Como fue mencionado en la primera entrega de este artículo, pareciera que la izquierda latinoamericana actual ha olvidado una de las virtudes que caracterizaron a sus precursores de hueso duro: la autocrítica. Eso permitió a esos pioneros enmendar la plana en múltiples ocasiones y, si bien como humanos cometieron errores y sufrieron derrotas y traiciones; nadie puede negar ni la entereza con que las enfrentaron ni la honradez y buena fe que estuvo tras cada error. La autocrítica sirvió mucho para evitar o para corregir errores, especialmente en aquellos casos cuando a diferentes niveles de la militancia se cometen delitos para beneficiar del mercado.
José Arnoldo Sermeño Lima |
“ El infierno está vacío. Todos los demonios están aquí“
William Shakespeare, La Tempestad
Ariel. Acto Primero. Escena II
Como fue mencionado en la primera entrega de este artículo, pareciera que la izquierda latinoamericana actual ha olvidado una de las virtudes que caracterizaron a sus precursores de hueso duro: la autocrítica. Eso permitió a esos pioneros enmendar la plana en múltiples ocasiones y, si bien como humanos cometieron errores y sufrieron derrotas y traiciones; nadie puede negar ni la entereza con que las enfrentaron ni la honradez y buena fe que estuvo tras cada error. La autocrítica sirvió mucho para evitar o para corregir errores, especialmente en aquellos casos cuando a diferentes niveles de la militancia se cometen delitos para beneficiar del mercado.
Nepotismo y corrupción no son propios sólo de estas tierras. El problema es no corregirlos. Den Xiao Ping lo señaló en el Sexto Plenario del Comité Central del PCCh en octubre de 2016: “Un puñado de altos funcionarios del Partido, superados por sus ansias políticas y sed de poder, han recurrido a conspiraciones políticas formando camarillas para sus intereses personales.” Agregó: “El nepotismo y el fraude electoral no han podido detenerse”, añadiendo que “los abusos de poder, la corrupción y las violaciones legales y disciplinarias se han extendido.” (People´s Daily, 2-3 de noviembre de 2016). Para los efectos de estas entregas, el pecado es la falta de autocrítica y, peor aún, continuar cometiéndolo.
Ese “puñado” de altos funcionarios son un contrasentido cuando lo hacen amparados en la bandera del pueblo, para aprovecharse de él.
En esas responsabilidades son reprensibles tanto los errores técnico-administrativos -pues se está administrando bienes del pueblo- como también los éticos. En este artículo nos limitaremos a los últimos.
La presente entrega está orientada a resumir casos de nepotismo -usualmente vinculados a corrupción- que nunca debieron existir en gobiernos latinoamericanos que se autocalifican o autocalificaron como de izquierda, y que sus pueblos pusieron en ellos tantas esperanzas y sacrificios. Repetimos una vez más que no se hace referencia a los casos de nepotismo y/o corrupción en los gobiernos de derecha pues no son objeto de estas líneas. Éstas están enfocadas hacia la izquierda, con la esperanza de que las eviten en el presente y en el futuro. Éticamente no se esperaba que existiera esos vicios en ese tipo de gobierno.
Y es que la corrupción de los líderes tiene cola larga: sirve de excusa para que también la ejerzan sus seguidores, a diferentes niveles de militancia. Nadie puede reclamar un comportamiento ético a las bases si el suyo dista de ello. Y así el “ahora es mi turno” se vuelve moneda corriente, en vez de ser un acto reprensible.
No vamos a descubrir nada, pues se trata de informaciones que son del dominio público por medio de la prensa internacional e internet. Las traemos a colación simplemente para sistematizarlas, con la esperanza de que sirvan para que los actuales responsables de estas banderas -así como sus bases-, en cualquier país, tomen las precauciones para no repetir de lo que se acusa a sus predecesores ideológicos. Repetimos: se cita a parentela de la dirigencia, pero la tendencia es general, a diferentes niveles de la militancia. Esperemos que logren corregir y, si existiesen pruebas, penalizar lo procedente “y así llegar unidos, como un solo pueblo…”, como decía el Popol-Vuh.
Para nosotros no es fácil hacerlo, pues obviamente es abrir heridas utilizables por la derecha. Pero consideramos que es más dañino callar estos errores que señalarlos.
