Por Alonso Rosales
China registró en 2025 su cuarto año consecutivo de reducción de población, una señal cada vez más clara de que la segunda economía más grande del mundo enfrenta un profundo reto demográfico que podría repercutir en su futuro económico y social.
Según datos oficiales, la población total de China se situó al cierre de 2025 en aproximadamente 1 405 millones de habitantes, tras una disminución de 3,39 millones de personas en el año.
Nacimiento vs muerte: cifras alarmantes
El declive está impulsado por una combinación de bajas tasas de natalidad y un incremento en la mortalidad. En 2025 nacieron 7,92 millones de bebés —el número más bajo desde que comenzaron los registros en 1949— mientras que se registraron 11,31 millones de muertes.
La tasa de natalidad cayó a 5,63 por cada 1 000 personas, muy por debajo de los niveles necesarios para mantener el tamaño poblacional sin inmigración.
Demógrafos señalan que la fertilidad efectiva está por debajo de uno hijo por mujer, lejos del umbral de 2,1 necesario para el reemplazo poblacional.
Efectos de políticas históricas
Décadas de estrictos controles demográficos, como la política del hijo único (1979–2015), dejaron una huella duradera en la estructura familiar y las actitudes hacia la procreación.
Factores socioeconómicos
Los altos costos de vivienda, educación y crianza, además de una incertidumbre económica persistente, han desincentivado a muchos jóvenes a casarse o tener hijos.
Las tasas de matrimonio y de natalidad se mantienen bajas incluso después de que se permitió tener hasta tres hijos por familia, lo que sugiere que las barreras culturales y económicas superan las medidas gubernamentales.
Envejecimiento poblacional
La proporción de personas mayores de 60 años sigue aumentando, con aproximadamente 23 % de la población en este grupo etario en 2025, lo que intensifica la presión sobre los sistemas de salud y pensiones.
¿Qué dice el gobierno chino?
Las autoridades han reconocido que la contracción demográfica es una prioridad estratégica. El Gobierno ha implementado una serie de medidas para intentar frenar la tendencia, incluyendo:
Sin embargo, expertos advierten que estas medidas han tenido impacto limitado hasta ahora y que la confianza y las condiciones sociales necesitarán cambios más profundos. ¿Cómo afecta esto a la economía?
Aun cuando China logró un crecimiento económico de alrededor del 5 % en 2025, impulsado principalmente por exportaciones sólidas, el declive demográfico envía señales preocupantes para el mediano y largo plazo.
Reducción de la fuerza laboral: Menos trabajadores jóvenes significa presión sobre industrias que tradicionalmente dependieron de una mano de obra abundante.
Menor consumo interno: Una población en disminución tiende a consumir menos bienes y servicios, lo que puede desacelerar sectores clave del mercado interno.
Incremento de costos sociales: Con más personas mayores y menos contribuyentes activos, el gasto en pensiones, salud y cuidados para ancianos aumentará, afectando las finanzas públicas.
Innovación y automatización: Para compensar la escasez de trabajadores, muchas empresas están invirtiendo en automatización e innovación tecnológica, aunque esto no sustituye completamente el efecto de una fuerza laboral reducida.
Fuentes