"La caída de Boluarte no ha significado en la expectativa lo que fue la caída de Vizcarra": Hans Alejandro Herrera.
Por Hans Alejandro Herrera.
Perú se parece cada vez más a una novela del griego Markaris o a una película del español Garcí. La caída de Boluarte no ha significado en la expectativa lo que fue la caída de Vizcarra. Al menos no de momento. Mientras tanto hay quienes creen ocurra pronto un segundo merinazo (la caída del gobierno más corto de la república, 5 días), y hay otros que lo desean adrede. Entretanto el congreso hace hasta lo imposible para provocar una debacle sobre otra debacle. Recientemente, con intención o sin ella, se terruqueó (peruanismo por el que se califica para descalificar al otro de terrorista) al manifestante difunto en la última protesta, esto por parte del diputado que preside la mesa directiva del Congreso de la república. Esto ya no es el colmo, es un síntoma de un Estado enfermo. Y al otro lado del ring político las narrativas de odio igualmente prosperan. Es como si todos o casi todos estuviesen de acuerdo en querer llevar el país al desastre. Por otro lado nadie hace las preguntas obvias, ¿Por qué el atentado tan hiper publicitario contra una banda de cantantes populares en el círculo militar del ejército (el cual llevó a la caída del gobierno de Boluarte)? ¿Por qué una muerte de un manifestante en una zona que ni siquiera era tibia en la temperatura por la fricción entre policías y manifestantes (en la primera protesta del presidente Jeri)? ¿Cuál será la próxima noticia bomba y quien será el presidente de Perú que entregue la banda el 28 de julio? Disculpa si no se entienden bien los enunciados, pero no se puede describir en orden el caos, solo retratárselo.
Markaris escribió en la boca de Zisis , un comunista, en 1995: «Cuando no crees en nadie solo te queda creer en la policía. Soís el fondo, he tocado el fondo»
Ella me dijo: «creí que habíamos tocado fondo, pero ahora no sé si existe el fondo para nosotros». Perú ha caído en la incertidumbre de la incertidumbre. Las peruanas son más honestas, tienen miedo de dónde acabe todo esto. Mientras tanto 2+2 es 4.
El atentado con metralla en un concierto de la banda Aguamarina fue el detonante que llevó a la caída de la imbatible Dina Boluarte. Impopular hasta el hartazgo, sospechosamente incapaz de solucionar la ola de crimen. Ese atentado fue la gota que colmó el vaso, pero también fue algo más:
Exterior día.
Patio del Congreso de la república de Perú. Dos hombres conversan fumando.
—Es un mensaje político. El lugar , la circunstancia en que ocurrió, está clarísimo. Es un atentado de manual. Además los delincuentes podrán ser chamos analfabetos o indios brutos, pero todo aquel que está en una mafia sabe que no es negocio llamar la atención.
Y él me dijo sonriendo con compasión:
—No investigues.
Una pausa y repitió.
—No investigues.
La primera vez me pareció broma, la segunda noté que era en serio. Por supuesto no se lo conté a nadie, igual quien me iba a creer. Por otro lado no soy importante, ni siquiera soy investigador, solo soy lo suficientemente inteligente para notar que la realidad me dice 2+2 y yo respondo: 4. ¡Bingo!
Entonces contemos los muertos y los días.
Una muerte de un músico el miércoles, al día siguiente en tiempo récord cae el gobierno más largo en 9 años, casi duro 3. Luego una protesta el siguiente miércoles, otro músico, pero no de música popular sino de hip hop, un manifestante, resultó muerto en un callejón. La semántica del poder era evidente. Y sin embargo el gobierno aguantó ese fin de semana las obvias intenciones de una parte en favor de otra censura o renuncia. Y el lunes cuando todo debería enfriarse, el que quedó a la cabeza del congreso, el diputado Rospigliosi un ex comunista ahora derechizado, echa gasolina a las fraguas al públicamente lamentar en el congreso la muerte del señor “Terruco”. Un lapsus demasiado hiriente para pasar desapercibido. Y luego están las protestas de la generación Z que no son las mismas en intensidad respecto a la de los transportistas o los mineros. Acá hay algo que huele raro.
