Según datos de la PNC, entre enero y junio de 2017 han sido interpuestas un total de 1,948 denuncias por diferentes delitos sexuales, la mayoría contra menores de 17 años
Las organizaciones que integran la Alianza por los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Juventud hicieron un llamado a no tolerar la violencia de género contra niñas, adolescentes y mujeres en el país.
La Alianza organizó un conversatorio con el apoyo de organización Plan International El Salvador, denominado “Violencia de género contra niñas y adolescentes: prácticas y desafíos en El Salvador”, con el propósito de concientizar y reflexionar sobre la situación de violencia que afecta a muchas niñas, adolescentes y mujeres adultas en el país.
En la actividad se abordó la situación de las mujeres expuestas a la violencia sexual, matrimonio infantil y las uniones forzadas.
Además los participantes cuestionaron la protección de la niñez en la práctica, la educación y el acceso a la justicia en el cumplimiento de los derechos de las niñas y adolescentes, que son pilares clave para prevenir la violencia que aqueja a este sector de la población.
El gerente de programas de Plan International El Salvador, Adolfo Vidal, recalcó la necesidad de eliminar prácticas desiguales y de género arraigadas en la sociedad que vulneran los derechos de las niñas y las adolescentes.
Según las Juntas de Protección de la Niñez y de la Adolescencia del Consejo Nacional de la Niñez y Adolescencia (CONNA) en un informe realizado de enero a mayo 2017, el total de presuntas víctimas a violación de derechos de niñez y adolescencia ascendió a más de 6 mil, de las cuales el 65.80% fueron niñas y adolescentes mujeres.
Según datos del Observatorio de violencia ORMUSA, de casi 2 mil denuncias por diferentes delitos sexuales, el 79% de las agresiones fueron cometidas contra niñas menores de 17 años.
Por su parte, las juntas expresan que la violencia contra las niñas y las mujeres tiene sus raíces en la desigualdad y la discriminación hacia esta población; su erradicación debe alcanzarse a través de la igualdad de género y el empoderamiento de las niñas y las mujeres.
Por lo que es necesario cuestionar y transformar las normas sociales, las creencias culturales y los valores que subordinan y discriminan a las niñas, las adolescentes y las mujeres, y que les impide ejercer plenamente sus derechos.