Crédito de Fotos France 24
ACNUR advirtió que la situación humanitaria “se ha deteriorado rápidamente”, con graves necesidades de alimentos, agua potable, refugio y servicios básicos para miles de desplazados.
Por Alonso Rosales
A casi una semana de los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela, la indignación de la población crece ante lo que numerosos afectados consideran una respuesta tardía e insuficiente por parte del Gobierno para atender una de las peores tragedias de la historia reciente del país.
El balance más reciente supera los 1.700 fallecidos, más de 10.000 heridos y mantiene a decenas de miles de personas desaparecidas. Organismos de Naciones Unidas estiman que el número de desaparecidos podría alcanzar hasta 50.000 personas, mientras continúan las labores de búsqueda en medio de condiciones extremadamente difíciles.
En ciudades como La Guaira, Caracas y comunidades como El Junquito, familiares y vecinos denuncian que durante las primeras horas tuvieron que remover escombros con herramientas improvisadas e incluso con sus propias manos debido a la falta de maquinaria pesada y equipos especializados. La lentitud en la llegada de recursos ha generado frustración y fuertes críticas entre los damnificados.
La emergencia también ha evidenciado el grave deterioro de la infraestructura pública. Hospitales trabajan al límite de su capacidad, con escasez de insumos, personal agotado y largas jornadas de atención para miles de heridos. Además, continúan las fallas en el suministro eléctrico, agua potable y comunicaciones, complicando tanto las operaciones de rescate como la atención médica.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) alertó que la crisis humanitaria se ha agravado rápidamente. Según el organismo, miles de personas permanecen desplazadas, muchas viviendo en calles, espacios públicos o refugios improvisados que no reúnen condiciones mínimas de seguridad e higiene. ACNUR subrayó que las necesidades de alimentos, agua, albergue y protección son críticas.
Mientras tanto, la comunidad internacional ha intensificado su apoyo. La presidenta interina Delcy Rodríguez informó que más de 30 países han enviado asistencia humanitaria, incluyendo equipos de rescate, personal especializado, perros de búsqueda y toneladas de ayuda para apoyar las operaciones en las zonas más afectadas.
Aunque la cooperación internacional ha permitido reforzar las labores de emergencia, expertos y organizaciones humanitarias advierten que la reconstrucción será un proceso largo y complejo. También insisten en que las vulnerabilidades acumuladas durante años han quedado expuestas tras el desastre y que será necesario fortalecer la infraestructura, los servicios públicos y la capacidad de respuesta ante futuras emergencias.
Con el paso de los días disminuyen las posibilidades de encontrar sobrevivientes, mientras aumenta la presión sobre las autoridades para acelerar la asistencia a miles de familias que continúan esperando ayuda, refugio y respuestas frente a una tragedia de enormes proporciones.
Fuentes: Reuters, EFE, AFP, France 24, ACNUR (ONU).