Por Alonso Rosales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este día haber ordenado un alto temporal de cinco días en los ataques contra instalaciones energéticas de Irán, argumentando que existen negociaciones “productivas” en curso con Teherán.
Sin embargo, la Cancillería iraní desmintió categóricamente estas declaraciones, afirmando que no existe ningún proceso de diálogo con Washington. Desde Teherán sostienen que el discurso del mandatario estadounidense responde más a una estrategia mediática orientada a evitar un alza en el precio del petróleo que a una realidad diplomática.
Diversos analistas internacionales, incluidos expertos citados por RT Noticias, consideran que la postura de Trump podría formar parte de un intento por redefinir su salida del conflicto, proyectando una imagen de victoria ante la opinión pública, sin admitir un posible desgaste político o estratégico.
En medio de este escenario, China emerge como un actor clave. El gigante asiático lanzó una advertencia contundente sobre el rumbo del conflicto. Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, identificado como Lin Jian , alertó sobre el riesgo de una escalada incontrolable en Oriente Medio.
“La fuerza solo conducirá a un círculo vicioso”, subrayó el vocero, al tiempo que advirtió que, de intensificarse los combates, la región podría entrar en una situación “de la que será imposible salir”.
Las declaraciones se producen tras el ultimátum de Washington a Teherán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, bajo amenaza de nuevos ataques contra infraestructuras energéticas iraníes.
China reiteró su llamado urgente a todas las partes involucradas a cesar de inmediato las acciones militares, retomar el diálogo y evitar una escalada mayor en un conflicto que, según Pekín, “jamás debió comenzar”.
Analistas también señalan que China estaría preparada ante un escenario prolongado, contando con reservas energéticas suficientes para varios meses, lo que le permitiría resistir posibles impactos derivados de la crisis.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán indicó recientemente que Pekín podría desempeñar un papel clave como mediador para poner fin a las tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Fuente: RT Noticias


