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Por Alonso Rosales
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó este sábado que Irán estuvo a escasos minutos de atacar un buque militar estadounidense en el estratégico Estrecho de Ormuz, en medio de un clima de alta tensión entre Teherán y Washington.
Según declaraciones oficiales, las fuerzas iraníes detectaron el avance de un dragaminas estadounidense que, a su juicio, violaba el alto el fuego vigente en la zona. Ghalibaf aseguró que Irán lanzó una advertencia directa a la delegación estadounidense durante conversaciones en Islamabad, indicando que abrirían fuego si el buque avanzaba. “Les dimos 15 minutos para recibir la orden de retirada, y la recibieron”, señaló el funcionario.
El incidente se produce en el contexto del reciente bloqueo marítimo impulsado por la administración de Donald Trump, que busca restringir el tránsito de embarcaciones iraníes. Esta medida ha sido calificada por Teherán como ilegal y equiparada a un acto de piratería en aguas internacionales.
Las autoridades iraníes reiteraron que el control del estrecho —una de las rutas comerciales más importantes del mundo para el transporte de petróleo— se encuentra bajo su vigilancia. Asimismo, advirtieron que, si no se levantan las restricciones impuestas por Estados Unidos, el tráfico marítimo en la zona podría verse severamente limitado.
En respuesta al bloqueo, Irán anunció el restablecimiento de un control militar estricto sobre el paso marítimo, reforzando la presencia de sus fuerzas navales. La situación eleva el riesgo de un enfrentamiento directo, con potenciales repercusiones en los mercados energéticos globales y en la estabilidad regional.
Analistas internacionales observan con preocupación el deterioro de las relaciones entre ambos países, señalando que cualquier error de cálculo podría desencadenar un conflicto de mayores proporciones.