Polémico viaje del ministro de Vivienda en plena tragedia sísmica pone en duda su continuidad

Alonso Rosales

La permanencia de Jaime Andrés Beltrán como ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio de Colombia quedó en entredicho luego de la difusión de fotografías y videos que lo muestran en Santa Marta junto a su esposa, apenas días después del terremoto del pasado 10 de agosto, que dejó una profunda emergencia habitacional en varias regiones del país.

Según cifras de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), 185.016 personas quedaron sin hogar y 127.557 edificaciones resultaron afectadas, de las cuales 26.945 sufrieron destrucción total. El desastre, que alcanzó una magnitud de 7,4, ha obligado al Gobierno a concentrar sus esfuerzos en la atención de las comunidades damnificadas y en la reconstrucción de viviendas.

La polémica surgió después de que el medio digital Desigual difundiera imágenes de Beltrán en un hotel de playa de Santa Marta. De acuerdo con esa publicación, el funcionario asistió a una boda el sábado y permaneció en la ciudad durante el domingo, cuando fue fotografiado junto a su esposa.

Las imágenes provocaron fuertes críticas de sectores de la oposición y de congresistas que cuestionaron que el ministro responsable de una de las áreas más sensibles de la emergencia se encontrara fuera de las zonas afectadas.

La senadora Jennifer Pedraza pidió al presidente Abelardo de la Espriella considerar la salida del funcionario, mientras que la representante Caty Juvinao calificó la situación como una muestra de falta de sensibilidad frente a las víctimas.

Desde el Centro Democrático, el senador Rafael Nieto cuestionó quién estaba encabezando desde el Gobierno la respuesta para garantizar soluciones de vivienda a los damnificados y reclamó mayor presencia de los funcionarios responsables.

Beltrán, sin embargo, rechazó haber abandonado sus responsabilidades. En un video publicado el 17 de agosto explicó que viajó a Santa Marta para encontrarse con su esposa y sus hijas durante el período de vacaciones familiares.

“Seguiré siendo ministro, pero seguiré siendo padre y esposo”, afirmó el funcionario, quien sostuvo que su vida familiar no implica incumplir sus obligaciones como jefe de la cartera de Vivienda.

El episodio, no obstante, amenaza con convertirse en una crisis política para el nuevo Gobierno. El representante del Pacto Histórico Alejandro Toro anunció una moción de censura contra Beltrán, argumentando que el país necesita explicaciones sobre su agenda durante los días posteriores al terremoto.

El ministro deberá comparecer este martes 18 de agosto ante la Cámara de Representantes, donde se analizará la respuesta del Gobierno frente a la emergencia. Allí deberá explicar las medidas adoptadas en materia de vivienda y también las circunstancias de su desplazamiento a Santa Marta.

La Constitución colombiana establece, en su artículo 135, que el Congreso puede promover mociones de censura contra ministros por asuntos relacionados con sus funciones. Si una moción es aprobada por la mayoría absoluta correspondiente, el funcionario debe abandonar inmediatamente el cargo.

La controversia adquiere mayor dimensión por el corto tiempo que Beltrán lleva en el gabinete. El exconcejal y exalcalde de Bucaramanga fue designado ministro hace apenas diez días, después de haber trabajado como gerente nacional de regiones durante la campaña presidencial de De la Espriella.

Su trayectoria también ha estado marcada por controversias. En 2025, el Consejo de Estado anuló su elección como alcalde de Bucaramanga por doble militancia. Además, la Contraloría y la Fiscalía mantienen actuaciones relacionadas con su gestión municipal, entre ellas una investigación por un presunto caso de responsabilidad fiscal relacionado con el manejo de chatarra.

Ahora, el futuro político de Beltrán dependerá en buena medida de las explicaciones que entregue ante el Congreso. En un país que todavía enfrenta las consecuencias de una tragedia que dejó a cientos de miles de personas sin vivienda, la discusión ya no se limita a si el ministro tenía derecho a disfrutar de tiempo con su familia, sino a si su presencia fuera de las zonas de emergencia fue compatible con las responsabilidades de su cargo en uno de los momentos más críticos que enfrenta el nuevo Gobierno colombiano.

Con información de EFE y medios locales.