Zarko Pinkas-Ramírez | Foto: Cortesía
Astrónomos identificaron al asteroide 2025 PN7 como una “cuasi-luna” de la Tierra, es decir, un objeto que no orbita directamente nuestro planeta como la Luna, pero que se mueve alrededor del Sol siguiendo una trayectoria muy similar a la de la Tierra. Esta coincidencia orbital hace que el asteroide parezca “acompañar” al planeta durante largos períodos.
El cuerpo rocoso se encuentra a una distancia aproximada de 60,6 millones de kilómetros y permanecerá relativamente cerca de la Tierra durante unos 120 años, según cálculos basados en observaciones de alta precisión. Fue detectado por el sistema Pan-STARRS 1, operado desde Hawái por la Universidad de Hawái, mientras que su análisis orbital contó con apoyo de datos de la NASA y otras instituciones científicas.
Los especialistas aclaran que 2025 PN7 no representa un riesgo de impacto, pero sí ofrece una oportunidad valiosa para estudiar la dinámica de los asteroides cercanos a la Tierra y comprender mejor cómo pequeños cuerpos celestes pueden quedar “ligados” gravitacionalmente al movimiento de nuestro planeta.