Crédito France 24
Europa continúa enfrentando una emergencia ambiental sin precedentes. Las altas temperaturas, la sequía prolongada y los fuertes vientos han provocado incendios forestales de gran magnitud en España, Francia y Grecia, obligando a evacuar a cientos de miles de personas y movilizando recursos de toda la Unión Europea.
En España, aunque algunos grandes incendios han sido estabilizados, varios focos permanecen activos.
Las zonas con mayor preocupación este 1 de agosto son:
Durante 2026, España acumula aproximadamente 130.000 hectáreas calcinadas, aunque otras estimaciones oficiales elevan la superficie afectada por encima de 150.000 hectáreas. Solo los grandes incendios de Madrid y Ávila consumieron alrededor de 45.000 hectáreas, convirtiéndose en uno de los mayores desastres forestales registrados en el país.
En Francia, la situación ha mejorado respecto a los días más críticos, aunque persisten incendios importantes.
Las principales zonas afectadas son:
Desde el inicio del año, Francia registra entre 98.000 y más de 116.000 hectáreas quemadas, cifras históricas para el país.
Uno de los aspectos más llamativos ha sido la investigación criminal sobre incendios provocados.
El Ministerio del Interior francés informó que 162 personas han sido detenidas desde el 6 de julio por su presunta relación con incendios forestales provocados. Las autoridades sostienen que algunos fuegos fueron intencionales, mientras que la mayoría tuvo origen humano por negligencias como colillas de cigarrillos, barbacoas o trabajos de construcción sin medidas preventivas.
Grecia vive ahora la situación más crítica del Mediterráneo oriental.
Los incendios afectan principalmente:
Las autoridades griegas mantienen desplegados más de 500 bomberos, apoyados por aeronaves y equipos internacionales enviados por la Unión Europea.
La Comisión Europea mantiene activado el Mecanismo Europeo de Protección Civil para apoyar a España, Francia y Grecia mediante el envío de aviones anfibios, helicópteros, brigadas especializadas y mapas satelitales del sistema Copernicus.
Los científicos advierten que Europa se calienta a un ritmo superior al promedio mundial, lo que incrementa la frecuencia e intensidad de los incendios forestales. Las olas de calor, la baja humedad y los fuertes vientos están creando condiciones ideales para la rápida propagación del fuego, convirtiendo la temporada de incendios de 2026 en una de las más devastadoras registradas en el continente.