Social Distortion retomó su actividad discográfica con Born to Kill, su primer álbum de estudio en 15 años, y prepara una nueva etapa de conciertos por Norteamérica que llevará nuevamente a los escenarios el punk rock de Mike Ness y compañía, después de un largo período marcado también por los problemas de salud de su vocalista.
Zarko Pinkas |
Social Distortion retomó su actividad discográfica con Born to Kill, su primer álbum de estudio en 15 años, y prepara una nueva etapa de conciertos por Norteamérica que llevará nuevamente a los escenarios el punk rock de Mike Ness y compañía, después de un largo período marcado también por los problemas de salud de su vocalista.
Social Distortion no necesitó reinventarse para regresar. La banda californiana volvió al estudio con Born to Kill, un álbum de 11 canciones publicado el pasado 8 de mayo por Epitaph Records y convertido en el octavo trabajo de estudio de una trayectoria que comenzó a finales de los años setenta. El nuevo disco llegó quince años después de Hard Times and Nursery Rhymes, publicado en 2011.
El regreso tiene además una dimensión personal para Mike Ness, cantante, guitarrista y figura central de Social Distortion. La grabación del nuevo álbum había sido aplazada después de que Ness fuera diagnosticado con cáncer de amígdalas en 2023. Tras completar su tratamiento, el músico retomó el trabajo con la banda y convirtió parte de aquella experiencia en material para el nuevo disco.
“Born To Kill”, la canción que da nombre al álbum, fue presentada en febrero como el primer adelanto del regreso. Posteriormente llegaron “Partners In Crime” y “The Way Things Were”, antes de la publicación completa del disco. El último de esos sencillos apareció pocos días antes del lanzamiento y mostró que el grupo mantenía la combinación de punk, rock and roll y melodía que ha caracterizado buena parte de su repertorio.
El álbum también incorpora invitados de particular interés para la historia del rock estadounidense. Entre ellos aparecen Lucinda Williams y Benmont Tench, tecladista de Tom Petty and the Heartbreakers. Ness coprodujo el trabajo junto al productor Dave Sardy, mientras que la portada fue realizada a partir de una colaboración entre Ness y el artista Shepard Fairey.
La nueva producción no llega como un ejercicio de nostalgia. En entrevistas relacionadas con el lanzamiento, Ness ha explicado que no habría podido hacer este disco de la misma manera quince años atrás. La experiencia de la enfermedad y los cambios personales posteriores a su recuperación terminaron influyendo en una colección de canciones que aborda el paso del tiempo, las pérdidas y la necesidad de continuar.
Ahora la banda lleva Born to Kill a los escenarios. La nueva gira norteamericana comienza el 25 de agosto en Phoenix y continuará por distintas ciudades de Estados Unidos y Canadá hasta octubre. Entre los conciertos anunciados figuran presentaciones en Brooklyn, Toronto, Detroit, Minneapolis, Salt Lake City, San Francisco, Los Ángeles y San Diego. En varias de estas fechas participarán como invitados The Descendents y The Chats.
El regreso coloca nuevamente a Social Distortion frente a un público que conoció a la banda a través de discos como Social Distortion de 1990, Somewhere Between Heaven and Hell de 1992 y White Light, White Heat, White Trash de 1996. Sin embargo, Born to Kill no funciona únicamente como una mirada hacia aquella época: es el primer material nuevo del grupo en una década y media y la continuación de una historia que todavía encuentra espacio en los escenarios.
Para una banda acostumbrada a atravesar cambios de integrantes, transformaciones musicales y distintas generaciones de público, volver después de quince años con un álbum completo representa algo más que una nueva colección de canciones. Social Distortion vuelve a tocar, a grabar y a salir de gira con Mike Ness al frente, demostrando que el punk también puede sobrevivir al paso del tiempo sin abandonar las cicatrices que deja el camino.