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miércoles, 12 de mayo del 2021

El mundo fotográfico de Muriel Hasbun: refugio contra el silencio y el olvido

Muriel sabe mucho sobre el desarraigo, el asedio, persecución y la desesperación por encontrar un refugio y sentirse a salvo, porque creció con las historias de su familia palestino-salvadoreña cristianos por parte de padre y judíos franceses-polacos por su madre

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La poesía permea las imágenes que la exquisita sensibilidad de Muriel Hasbun capta con su lente fotográfico. Ella experimenta respuestas en su afán de construir un espacio ideal para las Diásporas que matizan el mundo y que lo complejizan. Sobre esto reflexionó: «Todos venimos de otro lado, salvo los pueblos originarios. La migración es parte de quienes somos los humanos. Pretender que no es así silencia y borra las historias de muchísimas personas.»

Muriel sabe mucho sobre el desarraigo, el asedio, persecución y la desesperación por encontrar un refugio y sentirse a salvo, porque creció con las historias de su familia palestino-salvadoreña cristianos por parte de padre y judíos franceses-polacos por su madre. Su imaginario se nutrió con este ancestral legado y luego incluyó su propia experiencia porque emigró de El Salvador hacia Francia y hoy vive y despliega su portentosa creatividad en Los Estados Unidos de América.

«Mi obra fotográfica -dice Muriel- es un proceso de reencuentro, de síntesis y de recreación. Con ella, el pasado y el presente se entrelazan en una configuración transformada: las arenas del desierto palestino y las cenizas del Este-europeo se ciernen, se mueven, y se mezclan con las arenas volcánicas de El Salvador, creando la textura del camino donde defino y expreso mi vivencia.» La obra de Hasbun ha sido largamente galardonada y forma parte de colecciones permanentes en museos de prestigio internacional y de innumerables colecciones institucionales y privadas. Este encumbramiento universal no ha generado en ella el vértigo donde se trastocan valores. Esto es parte de la grandeza espiritual de Muriel.


Muriel Hasbun, Todos los santos (Volcán de Izalco, amén), de la serie Santos y sombras, impresión plata gelatina sobre papel Kodak Polyfiber/Ektalure G. Copyright Muriel Hasbun. [Texto: plegaria griega ortodoxa escrita en caligrafía árabe por  mi bisabuelo: En la dichosa y eterna Felicidad del Cielo, en el nombre de la Pura e Inmaculada Madre de Luz Verdadera, y todos los mártires y santos, Amén.”]

Creo que algunas de sus fotos monocromáticas develan o insinúan un pasado tan desolador que es capaz de estremecer a cualquiera que yace con su alma en la rutina. Y otras veces las coloridas fotos insuflan esperanza, alegría y ansias por contemplar y contemplarse en la complicidad de la imagen sugerente. Expone los misterios de la naturaleza y de las conductas humanas. Al respecto comparte: «Estoy interesada en crear imágenes que aludan a un mundo psicológico, subjetivo y emocional, donde el espectador logre sumergirse en un mundo sinestético, es decir, en un mundo en el cual todos los sentidos jueguen un rol en la experiencia a la cual quiero aludir.»

Observé las fotografías de Muriel Hasbun y tuve sensaciones, emociones y pensamientos tan disímiles que sin duda la indiferencia o apatía no tienen lugar. Se lo comenté y dijo: «Trato de transmitir distintos sentimientos, ideas y preocupaciones con diferentes cuerpos de trabajo. Pero si quieres encontrar un hilo conductor, podría decir que trato de establecer una conexión a pesar de las distintas vivencias y subjetividades, por medio de la creación artística y a través de una investigación de la memoria, el sentido de lugar, identidad y del pertenecer.»

La obra de Muriel Hasbun es una transfiguración que irrumpe en los claustros estéticos. No violenta nada. Solo oxigena y viabiliza una cosmovisión más humana, inclusiva, tolerante y donde la diáspora es asimilada.

Finalmente, enterado de la trayectoria profesional y artística de Muriel Hasbun, que como ya dije, ha trascendido en el mundo del arte y derribado fronteras, le compartí que el Arte no tiene porque ser encasillado en arte latino, americano, judío, europeo o palestino, porque el Arte es Arte y por lo tanto es Universal, que refleja valores universales. Y le pregunté si estaba de acuerdo con esta apreciación. Su respuesta es interesante e ilustrativa por lo que la comparto en el párrafo siguiente.


Muriel Hasbun, Record: Cultural Pulses en RoFa Projects. Vista de la instalación multimedia Auvergne: Toi et Moi, fotografías con emulsión plata gelatina sobre lino. Copyright Muriel Hasbun

«Cada cultura tiene sus particularidades, y cada artista es un conjunto de particularidades que reflejan su cultura(s), su entorno(s), circunstancias, etc. Yo pienso que podemos conocer a un artista desde la diferencia e igualmente llegaremos a lo universal. Las categorías académicas o criticas pueden ser útiles si son para tratar de comprendernos mejor, para crear un diálogo informado acerca de nuestro trabajo, para localizarnos dentro de un entorno cultural o intelectual, pero hay categorías que son creadas para marginalizar, o para crear un mercado, o sea que depende. Generalmente, las categorías basadas en nacionalidad o etnia son demasiado simplistas pues no permiten hibridismos, sutilezas, o un conjunto de variables, y pueden llegar a ser peligrosas pues casi siempre generalizan sin profundizar.»

El tejido cultural salvadoreño tiene fibras y puntadas muy marcadas dejadas por la madre de Muriel, de gratísima recordación señora Janine Janowski, quien mantuvo encendida la llama de promoción y cultivo creativo pictórico en los aciagos años de guerra civil. Y su padre, el Doctor Antonio Hasbun Zamora, recordado por haber impulsado la fotografía artística en El Salvador. Ambas trayectorias están en el imaginario cultural nacional y representan el aporte y beneficios de integrar la inmigración.

El 20 de febrero, a la 1 pm hora del Este, habrá una charla virtual de arte y migración entre Muriel Hasbun, Gabriela Rosso y Jeannette Noltenius, presidenta de la Casa Cultura El Salvador, que se llevará a cabo en Facebook, la página de Rofaprojects: https://www.facebook.com/rofaprojects/. Y además los invito efusivamente a mirar y participar de la exposición de carácter internacional que está abierta y cerrará el 28 de febrero.  La propuesta: “RECORD: Cultural Pulses (RECORD: Pulsos culturales)” ha sido seleccionada con la curadora Gabriela Rosso y está disponible en RoFa Projects:  www.Rofaprojects.com.

(*) El autor es escritor salvadoreño-estadounidense, Magister en Literatura Hispanoamericana. Abogado y Notario, ex embajador de El Salvador en Perú y Bolivia.

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