Por Mauricio Corpeño
Se trae a la memoria
Un hecho del pasado doloroso,
Un día como hoy;
Hace 44 años,
Conectando el presente con el pasado
La población estoica de Amatitanes,
mediante recuerdos históricos acontecidos de forma violenta;
Tortuosa penumbra,
Que han superado
El reloj del tiempo, a cuenta gotas
Por más de cuatro décadas,
El sacerdote oficiante,
Nos transporta con el sermón,
a la escena de la masacre El Calabozo,
Acto materializado y ejecutado
Bajo directrices,
De crimen apocalíptico;
Múltiples homicidios se suscitan,
de seres humanos inocentes.
En el torrente del Río Amatitan,
Cuya raíz Náhuatl nos recrea
Un lugar paradisíaco en el
espacio bifurcado entre la tierra firme y el cauce del agua,
Donde abunda la vegetación arbórea
del follaje verdoso de los Amates
El testigo inerte y abstracto
San Esteban Catarina,
entre los celajes de la bruma
Convencionalismos sociales
Y arraigada fe religiosa,
Símbolo de ser Joya centenario arquitectónica e invaluable
De San Vicente;
Dónde alzan vuelos los globos, los cometas
Y Barriletes de papel de china.
Las Milicias verde olivo,
Privaron de la vida
bajo argumento
y falacias pretorianas,
Practicaron de forma genocida,
la Necrosis tisular inducida
Mediante agresiones violentas
Bajo cargos de doctrinas
Contrarias a la democracia
A cientos de personas;
Entre ellos mujeres, niños,
Y ancianos.
Pero la Confianza plena
estuvo en Dios
Aún estando en medio de la angustia.
Subsiste la injusticia hasta el momento,
De víctimas, y sobrevivientes,
Del homicidio múltiple de El Calabozo,
No han acreditado con Certeza la relación fáctica oficial validada por sentencia judicial.
Porque se congeló
a la comunidad el uso
del Arado
Yunta de Bueyes
Caballos
Ganado porcino y caprino.
Crianza de aves
Cumas
Corvos envainados
Huizutes
Cebaderas
Matates
Hamacas
Y parafraseando a Roque Dalton,
“Yo, como tú,
amo el amor, la vida, el dulce encanto
de las cosas, el paisaje
celeste de los días de enero”.
Es necesario arrivar jurídicamente
Junto a Policías, Fiscales, y Jueces
a la verdad real y judicial de los hechos,
Sancionar penalmente a los culpables
Y reparar civilmente a los ofendidos,
Reconstruir el patrimonio del lugar:
De Piedras de moler
Comales
Cucharas de Jícaras
Cántaros
Tecomates
Guacales
Petates,
Que representan
nuestras raíces culturales.
Sincronizando lo anterior,
Es menester Recordar
2a. de Timoteo:
“Pero en una casa grande,
no solamente hay utensilios de oro y de plata,
sino también de madera y de barro;
y unos son para usos honrosos,
(…….)”
Las súplicas a Dios han sido auténticas,
Realizaciones de Eventos públicos, religiosos y culturales
Como recordatorio de las víctimas
Del asesinato masivo “El Calabozo”,
honrando así su memoria existencial
En quienes en aquel holocausto,
No brilló más en sus ojos la vida,
Al contemplar las rosas y claveles
Sus labios expresar dolor en ultratumba,
Y guiar su eco a las margaritas y tulipanes
Sus manos temblar ante el terror
Queriendo apretar las orquídeas y Hortensias,
El corazón impregnarse
de amor familiar
Armados peyorativamente
con espadas de San Jorge y Lirios.
Jornada de solidaridad del grupo de vecinos
De Amatitán Arriba
Amatitan Abajo,
Asociación de Victimas,
De San Esteban Catarina,
Y el Centro para la Promoción,
De los Derechos Humanos,
Madeleine Legadec.
A quienes San Romero de las Américas habría sentenciado:
“Toda persona que lucha por la justicia, que busca reivindicaciones justas en un ambiente injusto, está trabajando por el Reino de Dios”.