Por Alonso Rosales
En un nuevo episodio de violencia en la Franja de Gaza, las Fuerzas de Defensa de Israel llevaron a cabo una serie de ataques aéreos el 31 de enero de 2026, que dejaron al menos 30–32 palestinos muertos, entre ellos mujeres, niños, civiles y agentes policiales, según informes de las autoridades sanitarias y de defensa civil de Gaza.
Los bombardeos alcanzaron zonas residenciales densamente pobladas, tiendas de campaña donde viven familias desplazadas y una estación de policía en el barrio de Sheikh Radwan de Ciudad de Gaza, en lo que las fuentes locales describen como una catástrofe humanitaria en medio de una frágil tregua vigente desde octubre de 2025.
La comisaría de policía que fue atacada dejó al menos 13 fallecidos, incluidos oficiales y personal civil presente en la estación en el momento del impacto, según la Dirección General de Policía de Gaza.
Además de la estación, edificios de apartamentos y refugios improvisados en campamentos de desplazados fueron alcanzados, aumentando el número de víctimas entre civiles que no se encontraban directamente relacionados con ninguna milicia.
Balance de víctimas
- Muertes confirmadas en este ataque reciente: alrededor de 30–32 personas, según diversas fuentes médicas y de defensa civil gazatíes.
- Incluye mujeres, niños y policías gazatíes.
- El número real podría variar a medida que se recuperan cuerpos bajo los escombros y se confirman identidades.
Contexto del conflicto
El conflicto entre Israel y Hamas en Gaza se intensificó tras los ataques del 7 de octubre de 2023, los cuales desencadenaron una guerra de más de dos años. Según el Ministerio de Salud de Gaza y fuentes internacionales, más de 70,000 palestinos han muerto desde entonces, la mayoría civiles, junto con un número muy alto de heridos y desplazados.
La infraestructura civil —incluyendo viviendas, instalaciones médicas y escuelas— ha quedado severamente dañada a lo largo del conflicto, con miles de edificios residenciales destruidos o inutilizados.
Postura de las autoridades de Gaza
Las autoridades gobernantes en Gaza —controladas por Hamas— han condenado enérgicamente los ataques, calificándolos como violaciones claras de la tregua y del derecho internacional, y han instado a la comunidad internacional a intervenir y exigir el cese inmediato de la violencia.
Las fuerzas de seguridad gazatíes describen estos ataques como dirigidos contra ciudadanos y zonas civiles, y han señalado que la muerte de policías y civiles en sus propias instalaciones constituye una evidente violación de acuerdos y garantías humanitarias.
Respuesta internacional y silencio percibido
Organizaciones internacionales de derechos humanos han alertado repetidamente sobre la grave situación humanitaria en Gaza, denunciando el impacto desproporcionado en civiles y llamando a detener los ataques en áreas densamente pobladas. Sin embargo, hasta ahora no ha habido acciones concretas de las principales potencias mundiales para frenar permanentemente la violencia, lo que para críticos representa un silencio o complicidad frente a las violaciones de derechos humanos atribuidas al gobierno de Netanyahu y las fuerzas israelíes.
Fuentes principales
REUTERS. THE GUARDIAN , FRANCE 24


