Por Alonso Rosales
La operación para rescatar a Hernán Alberto Gil Flores, de 44 años, continúa desarrollándose en medio de condiciones extremadamente complejas y ya supera las 100 horas de trabajo ininterrumpido, convirtiéndose en uno de los rescates más difíciles tras los devastadores terremotos que sacudieron el estado venezolano de La Guaira.
Hernán permanece atrapado bajo los escombros del centro comercial Galerías Playa Grande, dentro de una estructura de nueve pisos que presenta un alto riesgo de colapso. Durante los últimos días, rescatistas de Venezuela, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Portugal y Chile han trabajado de manera coordinada para intentar llegar hasta él sin poner en riesgo su vida ni la de los equipos de emergencia.
Inicialmente, los especialistas excavaron un túnel para acceder al lugar donde se encuentra el sobreviviente. Sin embargo, los constantes derrumbes y la inestabilidad de la estructura obligaron a modificar la estrategia y comenzar la apertura de un nuevo túnel desde otro punto, con el objetivo de aumentar las posibilidades de una extracción segura.
Pese a las dificultades, los rescatistas mantienen comunicación constante con Hernán. También han logrado suministrarle agua, soluciones de hidratación e incluso suero por vía intravenosa para mantener estables sus condiciones de salud mientras continúan las maniobras.
Uno de los avances más importantes de las últimas horas fue el establecimiento de contacto visual directo con la víctima, lo que ha permitido monitorear de cerca su estado físico y coordinar mejor las labores de rescate.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien ha seguido de cerca la operación debido a la participación del equipo USAR salvadoreño, informó previamente que la complejidad de la estructura y los derrumbes registrados obligaron a replantear la estrategia de rescate, aunque aseguró que no se ha perdido la esperanza.
Por su parte, la Cruz Roja Costarricense afirmó que el operativo continúa bajo estrictas medidas de seguridad y reiteró que no abandonará la misión hasta intentar poner a salvo a Hernán.
Mientras avanzan las labores, ingenieros estructurales supervisan permanentemente el comportamiento del edificio, ya que cualquier movimiento podría provocar un colapso adicional. Por esa razón, la mayor parte del trabajo se realiza de forma manual y con extrema cautela.
Hasta el cierre de esta publicación, Hernán Alberto Gil Flores seguía con vida, consciente y acompañado permanentemente por los equipos internacionales que luchan contra el tiempo para lograr su rescate.
Fuentes: Reuters, EFE, AP, France 24. y cuenta de X del Presidente Nayib Bukele