La cápsula Orion completó una de las fases más críticas del viaje espacial al reingresar a la atmósfera y aterrizar en el océano Pacífico, marcando un hito en la exploración humana.
Redacción ContraPunto |
La cápsula Orion completó una de las fases más críticas del viaje espacial al reingresar a la atmósfera y aterrizar en el océano Pacífico, marcando un hito en la exploración humana.
La misión Artemis II de la NASA concluyó con éxito este viernes tras el amerizaje de la cápsula Orion en el océano Pacífico, luego de completar un viaje de aproximadamente diez días alrededor de la Luna.
La nave reingresó a la atmósfera terrestre a velocidades cercanas a los 40.000 km/h, enfrentando temperaturas superiores a los 2.500 °C en una de las fases más peligrosas de la misión. Tras varios minutos de blackout —interrupción de comunicaciones causada por el plasma generado durante el descenso—, el sistema desplegó sus paracaídas y logró un descenso controlado hasta el mar, donde fue recuperada por equipos de la Armada estadounidense.
De acuerdo con reportes oficiales de la NASA, la tripulación —integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— fue trasladada con éxito a un buque de recuperación para evaluaciones médicas de rutina, sin reportes de incidentes graves.
La agencia espacial había señalado previamente que el reingreso representaba “minutos críticos en los que todo debe salir bien”, debido a las exigencias térmicas y de precisión en la trayectoria.
El amerizaje se produjo frente a la costa de California, cerrando una misión que llevó a los astronautas a sobrevolar la cara oculta de la Luna y alcanzar la mayor distancia recorrida por humanos desde las misiones Apolo.
Este vuelo representa el primer viaje tripulado más allá de la órbita baja terrestre en más de 50 años y constituye un paso clave dentro del programa Artemis, que busca establecer una presencia humana sostenida en la Luna y preparar futuras misiones hacia Marte.