Mi tesis es simple. Geopolítica. Perú tiene complejo de ombligo de mundo, la mayoría ignora que existe un planeta entero allá afuera de sus fronteras y que Perú no es clave, sino que es un candado que unos quieren abrir y otros cerrar.
Pero veamos esto como lo que es. Una novela negra.
El otoño de los pueblos
Hoy que escribo esto me enteré que metieron en cárcel por primera vez en su historia a un ex presidente de Francia, Nicolás Zarkozy de origen judío. Hace menos de un mes cayó el quinto gobierno francés de Macron, su último premier ni siquiera llegó a cobrar su primer sueldo porque cayó al día 27 de su premierato. El modelo peruano se exporta exitosamente a un primer mundo que nos imita. A ese lo metieron en cárcel por recibir dinero para su campaña de parte de Gadafi, el dictador de Libia, ese mismo país que luego los gobiernos de toda la OTAN, con Francia incluída, y la especial participación del tan mentado premio Nobel de la Paz, Barack Obama, se propusieron destruir hasta las cenizas con la promoción de una primavera árabe que prometía democracia pero que en los resultados llevó a una dictadura militar en Egipto, al colapso de Libia y a una guerra civil de 14 años en Siria en la que finalmente vencieron los yihadistas. Mientras tanto Zarkozy duerme en la cárcel y no en Versalles, él que recibió dinero de Gadafi para su campaña para luego él mismo traicionar a Gadafi durante su gobierno. Gadafi murió cruelmente y Libia se convirtió en una anarquía y en un corredor de la inmigración descontrolada de países destruidos. Recuerdo muy bien 2011, también fui tan inocente de creer que esas luchas en los primeros meses traerían democracia y paz. Entonces creía más en la democracia que ahora. Ya sabes , la democracia es civilización, la democracia es progreso. Pero…
«Dicen que cada día nace una persona honrada. No lo sé. Pero de lo que puede estar seguro es que cada minuto nace un tramposo».
Ahora nos venden la promesa de la generación Z que cambiará al mundo, de una primavera democrática que sabe más a invierno. Primero Indonesia luego Nepal, la quema de congresos entusiasmó en redes a millones en hacer los mismo. También recuerdo que hace cien años otro fue el que quemó un congreso con beneplácito de su pueblo, fue en Alemania en 1933.
Hace una semana cayó el gobierno de Madagascar, el presidente huyó en un avión francés del país. Marruecos vive protestas Z también con cientos de heridos y detenidos. Y Perú sigue esta línea de nepalización de la política.
«Dame el mechero o te quemo los huevos»
Chapa tu congreso y quémalo parece ser el ideal del manifestante lumpen global que en su mayoría es joven y está frustrado por la falta de sentido, la inexistencia de oportunidades y el avance imparable de la IA en la configuración de una economía de crecimiento sin empleo. Nepalización, Nepal suena a napalm.
«Alguien desde algún lugar, un lugar alto se ha interesado por ti (…) Deja el asunto».
Indonesia y Nepal son países afines a China, ambos son socios comerciales, el primero involucra una parte crucial en la ruta al Índico y existe una importante minoría china. El segundo era gobernado por un partido comunista pro chino, ahora puede que sus rivales, los comunistas maoístas, que paradójicamente son hostiles a China, puedan recuperar el poder. Nepal, la Bolivia de Asia, es importante por ser la fuente de muchos ríos sobre los que se construye una delicada geopolítica regional. La gestión del agua y el dominio sobre las fuentes hídricas son la clave para el poder real. El cambio de régimen o su debilitamiento en esos países significa un golpe a China y a su cadena de suministros. Y allí Perú es candado que no se abre.
«No te compliques la vida. Cuando uno se complica la vida acaba no siendo feliz»
El problema de Perú es que repite su historia. Igual que con el guano y el salitre ahora podría ser el litio, si es que explorase yacimientos, pero es que ni eso hay. El problema de Perú tiene nombre de oportunidad: Chancay. De capitales chinos es el enclave crucial por el que China pisa Sudamérica . La puerta dorada del Bósforo como fue Constantinopla, eso es lo que puede ser Chancay, y Perú el puente entre el Atlántico y el pacífico, entre Brasil y China. Y eso al tío Sam no le gusta.