Durante la presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007), así como posteriormente en las de Cristina (2007-2015) -además del nepotismo- ellos y los supuestos cómplices fueron acusados de enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, especialmente en el manejo de obras públicas. Aunque Néstor murió antes de que varias de estas causas maduraran lo suficiente como para llegar a juicio, muchos testimonios e investigaciones le responsabilisan como elemento central en los procesos de corrupción. Entre los principales señalamientos están:
Para describir lo cometido durante la presidencia del matrimonio Kichner, se agregan a continuación otros funcionarios que se vieron involucrados: José López: Exsecretario de Obras Públicas, capturado en 2016 mientras intentaba ocultar bolsos con millones de dólares en un convento; Ricardo Jaime, Exsecretario de Transporte, condenado por enriquecimiento ilícito injustificado, así como por cohecho -adminitó haber aceptado viajes en aviones privados, alojamiento y otros beneficios pagados por empresarios cuyas actividades él debía controlar-, fue condenado por irregularidades en operaciones ferroviarias, incluida la compra de material ferroviario usado en España y Portugal que causó perjuicios al Estado; en esto último también fue implicado Julio De Vido, quien fue ministro de Planificación Federal durante los tres gobiernos de los Kichnier, y fue condenado por comprar trenes en mal estado a Portuga y España; Lázaro Báez, Empresario socio de la familia Kirchner, condenado por lavado de dinero y fraude.
Felisa Miceli, exministra de Economía, fue condenada a tres años de prisión por encubrimiento agravado, luego de que no pudo justificar el descubrimiento de 100 mil pesos y 31 mil dólares en el baño de su oficina, durante una requisa de bomberos.
Ricardo Echegaray, ex titular de AFIP -Administración Federal de Ingresos Públicos, organismo encargado de la recaudación de impuestos, el control aduanero y la seguridad social- fue condenado a casi cinco años de prisión por defraudar al Estado en la causa Oil Combustibles.
Por otra parte, el llamado caso de obra pública en Argentina —conocido judicialmente como Causa Vialidad— es uno de los procesos más importantes contra la expresidenta. La causa investigó si, durante los gobiernos de los Kirchner hubo direccionamiento de obras públicas, favorecimiento a un empresario cercano y corrupción en contratos del Estado. Se analizaron 51 obras viales en la provincia de Santa Cruz. El principal beneficiado habría sido supuestamente Lázaro Báez. Su empresa recibió la mayoría de esas obras, muchas de las cuales tuvieron sobreprecios, registraron demoras o no se terminaron.
Desde junio de 2025 Cristina -de 73 años de edad- cumplió una condena de seis años de prisión domiciliaria y a inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos tras ser hallada culpable de corrupción en la adjudicación de obras públicas. Conforme a la legislación argentina no guarda prisión pues la condena sigue en apelación. Además, por su rol político tiene fueros que la protegen.
El 25 de abril último, una cámara de apelaciones confirmó el decomiso de 111 bienes de los Kichner. Serán rematados por orden de la Fiscalía de la República para cubrir un supuesto fraude al Estado, incluyendo fondos a jubilados y discapacitados, equivalentes aproximadamente a 482.39 millones de dólares de los Estados Unidos. Entre los bienes confiscados está una propiedad de los Kichner en la provincia de Santa Cruz y otros 19 bienes cedidos a sus hijos Máximo y Florencia. Su defensa indica que irá en apelación a la Corte Suprema de Justicia.
El líder aymara Evo Morales fue el primer presidente de origen indígena en la historia del país, ejerciéndola entre 2006 y 2019. Llegó como dirigente del partido Movimiento al Socialismo.
En este resumen se deja de lado la acusación de pederastia contra él en 2015, no sólo por limitarnos a acusaciones de orden principalmente económico vinculadas al nepotismo, sino que también porque -a pesar de las órdenes de captura emitidas contra él en 2024 por esa causa- el pasado 11 de mayo se suspendió juicio al respecto por no haberse presentado, pero el tribunal posteriormente renovó la orden de captura en su contra. Por la gravedad del tema -y especialmente sus implicaciones éticas-, se deja constancia de que existe, dado que consideramos que no podemos condenar a un pederasta al norte del continente sin hacerlo también con otro al sur del mismo…
Su gobierno fue señalado por varios casos de corrupción, irregularidades y mala gestión. Algunos de ellos condujeron a procesos judiciales y, en algunos casos, a condenas. Otros quedaron en denuncias. Entre los más citados están:
Luis Inácio Lula da Silva (2003-2010 y desde 2023 hasta la actualidad) no ha tenido señalamientos de nepotismo directo, pero sí de influencia política y conflictos de interés; especialmente en el caso de su hijo Fábio Luís Lula da Silva (“Lulinha”) quien -al momento en que su padre acccedió al poder- se desempeñaba como empleado de zoológico con ingresos modestos, y se reporta que en pocos años se convirtió en empresario millonario en el sector de telecomunicaciones y tecnología, dado que empresas vinculadas a él recibieron inversiones millonarias de compañías cercanas al Estado, como Oi. Hubo investigaciones por corrupción y tráfico de influencias, pero en varios casos los tribunales archivaron o no probaron delitos directos.
