Crédito France 24
Por Alonso Rosales Observador Internacional
La posibilidad de una nueva guerra de gran escala en Medio Oriente sufrió un giro inesperado luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la suspensión de una ofensiva militar contra Irán, asegurando que Teherán y otros países de la región solicitaron detener cualquier ataque debido a que existen las bases para alcanzar un acuerdo diplomático.
Sin embargo, pocas horas después del anuncio, las autoridades iraníes rechazaron categóricamente esa versión, calificándola como “una nueva mentira” y asegurando que las Fuerzas Armadas de la República Islámica permanecen en estado de máxima alerta, preparadas para responder a cualquier agresión.
Mientras tanto, nuevos incidentes militares, entre ellos un presunto ataque con drones iraníes contra el Kurdistán iraquí, demuestran que la tensión continúa elevada y que un error de cálculo podría desencadenar un conflicto regional de enormes dimensiones.
Trump anuncia una pausa militar
En un mensaje publicado en Truth Social, Donald Trump afirmó que Estados Unidos estaba preparado para lanzar una operación militar contra Irán “con un nivel de fuerza y poder no visto desde la Segunda Guerra Mundial”.
Sin embargo, aseguró haber decidido cancelar la ofensiva después de recibir solicitudes provenientes de Irán y de otros países de Medio Oriente.
Según Trump, las conversaciones diplomáticas permitirían alcanzar un acuerdo que incluiría:
El mandatario sostuvo que la suspensión del ataque busca beneficiar “al mundo” y ofrecer una oportunidad para un acuerdo rápido.
No obstante, Washington no ha presentado evidencia pública que confirme que Teherán haya solicitado formalmente detener las operaciones militares.
Irán rechaza completamente la versión estadounidense
La respuesta iraní fue inmediata.
La agencia oficial Mehr, citando fuentes militares, negó rotundamente que Irán haya solicitado a Estados Unidos detener cualquier ataque.
Los oficiales consultados calificaron las declaraciones del presidente estadounidense como:
“Una nueva mentira.”
Las fuentes militares aseguraron además que:
El mensaje enviado por Teherán busca transmitir que el país no está negociando desde una posición de debilidad.
El Ministerio de Defensa iraní habla de “guerra psicológica”
El ministro interino de Defensa de Irán, Majid Ebn Al-Reza, también respondió públicamente.
Según el funcionario, las declaraciones estadounidenses forman parte de una campaña de presión psicológica.
No obstante, aclaró que Irán toma seriamente todas las amenazas militares.
En un mensaje difundido en la red X afirmó que:
Para Teherán, incluso si Washington intenta presionar mediante declaraciones públicas, el país no puede bajar su nivel de preparación.
El ataque con drones sobre el Kurdistán iraquí aumenta la tensión
Mientras continuaban los intercambios diplomáticos, surgieron nuevos reportes sobre operaciones militares iraníes.
El canal Rojava informó que Irán lanzó drones contra objetivos ubicados en el Kurdistán iraquí.
Según ese medio:
Aunque Irán no confirmó oficialmente la operación, el incidente demuestra que el conflicto continúa expandiéndose más allá de las fronteras iraníes.
El Kurdistán iraquí ha sido durante años un punto sensible para EE. UU , Irán y grupos armados que operan en la región, convirtiéndose frecuentemente en escenario de ataques con misiles o drones.
Kuwait también reporta ataques
Las autoridades kuwaitíes informaron que destruyeron varios drones hostiles que se dirigían hacia instalaciones consideradas estratégicas.
Kuwait responsabilizó a Irán por esos ataques.
Aunque no trascendieron mayores detalles sobre daños materiales, el episodio evidencia que la confrontación ya involucra a varios países del Golfo Pérsico.
La postura de Israel
Trump afirmó que Israel acompaña la decisión estadounidense de suspender temporalmente la ofensiva mientras continúan las negociaciones.
Hasta el momento, el Gobierno israelí no ha divulgado una declaración tan amplia como la expresada por el mandatario estadounidense.
