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domingo, 25 de julio del 2021

El Salvador acepta ser el refugio de inmigrantes no admitidos en Estados Unidos

Organizaciones sociales se manifestaron en contra porque los migrantes serán obligados a buscar refugio en una nación insegura.

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El Salvador aceptó ser el refugio de los inmigrantes que Estados Unidos no permite ingresar a su territorio, esto a que ambas naciones firmaron, este viernes, un acuerdo de “cooperación en seguridad y migración” en la ciudad estadounidense de Washington.

La actividad que fue presidida por el secretario de Seguridad Nacional en funciones de los Estados Unidos, Kevin McAleenan, y la canciller salvadoreña, Alexandra Hill Tinoco, busca presuntamente estrechar los lazos de cooperación bilateral para combatir el crimen organizado, fortalecer la seguridad en la frontera, reducir el tráfico ilegal de personas y la migración forzada.

“Hoy estamos felices de anunciar la firma de un acuerdo de cooperación entre Estados Unidos y El Salvador. Considero que hoy es un día sumamente importante en nuestra relación bilateral.  EE. UU. siempre ha sido un país de migrantes y es indudable que a lo largo de los siglos los migrantes legales han dejado su huella positiva en nuestro carácter nacional”, dijo McAleenan.

El secretario estadounidense explicó que “el núcleo de este acuerdo es reconocer el desarrollo de un sistema de asilo propio de El Salvador y ayudarlos a desarrollar esa capacidad”.

La canciller Hill dijo a su vez que el mayor aliado del nuevo gobierno de Nayib Bukele es Estados Unidos.

“Necesitamos reconstruir la relación con Estados Unidos”, afirmó la jefa de la diplomacia salvadoreña.

Para McAleenan este acuerdo se suma al «buen trabajo» que Estados Unidos está haciendo con Guatemala, que junto con El Salvador y Honduras conforman el Triángulo del Norte de América central, de donde la gente migra hacia Estados Unidos huyendo de la pobreza y la violencia.

El acuerdo significaría que migrantes de terceros países podrían obtener refugio en El Salvador, a pesar de que muchos salvadoreños huyen de su propio país y buscan asilo en Estados Unidos. Una delegación salvadoreña se encuentra esta semana en Estados Unidos para analizar el tema.

A finales de agosto McAleenan visitó El Salvador donde se reunió con Bukele y firmó un primer acuerdo de cooperación en materia de migración y seguridad para combatir las pandillas.

Según el pacto alcanzado en San Salvador, ambos países “reafirmaron su compromiso de trabajar de manera colaborativa” en el combate a la migración ilegal hacia Estados Unidos y en “apoyar la seguridad fronteriza, especialmente contra redes de trata y contrabando”.

Las autoridades migratorias también están obligando a más de 42 mil personas a permanecer en México mientras se procesan sus casos en Estados Unidos y cambiaron la política para negarle asilo a cualquiera que haya transitado por un tercer país rumbo a la frontera de Estados Unidos con México.

Organizaciones sociales reaccionan en contra esta medida

Ante esta medida, la directora de defensa para las Américas de Amnistía Internacional en Estados Unidos, Charanya Krishnaswami, dijo que este acuerdo se burla del derecho de asilo y que las personas no deberían verse obligadas a buscar seguridad en países donde no estarán seguras.

“El Salvador tiene una de las tasas de violencia más altas del mundo, incluida la violencia de género, tan rampante que Amnistía Internacional lo declaró uno de los países más peligrosos del mundo para ser mujer. No es seguro para sus propios ciudadanos, y mucho menos para los solicitantes de asilo”, sostuvo.

Agregó que: “Esta medida, que forma parte de una serie de intentos descarados e imprudentes por parte de la administración Trump de destripar el derecho a buscar seguridad en los Estados Unidos, debe condenarse de inmediato".

Otra institución que sentó posición fue Alianza Americas, entidad que por medio de su  director ejecutivo, Óscar Chacón, mostró su posición en contra de esta acción.

“El Salvador no es un país de asilo porque no tiene las condiciones de seguridad e integración bajo las cuales las personas puedan encontrar la protección que buscan. El Salvador es un país expulsor de personas, que afronta retos importantes para garantizar y proteger los derechos humanos de su población. Vive una epidemia de violencia, perpetrada tanto por grupos criminales como por agentes del Estado; es uno de los países de la región con menos crecimiento económico; y afronta consecuencias directas de la crisis climática”, indicó Chacón.

Por lo tanto, sostuvo que es irresponsable que los gobiernos suscriban un acuerdo sobre asilo, porque El Salvador no puede ofrecer seguridad y ayuda humanitaria a los solicitantes de asilo cuando su misma población se desplaza internamente y huye del país porque no encuentra esas condiciones en su territorio.

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Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
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