«Ese piojo no tiene idea de dónde se está metiendo»
Luego están los actores locales, sus mezquinos planes para su visión pequeña de país. Son como su teatro. Un país se mide por su teatro. Solo tienen un teatro pequeño para una música pequeña, decía Wagner durante la primavera de los pueblos de 1848. Resultado, cero. En lugar de democracia más autoritarismo.
No hay pensamiento ni imaginación, hay sensación, emociones desordenadas y la irracional pretensión de un conformismo caduco por mantener el orden. ¿Cuál orden? Más de un policía se pregunta lo mismo cuando se enfrenta a las piedras de manifestantes enojados. Mientras prepara el rifle para disparar el perdigón el policía recuerda haber visto en internet a la periodista Rosa María decir que la gente tenía que ir a las marchas, que los cambios se hacen yendo a las marchas. Dos segundos después alguien pierde un ojo por perdigón. Cholos contra cholos. Indios obedeciendo no su indignación, sino la conducción de sus amos. ¿Quiénes?
«Has pisado la cola del dragón. Estás avisado»
El otro día dos motos frente a mi casa de la nada se quemaron. Un día antes dos tipos sospechosos abrieron la cerca de mi jardín , al verme que estaba en casa se hicieron los locos y se fueron.
«Este oficio se compone de dos cosas: mirar y mirar.»
Tu eres diferente, me dijo ella. Tu tienes cerebro, me dijo él. Tu problema, me dijo ella, es que no pasas desapercibido. Tu problema, dijo él, es que sabes sumar.
2+2 es 4
Digamos es como una película de Neo Noir, o una novela negra griega, Pero sin cielo azul, solo con la humedad. Atenas es hermosa solo de noche cuando la oscuridad la esconde.
Interior noche
Una mesa de directorio. Dos hombres conversan.
—Ahora ya no es como antes, ahora es cada vez más difícil ganarse ilegalmente una vida respetable. Es tiempo que conviertas tu cerebro en una máquina de hacer dinero.
—¿Con democracias que matan?
—No, no, bueno algunas veces. Las democracias como no llevan control de calidad , al llegar caducadas a los pueblos o en condiciones deficientes, pues producen a algunos conflictos y si algunos pueblos padecen ciertas incompatibilidades… Pero no, no es habitual, esto ocurre en ciertas ocasiones, de vez en cuando. Nuestras democracias no matan Herrera, lo que sucede sencillamente es que no curan.
—¿Cómo, por qué?
—No sé sabe (…) No tenemos ningún interés en comprarle su silencio sobre lo que sabe, que no es nada. Lo que queremos comprarle es lo que pudiera llegar a saber para nuestro equipo. Verá, los políticos hacen la política pero alguien más fuerte e inteligente debe indicar a los políticos cuál es la política que conviene hacer. Esto, como usted no ignora , ocurre en todos los grandes países, y en todos los países que como el nuestro queremos que sean grandes. ¿Por qué? Porque el queso Herrera está podrido en todas partes y ya no hay forma de comérselo sin tragarse algún gusano
—¿Quién hay allá arriba tirando de los hilos?
—Me parece que usted no entiende las nuevas estructuras. Ya no hay números uno, y si los hay yo al menos no quiero saber quiénes son. Arriba posiblemente ya no hay nadie concreto.
(…)
«Un tipo duro y solitario que trata de sobrevivir en una sociedad podrida gracias a un trabajo sucio». Ese definitivamente no soy yo, ¿O sí? Los espejos engañan tanto como las pantallas. Mientras tanto se avecina otra marcha. Otro muerto, quizá, otro gobierno, tal vez. ¿Otra incertidumbre? De todas maneras.
«Me va a fastidiar mucho que un día cualquiera encuentres a alguien que te guste»
Vengo a pedirte un favor: ¿Ha visto usted a la justicia?