, y Todos juntos, de Los Jaivas, una de las composiciones más representativas de la música chilena contemporánea.

La actividad es de acceso gratuito y forma parte de las iniciativas impulsadas para conmemorar el siglo y medio de relaciones diplomáticas entre Chile y El Salvador, establecidas en 1876, una fecha que marcó el inicio de una cooperación que se ha extendido en los ámbitos político, educativo y cultural.
Hace 150 años Chile y El Salvador establecieron relaciones diplomáticas. Desde entonces, la cultura ha acompañado ese vínculo a través de la literatura, las artes y la música. Este concierto retoma esa tradición con un repertorio que recuerda que, más allá de la historia y de la distancia geográfica, ambas naciones han encontrado en sus expresiones culturales un lenguaje común que continúa fortaleciéndose con el paso del tiempo.



