Las palabras

Las palabras no se las lleva ningún viento y si son crueles se clavan en el alma de quien las recibe, si no vas a decir algo que edifique, que consuele quédate en silencio, para no tener que arrepentirte del daño hecho, la prudencia y el controlar la boca evita muchos problemas y mantiene la armonía, en momentos de ira, callar es saludable y hablar cuando hay control de lo que se dice, evita enojos y malos entendidos, pedir disculpas después de una ofensa ayuda pero no sirve de mucho porque siempre hay una tristeza en quien ha sido ofendido.
Hablar con amor y respeto es lo más aconsejable la lengua es un órgano rebelde y difícil de domar el que lo logra es un sabio.