Levántate y mata primero.

Por: Carlos Velis

Tengo ya un par de años de no publicar, excepto algunas notas en FB. Alguien tenía que hacer el trabajo sucio y me dediqué a investigar el distópico mundo actual. Aquí están mis aportes.

Comienzo con un libro escrito por el periodista israelí Ronen Bergman, publicado en 2018. Habla de la guerra preventiva y 2,600 asesinatos selectivos, políticos, dirigentes civiles, militares y religiosos, en sus casas, por el teléfono o por un dron. Si quieren consultarlo, ha sido publicado por Random House, ISBN Ebook 9780679604686. Dicho título está tomado del Talmud babilonio.

Pero mi artículo no va de los 2,600 asesinatos. Más bien, es sobre la impresión que me ha dado saber que hay gente que puede asesinar a otro ser humano y considerar que tiene el derecho de hacerlo. Derecho que le nace por la sospecha de que puede atentar contra él.

Eso contradice todos los valores con que hemos sido educados en el Occidente, Veamos una analogía. Pensemos en un equipo de fútbol: el Sionistas FC. Para ganar un campeonato de fútbol, de acuerdo a esta doctrina, bastaría con tener un bate de beisbol (muy innovador, hacer un híbrido de dos deportes) y quebrarles las rodillas a los que podrían meter un gol. Claro que, primero, tendrían que comprar al árbitro (no problem). Y mejor, si se inscribieran en la sub-12, donde no pueden defenderse.

Nomás faltaría un detalle, y es el respaldo legal.  No problem. Basta con inventar un mito, ampararse en leyendas ancestrales y convencer a los hinchas del fútbol: yo soy el enviado de Maradona, Garrincha, Pelé y Di Stéfano. Tampoco es difícil, basta con pulsar el botón de pánico, lo del apocalipsis, la cancha prometida, las bolas sagradas, el rapto de los hinchas salvos y la copa divina que derramará ríos de leche y miel.

Se dice que la realidad supera la ficción. Y este es un caso ejemplar. Pero no es un detalle menor. Sirva la alegoría futbolera para comprender la encrucijada en que se encuentra la humanidad. Israel es un estado fundado sin límites territoriales, con licencia para matar por prevención; para asentar sus colonos, desde 1948 hasta la fecha, lleva más de 2,600 asesinatos selectivos, además de los cientos de miles de masacrados en la Palestina. Y todo a la vista del mundo, con el mayor descaro. Hablan del “gran Israel”, donde, sin ningún decoro declaran su intención de robar toda la Palestina, Líbano, Irak, parte de Egipto y más. Acusan al mundo de antisemita, cuando ellos no tienen ni una gota de sangre semítica, son judíos conversos de Polonia, Rusia, Hungría, etc.; además de Argentina y Chile.

Tienen armas atómicas, no lo admiten ni lo niegan, todo el mundo lo sabe; pero se niegan a que sus vecinos las tengan. Estados Unidos, como ejecutor, destruyó Siria, Irak, Libia, etc. Recordemos a Hilary Clinton riendo cínicamente, mientras decía: “We came, we saw, he died”. Llegamos, vimos y murió. Ahora está en contra de Irán. Continuará.