Por Redacción ContraPunto
La Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) confirmó que El Salvador ha sido retirado de la denominada “lista corta” de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un listado que agrupa a países bajo observación por posibles incumplimientos a convenios laborales internacionales.
La gremial empresarial calificó la decisión como una señal positiva para el país. En un pronunciamiento, ANEP destacó que la salida de esta lista refleja un reconocimiento por parte de la OIT al cumplimiento de los compromisos laborales, lo cual fortalece la confianza internacional y mejora el clima para la inversión y la productividad.
Por su parte, el Gobierno de El Salvador, a través del Ministerio de Trabajo, confirmó desde Ginebra —en el marco de la Conferencia Internacional del Trabajo— que el país ya no forma parte de la lista preliminar, la lista larga ni la lista corta del organismo internacional.
El ministro de Trabajo, Rolando Castro, aseguró que este resultado es fruto del trabajo conjunto entre el Estado, los empleadores y los trabajadores, y lo calificó como un hecho “histórico” tras años de observaciones internacionales en materia laboral.
El funcionario también había anticipado en semanas previas que la salida del listado permitiría recuperar la confianza internacional, atraer inversión extranjera y generar mayores oportunidades de empleo en el país.
Según el Gobierno, este avance responde al fortalecimiento del diálogo social, el cumplimiento de la legislación laboral y la articulación entre los diferentes sectores productivos, elementos clave evaluados por la OIT.
La llamada “lista corta” de la OIT reúne cada año a países cuyos casos son considerados graves en relación con el incumplimiento de normas laborales internacionales y que son examinados durante la Conferencia Internacional del Trabajo.
El Salvador había permanecido durante varios años bajo observación en estos mecanismos, lo que incidía en su reputación internacional y en la percepción de los inversionistas.
Con esta decisión, tanto el sector empresarial como el Gobierno coinciden en que el país mejora su posicionamiento internacional en materia laboral. Sin embargo, diversos sectores han señalado que el reto ahora será garantizar la sostenibilidad de estos avances y el respeto continuo de los derechos de los trabajadores.