Joya de Cerén: Más Allá de la Agricultura Básica de Supervivencia.

Por: Carlos F. Imendia

Todos asociamos a los mayas con las grandes construcciones de poderosas ciudades -estado
como Tikal, Calakmul, Palenque, Yaxchilán y Copán, donde dominaban los grandes Ajaw o Ahau
ofreciendo sacrificios a sus supremas deidades, Cukulkan, Cháac , Ixchel, etc. Pero dentro del
mundo maya, en lo que hoy es el territorio salvadoreño se desarrollaba en un valle fértil , una
comunidad mayoide eminentemente agrícola. En el municipio de San Juan Opico a 36 Km. al oeste
de San Salvador.
El sitio fue sepultado por una erupción volcánica alrededor del S. VII d.C por un cercano volcán:
la Loma Caldera , la ceniza y el flujo piroclástico cubrió totalmente la aldea , afortunadamente los
habitantes pudieron evacuar el sitio y los arqueólogos no encontraron victimas a diferencia de la
erupción del Vesubio (79 d. C) que cubrió ferozmente Pompeya ,sorprendiendo y matando a más
de 16,000 personas en la región y que en la actualidad se puede apreciar el sufrimiento y lo
impactante del momento en la zona arqueológica.
Pero, lo interesante de Joya de Cerén , es que nos puede explicar y hacernos entender el estilo de
vida que llevaba esta comunidad agrícola de origen mayoide, como estaba diseñada y ubicada la
vivienda , algo que no pude constatar en las ciudades-estado, El acceso a la vivienda prehispánica
era pertenecer a la comunidad conformada por familias, los complejos domésticos familiares
contaban con una casa de habitación donde dormían y realizaban actividades familiares, la cocina
estaba separada del área de descanso. También tenían bodegas para preservar alimentos, semillas
y herramientas.
Patio de trabajo para manufacturar artículos, herramientas, y también áreas para acopiar y
procesar productos agrícolas, molienda y preparación de alimentos.
Tenía la función de ser un engranaje de la economía familiar, en los campos agrícolas aledaños
–Posiblemente de esa zona fértil de Opico—se cultivaban la base alimenticia mesoamericana :
Maíz, ayote, frijol, chile y yuca. Es interesante porque no era una forma desordenada y anárquica,
sino que la proximidad de la vivienda y la producción hacía notar una economía basada en
autosuficiencia y producción local.
Un temazcal (Baño de vapor) encontrado dentro de la comunidad en perfecto estado demuestra
que existieron prácticas religiosas dentro de las comunidades agrícolas. Muy lejos o distantes
quedaron los grandes templos ceremoniales, pero en dicha planicie se desarrollaba un sistema
agrícola exitoso aunque amenazado por la actividad volcánica. Tampoco podemos descartar que
estas comunidades agrícolas pudieran ser tributarias de otros centros políticos – administrativos
como San Andrés (a 5km. De distancia) por ejemplo.

Joya de Cerén no parece haber sido agricultura de mera supervivencia, la evidencia sugiere cierto
grado de planificación económica, diversificación productiva y resilencia alimentaria. Algo muy
sofisticado para el siglo VII d.C. Joya de Cerén se parecería más a un clúster agrícola comunitario
de producción sostenible.
Es de los mejores registros preservados de la vida maya rural.