Crédito Telemundo
Por Alonso Rosales
La Asamblea General de las Naciones Unidas volvió a convertirse este jueves en escenario de una profunda confrontación diplomática por la guerra en Gaza, la situación de Cisjordania y el futuro del pueblo palestino. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, defendió ante la comunidad internacional las acciones de Israel y rechazó de manera categórica las acusaciones de genocidio.
En un discurso marcado por la tensión, Netanyahu afirmó que acusar a Israel de cometer un genocidio en Gaza constituye, según sus palabras, “la mayor mentira del siglo”. El primer ministro sostuvo que su Gobierno ha adoptado numerosas medidas para proteger a la población civil palestina y puso como ejemplos la entrada de alimentos y vacunas a Gaza.
“¿Es esto un genocidio? Por supuesto que no. Es lo opuesto a un genocidio”, afirmó Netanyahu, quien también defendió las operaciones militares israelíes y acusó a sus críticos de presentar una versión distorsionada de los acontecimientos.
El mandatario israelí también abordó la violencia protagonizada por colonos israelíes contra palestinos en Cisjordania. Netanyahu intentó minimizar su alcance al describir a los responsables como “un puñado de jóvenes delincuentes” que arrojan piedras, talan olivos y provocan incendios. Al mismo tiempo, aseguró que no tolerará actos de vigilantismo.
Su discurso estuvo acompañado por una protesta diplomática visible: numerosos representantes abandonaron la sala cuando Netanyahu tomó la palabra. El primer ministro respondió calificando de “cobardes morales” a quienes se retiraron.
Horas antes, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, había intervenido mediante un mensaje pregrabado desde Ramala, después de que Estados Unidos negara visas a la delegación palestina.
Abás presentó una visión completamente opuesta a la de Netanyahu. Sostuvo que las políticas israelíes en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este ya no representan únicamente una amenaza para la solución de dos Estados, sino para la propia existencia del pueblo palestino.
El dirigente palestino denunció lo que calificó como un “plan colonial” destinado a modificar la realidad territorial y provocar el desplazamiento de palestinos. También pidió a la comunidad internacional impedir una nueva “Nakba” y actuar contra los grupos de colonos responsables de ataques contra comunidades palestinas.
Abás exigió además la retirada de las fuerzas israelíes de Gaza, el inicio de la reconstrucción y la aceleración del proceso político que permita establecer un Estado palestino.
Desde Teherán, el presidente iraní Masoud Pezeshkian aprovechó también su intervención ante Naciones Unidas para defender la posición de su país frente a Israel y Estados Unidos.
Pezeshkian sostuvo que Irán ha sido objeto de ataques contra civiles e infraestructura y afirmó que las acciones militares iraníes deben entenderse como medidas de defensa. En relación con Palestina y Gaza, el Gobierno iraní mantiene una posición de fuerte condena a las operaciones militares israelíes y sostiene que la comunidad internacional debe actuar frente a lo que considera graves violaciones contra la población palestina.
La confrontación entre Israel e Irán añadió una segunda dimensión al debate de Naciones Unidas: Gaza dejó de ser un asunto exclusivamente palestino-israelí para convertirse también en parte de una disputa regional que involucra a Estados Unidos, Irán y otros actores de Oriente Medio.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, también utilizó la tribuna de Naciones Unidas para defender la causa palestina.
Erdogan cuestionó la capacidad de Naciones Unidas para responder a las guerras actuales y señaló particularmente la situación de Gaza y Cisjordania. Según el mandatario turco, las injusticias sufridas por los palestinos “ofenden la conciencia de la humanidad”.
Turquía volvió a reclamar un mayor reconocimiento internacional del Estado palestino y pidió incrementar la presión diplomática sobre Israel para poner fin a la crisis humanitaria.
Ankara también defendió la posición de Mahmud Abás y criticó que el presidente palestino no pudiera participar físicamente en la Asamblea General.
El presidente francés Emmanuel Macron también puso a Palestina en el centro de su intervención ante Naciones Unidas.
Macron expresó preocupación por la situación humanitaria en Gaza y cuestionó las acciones israelíes en Cisjordania. El mandatario francés sostuvo que la comunidad internacional no puede permanecer inactiva ante la crisis y llamó a respetar el derecho internacional y el sistema multilateral.
Macron también señaló la expansión de los asentamientos y la violencia contra los palestinos en Cisjordania como obstáculos para alcanzar una solución política.
Sus declaraciones provocaron una fuerte respuesta del Gobierno israelí. La oficina de Netanyahu calificó de “grotescas” algunas de las afirmaciones del presidente francés, particularmente su referencia a la actividad de Hamás en Cisjordania.
Los discursos dejaron expuestas dos narrativas completamente enfrentadas.
Por un lado, Netanyahu sostiene que Israel está librando una guerra defensiva contra Hamás y otros grupos armados y rechaza que sus operaciones constituyan genocidio. Por otro, Abás, Irán y Turquía denunciaron la dimensión humanitaria y territorial de la ofensiva israelí, mientras Macron reclamó una mayor aplicación del derecho internacional y una salida política.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha insistido en que la solución de dos Estados continúa siendo el camino para alcanzar una paz duradera y ha advertido sobre la expansión de los asentamientos y la violencia de colonos en Cisjordania.
El choque diplomático ocurrido en Nueva York refleja así una realidad que continúa sin resolverse: Israel insiste en su derecho a garantizar su seguridad, mientras los dirigentes palestinos y varios gobiernos reclaman el fin de la ocupación, la protección de la población civil y la creación de un Estado palestino.
En medio de estas posiciones irreconciliables, Gaza y Cisjordania siguen siendo el principal punto de fractura de la política internacional en Oriente Medio.
Fuentes consultadas: EFE sobre el discurso de Netanyahu y la intervención de Abás; Associated Press/Los Angeles Times sobre las declaraciones de Netanyahu y Abás; Naciones Unidas sobre la solución de dos Estados; Reuters sobre la posición de Erdogan; Presidencia de Francia y Euronews sobre las declaraciones de Macron; y fuentes iraníes sobre la intervención de Masoud Pezeshkian.