Las colonias hacen sus deberes, mientras el imperio se resquebraja

Por: Gabriel Impaglione

El ahijado de Trump, Mark Rutte, puesto como títere civil en la OTAN, visitó Kiev para llevar esperanzas al muchacho de las remeritas y redoblar la apuesta contra Rusia. A contramano del deseo de los pueblos europeos (y de sus necesidades básicas) la organización bélica “de defensa europea” acentúa su posición ofensiva y asegura la total disponibilidad para continuar la guerra “hasta el último ucraniano”. Cuando “el último ucraniano” expire y ya no queden manos para tomar un fusíl en el arrasado pais tal vez detengan el programa imperial, salvo que, a esa altura de las circunstancias, (y por milagro de la política servil), toda la región asuma el modelo nazi de secuestrar ciudadanos y enviarlos al frente en nombre de la “libertad”, entonces ya será inútil cualquier comentario.

No son casuales las maniobras OTAN en el Báltico. Podrán decir que hay un programa anual de ejercicios militares orientados a la defensa continental y etc etc, pero mucha gente ha perdido la inocencia y cualquier confianza en la nómina de los actuales politiqueros de filial, de la UE.
En las cercanias de un anterior ejercicio militar atlantista en la zona estalló la tubería submarina de Nordstream dejando sin combustible a la maquinaria industrial de Alemania y otras naciones. Europa aun compra gas a los rusos. Estallará otro gasoducto? De todos modos no es un problema, EEUU está pronto para vender a buen precio.

La Constitución ucraniana permite hasta dos mandatos presidenciales consecutivos de cinco años cada uno. El actual presidente de facto lleva 10 años atornillado en Kiev. No podrá presentarse en una hipotética reelección, ni aun confundiendo las cartas y haciendo pasar esta década como un único período obligado por el conflicto. No hay líderes nazis que puedan reemplazarlo y tampoco consensos políticos para una reforma constitucional que habilite su reelección. Se sabe que Occidente opera maravillas a la hora de “convencer” a los electores sobre las virtudes de “sus”candidatos, pero el pueblo ucraniano está exhausto (o en los cementerios, o en el exterior). Podrá la Liga Guerrerista europeo-norteamericano-sionista encontrar un reemplazo? O deberá conformarse con otro golpe de Estado al estilo Maidan para reposicionar una “democracia” menos africa-korps, menos ese ese, más al american style de moda?

El cómico de Kiev no afloja con las reivindicaciones asquerosas. El repatrio de los restos del himmleriano Melnick no ha generado protestas en las mismas organizaciones judías que reclaman cualquier punto y coma en un texto que cite cualquier cosa ligada a Israel. Reinvindicar genocidas responsables de crímenes contra la humanidad (judíos, rusos, gays, comunistas, gitanos, antifascistas, negros, discapacitados, artistas, intelectuales y un largo etc) como héroes de la República es siniestro. Y proveniendo de políticos de origen judío (incluso el Cómico tiene la doble ciudadania ucraniana-israelita) aun más perverso. Un judío antisemita?
Deberíase revisar cuidadosamente el concepto y entenderlo, definitivamente. Los palestinos también son semitas. Y muchos israelitas no lo son ni todos los sionistas son semitas, la gran confusión sobre los términos alimenta la aplicación de políticas de oprobio.

Símbolo de estos tiempos, la ignorancia -micrófono en mano- ladrando, estableciendo la “verdadera” historia.

Todos recordamos la shoa (Holocausto) y mantenemos la antorcha encendida y en alto, hermanados, para que la memoria haga su trabajo.
Aun cuando algunos judíos reinvindican a sus victimarios.
Aun cuando algunos judíos imitan a sus victimarios.

Los nazis miembros del batallón Galitzia del 3er Reich son vistos por el gobierno de Ucrania como héroes. La comunidad judía internacional no tiene nada que decir? Nosotros sí tenemos mucho que decir y aun en defensa de la humanidad.

El ejército ucraniano cae en el frente. Muchos de sus soldados son esclavos, secuestrados por el gobierno nazi y mandados a las trincheras con unas pocas horas de entrenamiento. Occidente canta loas a Kiev y su heroismo, pero a ese Occidente guerrerista le importa un pito el heroismo, Kiev y la mismísima Ucrania.

Todo es una gran mentira. El cómico de Kiev salta a las pantallas advirtiendo que “si cae Ucrania caerá Europa”. Las mil formas de extorsionar a las señoronas temerosas que en Palacio miran la tv a la hora del té. Ellas, sus maridos, sus amantes, buscan dinero hasta en donde no lo hay, borran de un plumazo beneficios sociales, recursos de la salud y la educación, fondos de la investigación científica y técnica, de infraestructura y mantenimiento, ni hablar de la Cultura. Todos caen en el saqueo menos los bancos, que hay que sostener porque ellos también son heroicos.
Ignorancia, servilismo, codicia.

Los políticos europeos son como esos almaceneros de barrio que defienden con uñas y dientes al hipersupermercado trasnacional que se instaló en la ciudad.

Una logia oscura de mamarrachos fascistoides apunta con su pistola a la cabeza de la humanidad. No son tiempos para hundirse en el sofá.

Cuando se firmaba el Acuerdo de Estambul entre Ucrania y Rusia (y no estaban en peligro los territorios del Donbass bajo jurisdicción rusa. Era 2022), no solo el grotesco Boris Jonhson, premier inglés, viajó a Kiev a decirle al cómico que no aceptara. En Bucha una calle se poblaba de cadáveres tirados en fila desde un camión. No fue la metralla rusa en la huida de la ciudad impactando contra civiles indefensos. No se encontraron cápsulas de fusil, ni sangre en y bajo los cuerpos, ni impactos de bala alrededor. Fue un montaje de los servicios secretos para redoblar acusaciones contra Moscú y prolongar la guerra. Llevaron los cuerpos, los esparcieron, y llamaron a la prensa. El gran negocio de los fabricantes de armas no consintió ningún acuerdo de paz.

Y no lo hará tampoco ahora. No es casual que los círculos privilegiados del mundo civilizado hablen de una gran conflagración para el 29 o 30. Hay muchas líneas de producción que atender. Instalar el tecnofacismo todopoderoso en el mundo
precisa tiempo (y mucha servidumbre estratégica).

Si vivís en Argentina, entenderás. Los “paisitos” soñados por palantir como pruebas piloto de su ideal de dominación planetaria no son el guión de una película distópica. Los mamarrachos en las presidencias tienen un alto valor en la táctica colonial

Mucho Ojo Colombia! No dejen, hermanos queridos, que Bogotá se transforme en Buenos Aires.