Crédito RT
Por Alonso Rosales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó este lunes su retórica contra Irán al advertir que podría “destruir todo el país en una sola noche”, en medio de una creciente crisis geopolítica vinculada al bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas más estratégicas para el comercio global de petróleo.
Las declaraciones del mandatario se produjeron horas antes de que venciera un ultimátum “impostergable” impuesto a Teherán para reabrir el paso marítimo, cuya interrupción ha generado un fuerte impacto en los mercados energéticos internacionales. Tras el anuncio, el precio del crudo experimentó un alza inmediata, mientras los principales índices bursátiles de Estados Unidos registraron caídas, reflejando la preocupación de los inversionistas ante un posible conflicto militar.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Trump también detalló una operación militar que calificó como “histórica”, en la que fuerzas estadounidenses rescataron a dos pilotos derribados en territorio iraní tras el ataque a un caza F-15. Según el presidente, uno de los aviadores logró evadir la captura durante casi 48 horas en una zona montañosa hostil, mientras se encontraba herido y rodeado por fuerzas vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
El rescate, explicó, implicó el despliegue de 155 aeronaves, incluidos bombarderos, cazas y aviones de apoyo, en una operación de alta precisión que culminó sin bajas estadounidenses. Trump destacó la capacidad y coordinación de las fuerzas armadas, subrayando que lograron neutralizar amenazas y evacuar al piloto de forma segura.
No obstante, el mandatario también denunció la filtración de información sensible durante la operación, lo que, según afirmó, habría alertado a las autoridades iraníes sobre la presencia de un segundo piloto en la zona. Trump calificó al responsable de la filtración como una “persona enferma” y advirtió que su administración está dispuesta a perseguir legalmente tanto a la fuente como al medio de comunicación involucrado.
“Somos de Seguridad Nacional: o lo entregan o van a la cárcel”, advirtió, en referencia a posibles acciones contra periodistas que se nieguen a revelar sus fuentes. Expertos legales anticipan que una medida de este tipo enfrentaría fuertes desafíos judiciales, especialmente en relación con la protección de la libertad de prensa en Estados Unidos.
La combinación de amenazas militares, tensiones diplomáticas y presiones sobre los medios de comunicación marca un nuevo punto crítico en la relación entre Washington y Teherán, con implicaciones potenciales para la estabilidad energética global y la seguridad internacional.