Sin embargo, Israel mantiene desde hace años una postura firme respecto al programa nuclear iraní, al considerar que representa una amenaza directa para su seguridad nacional.
Las Fuerzas de Defensa de Israel continúan desplegadas y preparadas ante cualquier deterioro de la situación.
Los esfuerzos diplomáticos buscan reabrir el estrecho de Ormuz
Uno de los puntos centrales de las conversaciones es el futuro del estrecho de Ormuz.
Por esa vía marítima transita aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.
Según fuentes involucradas en las tareas de mediación citadas por Associated Press:
Sin embargo, funcionarios iraníes desmintieron reportes que indicaban la existencia de un acuerdo prácticamente cerrado.
Las negociaciones continúan abiertas.
Las advertencias de Abbas Araqchi
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, sostuvo conversaciones telefónicas con altos funcionarios de:
Durante esos contactos reiteró que cualquier ataque estadounidense o israelí recibirá una respuesta proporcional.
Según Teherán, la estrategia iraní continúa basada en la disuasión y en responder únicamente si su territorio vuelve a ser atacado.
Estados Unidos mantiene la alerta para sus ciudadanos
Antes del anuncio de Trump, las embajadas estadounidenses emitieron advertencias de seguridad para sus ciudadanos en:
Las sedes diplomáticas recomendaron considerar abandonar la región o prepararse para hacerlo si la situación se deteriora rápidamente.
Aunque las embajadas continúan operando normalmente, Washington reconoce que el riesgo de una escalada sigue siendo elevado.
La ONU observa con preocupación la expansión del conflicto
Las Naciones Unidas también expresaron preocupación por el deterioro de la seguridad regional.
El organismo criticó las recientes demoliciones realizadas por Israel en el sur del Líbano, señalando el impacto sobre infraestructura civil y patrimonio histórico.
La ONU insiste en que la región necesita evitar una nueva espiral de violencia que involucre simultáneamente a Israel, Irán, Hezbolá, milicias proiraníes y fuerzas estadounidenses.
¿Qué busca realmente cada actor?
Estados Unidos
Washington intenta combinar presión militar con negociación diplomática. La amenaza de un ataque busca obligar a Irán a aceptar restricciones sobre su programa nuclear y garantizar la libre navegación por el estrecho de Ormuz.
Irán
Teherán procura demostrar que no negocia bajo coerción. Mantiene un discurso de firmeza militar mientras busca preservar sus exportaciones petroleras y aliviar sanciones económicas.
Israel
Considera que impedir que Irán fortalezca su capacidad nuclear es una prioridad estratégica. Aunque apoya la diplomacia, mantiene la opción militar sobre la mesa si percibe riesgos para su seguridad.
Países del Golfo
Estados como Arabia Saudita, Catar, Omán y Emiratos Árabes Unidos buscan evitar una guerra que afecte el comercio energético, la estabilidad regional y sus economías.
Kurdistán iraquí
La región autónoma vuelve a quedar atrapada entre la rivalidad entre Irán y Estados Unidos. La presencia de bases militares estadounidenses y grupos armados convierte a Erbil y sus alrededores en objetivos recurrentes.
Análisis: una tregua extremadamente frágil
Aunque el anuncio de Donald Trump redujo temporalmente el riesgo de una ofensiva estadounidense inmediata, la situación dista mucho de estar resuelta.
Las posiciones de ambas partes siguen siendo profundamente contradictorias. Mientras Trump afirma que existe un principio de acuerdo, Irán niega incluso haber solicitado la suspensión del ataque.
Los recientes incidentes en el Kurdistán iraquí, las amenazas cruzadas, el reforzamiento militar iraní y las advertencias emitidas por Washington muestran que la región permanece al borde de una nueva escalada.
El futuro dependerá de si las negociaciones logran transformarse en compromisos verificables sobre el programa nuclear iraní, la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz y la reducción de las operaciones militares indirectas que involucran a múltiples actores en Medio Oriente.
Por ahora, la diplomacia ha conseguido ganar tiempo, pero no ha eliminado las causas profundas que mantienen a la región en uno de los momentos de mayor tensión geopolítica de los últimos años.