Escuela en Irán habría sido alcanzada durante ataque a base naval, según análisis del New York Times

Por Alonso Rosales

Una investigación periodística señala que el ataque que destruyó una escuela primaria en la ciudad de Minab, al sur de Irán, el pasado 28 de febrero, pudo haber sido consecuencia de una operación militar dirigida contra instalaciones navales cercanas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. El análisis fue publicado por el diario estadounidense The New York Times y se basa en imágenes satelitales, videos verificados y testimonios de expertos en armamento.

El edificio escolar afectado corresponde a la primaria Shajarah Tayyebeh, ubicada en la ciudad de Minab, en la provincia de Hormozgan. De acuerdo con autoridades sanitarias iraníes y medios estatales, el ataque dejó al menos 175 personas fallecidas, entre ellas numerosos niños y docentes que se encontraban en clases. En Irán, los sábados marcan el inicio de la semana laboral y escolar, por lo que el centro educativo estaba en pleno funcionamiento al momento del impacto.

La investigación periodística indica que el ataque ocurrió al mismo tiempo que una serie de bombardeos dirigidos contra una base naval cercana operada por el Islamic Revolutionary Guard Corps. Esta instalación militar se encuentra en una zona estratégica próxima al Strait of Hormuz, uno de los puntos marítimos más importantes para el tránsito energético mundial.

Según el análisis del periódico, las evidencias visuales recopiladas —entre ellas grabaciones difundidas en redes sociales y registros de medios locales— muestran columnas de humo elevándose simultáneamente desde la base naval y desde el recinto escolar. Expertos en geolocalización confirmaron que ambos lugares fueron impactados alrededor de las 11:30 de la mañana, hora local.

Las imágenes satelitales proporcionadas por la empresa Planet Labs, captadas días después del ataque, revelan que al menos seis instalaciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria fueron alcanzadas con precisión. Dentro del perímetro militar, cuatro edificios colapsaron completamente y otros dos presentan perforaciones directas en el centro de sus techos, un patrón de daño asociado a municiones guiadas de alta precisión.

En el mismo análisis, el especialista en seguridad nacional Wes J. Bryant, exmiembro de la Fuerza Aérea estadounidense, concluyó que todos los impactos registrados —incluido el de la escuela— parecen haber sido producto de ataques dirigidos con gran exactitud. A su juicio, la explicación más probable sería una identificación errónea del objetivo, lo que habría llevado a atacar el edificio escolar sin advertir la presencia de civiles en su interior.

Por su parte, la experta en derecho internacional Janina Dill, de la Universidad de Oxford, advirtió que los actores militares tienen la obligación legal de verificar sus objetivos antes de realizar un ataque, a fin de evitar daños a población civil. En caso contrario, señaló, la acción podría constituir una violación del derecho internacional humanitario.

El caso se produce en medio de una operación militar estadounidense en el sur de Irán. El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Dan Caine, confirmó recientemente que fuerzas estadounidenses estaban realizando ataques contra objetivos en esa región, aunque no mencionó de manera específica a Minab.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó el pasado 4 de marzo que no tenía información confirmada sobre una posible responsabilidad estadounidense en el ataque a la escuela y señaló que el Departamento de Defensa mantiene abierta una investigación sobre lo ocurrido.

Hasta el momento, ni Estados Unidos ni Israel han reconocido oficialmente su participación en el ataque. Sin embargo, el análisis periodístico sostiene que los indicios disponibles apuntan a que el bombardeo contra la escuela ocurrió en el contexto de la operación militar contra la base naval cercana.

Mientras continúan las investigaciones, el incidente ha generado preocupación internacional y reavivado el debate sobre la protección de civiles en conflictos armados y el uso de armamento de alta precisión en zonas cercanas a áreas habitadas.