Personas necesarias.

Juana Ramírez de Pinkas

Las personas buenas existen, tienen el corazón sensible y se acercan donde se necesita calor humano.

A través de los años he conocido personas así y aunque he tenido muchas decepciones han sido más las buenas experiencias.

Claro, las decepciones duelen pero sirven y aunque tienen un sabor amargo el tiempo cura, perdonar es la mejor opción sin rencor ni dolor.

Para eso están las personas sinceras, que hacen lo que dicen y que siempre son correctas y nos ayudan a vivir en este valle por donde nos toca caminar.

Dios bendiga a las de corazones sinceros y reciban buenas recompensas en toda las áreas de su vida.

Salud y paz para ustedes mis amigas.