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sábado, 31 de julio del 2021

Ofrecer oportunidades a los jóvenes es la punta de lanza para alejarlos de las pandillas

El director de la Unidad de Reconstrucción del Tejido Social, Carlos Marroquí­n, está convencido de que la prevención secundaria es vital para sacar a los adolescentes de los grupos delincuenciales.

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Rapero, grafitero y cristiano. Así­ se define el novicio director de la Unidad de Reconstrucción del Tejido Social, Carlos Marroquí­n, dependencia que funciona de la mano del Ministerio de Gobernación y quien tiene como tarea impulsar programas sociales para rescatar a jóvenes que viven en zonas de alto riesgo.

Ramí­rez está convencido de que muchos jóvenes que viven en barrios y comunidades buscan una esperanza e identidad.

“Si Dios me trajo acá, por qué no puedo hacer algo con los jóvenes que están sin esperanza y ven en las pandillas la única opción, por eso el rap y el cristianismo son una de esas oportunidades”. opinó.

Por eso, los planes que tiene en mente impulsar lo que buscan es fortalecer los liderazgos positivos. Y esa es la misión que le ha dado el presidente Nayib Bukele; que los asentamientos en donde hay carencia de recursos tengan esos beneficios, como por ejemplo: agua potable, acceso a la salud, educación y que los niños también cuenten con espacios de recreación.

Los programas que llevará a cabo esta unidad están contemplados en el Plan de Control Territorial Fase II, la que ha sido denominada de “Oportunidades”.

Los gobiernos anteriores le apostaron a la represión, a través de la “mano dura” o el plan “súper mano dura” y que al final, no dieron los resultados esperados y lejos de disminuir los niveles de delincuencia aumentaron.

Por eso es importante el tema de la prevención de la violencia, explicó Marroquí­n, y en donde se deben de ofrecer salidas a los jóvenes a través de planes sociales que les permitan incorporarse a la sociedad.

 “La idea es de decirle a los chicos que están a punto de entrar a una pandilla, que hay otras oportunidades en donde tendrá educación, cultura, arte, deportes y proyectos innovadores”, recalcó.

Y uno de estos manifestó el funcionario es  el de que el Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO), se convierta en una escuela técnica para ayudar al menos a 100 mil jóvenes, ofreciéndoles becas.

Pero, ¿qué sucede cuando los jóvenes ya están acostumbrado a delinquir o a formar parte de una pandilla? Para Marroquí­n primero hay que buscar cuáles son las razones por las que se integró a esos grupos. “Y probablemente sea porque el Estado los abandonó por más de 30 años, responde o porque no se les dio otra opción para salir de la situación en la que se encontraban.

Por eso es importante hacerles ver que en primer lugar el Estado hará uso de la represión para combatir el delito, pero a su vez se les darán oportunidades y bajo esa premisa, no hay excusas para seguir cometiendo delitos.

“Hay otro camino, hay esperanza porque queremos brindar oportunidades y salidas a los problemas que golpean a la sociedad”, acotó el director  de la Unidad de Reconstrucción del Tejido Social.

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Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
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