Por otra parte, José Ferreira da Silva -hermano del presidente, y conocido como Frei Chico- fue dirigente sindical en la Central Única dos Trabalhadores (CUT), a la que se señala como beneficiaria de favores políticos en los sindicatos cercanos al gobierno. Asimismo, Genival Inácio da Silva (Vavá da Silva) es hermano de Lula, y fue investigado por presunto tráfico de influencias en contratos municipales.
En el caso brasileño, las críticas se centran más en influencia política indirecta -capacidad de una persona o grupo de afectar decisiones del poder público, sin necesidad de ocupar un cargo- que en nepotismo institucional -alguien en el poder favorece a familiares o a allegados dentro de instituciones públicas-, y ha habido menos casos de familiares directos nombrados en cargos públicos, debido a las severas leyes brasileñas contra el nepotismo. Se mencionan estos casos por enturbiar una gestión que debería ser ejemplar.
Gustavo Francisco Petro Urrego (Presidente desde 2022): ha sido señalado en posibles casos de nepotismo. El hijo mayor del presidente, Nicolás Fernando Petro Burgos, fue investigado en 2023 por la Fiscalía General de la Nación por presunto lavado de activos, enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias y peculado, entre otros, llevando a la Fiscalía a requerir su arresto preventivo por cinco días en abril último, al no asistir a audiencias del caso que se le sigue por lavado de activos y enriquecimiento ilícito cuando fue diputado regional. Estos cargos están vinculados a dos grandes líneas: presunto ingreso de dinero ilegal -incluyendo del narcotráfico- para la campaña presidencial de su padre y presunta corrupción en contratos públicos cuando era diputado. Hasta ahora esos cargos no han sido objeto de una condena definitiva.
Se le acusa de un presunto direccionamiento de contratos y la aprobación de 111 millones de pesos colombianos mientras fungió como diputado de la Asamblea del Atlántico, entre 2020 y 2023. Estuvo ausente en audiencias del 4 y 5 de noviembre de 2025 y en diligencias posteriores, argumentando supuestas dificultades para desplazarse; pero la Fiscalía alegó que estuvo de vacaciones en las ciudades caribeñas de Santa Marta y Cartagena.
Aunque no ha sido nombrado en cargo gubernamental, se le criticó pues su cercanía familiar podría haberle dado acceso a influencia política y a donantes.
Existen señalamientos de nepotismo en los cargos ocupados por la familia en el poder. Entre ellos:
El expresidente Rafael Correa estuvo en el cargo entre 2007 y 2017 como líder del movimiento Alianza País, enfrentando acusaciones de nepotismo en los nombramientos de cargos públicos. Entre ellos, el más sonado fue el de Pedro Delgado Campaña, primo del presidente, y nombrado como presidente del Directorio del Banco Central, así como también Presidente del fideicomiso de la Unidad de Gestión de Derecho Público (UGEP).
En 2012 se descubrió que había falsificado su título universitario; luego fue investigado por la concesión irregular de créditos desde el banco estatal. Terminó renunciando y emigrando del país.
Su Vicepresidente, Lenín Moreno (2017-2021) ha sido acusado junto a otras dos decenas de personas -entre ellas varios familiares- de recibir sobornos en el caso Sinohydro, aunque él alega que no hay pruebas en su contra. Él había sido llevado previamente ante la Corte Nacional de Justicia acusado de cohecho por sobornos de la empresa estatal china Sinohydro, por la construcción de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, cuando ejercía la Vicepresidencia.
El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, en El Salvador ganó las elecciones presidenciales en dos períodos consecutivos, llevando como candidatos a Mauricio Funes (2009-2014) y Salvador Sánchez Cerén (2014-2019), este último había sido uno de los cinco comandantes del referido movimiento guerrillero. Los gobiernos de ambos presidentes tuvieron señalamientos de nepotismo.
Durante el gobierno de Salvador Sánchez Cerén, varios de sus familiares ostentaron cargos de dirección en instituciones del Estado. Entre ellos:
En total, se reportó que, como mínimo, 10 familiares del presidente trabajaban en instituciones estatales durante su administración.
Además del presidente, otros dirigentes del partido que se considera a sí mismo de izquierda también fueron señalados por colocar parientes en cargos públicos, entre ellos:
Al finalizar los gobiernos del FMLN en 2019 se reportó que se identificaron decenas de empleados públicos vinculados por parentesco con dirigentes del partido. El gobierno que sustituyó al FMLN ordenó la destitución de más de 50 familiares de funcionarios o dirigentes de dicho partido en diferentes instituciones.
Esto alimentó el debate político sobre el uso del Estado como “botín para familiares y allegados” durante esa década de gobierno supuestamente de izquierda.
El presidente Fúnes también fue señalado por dilapidar fondos del Estado usando aviones en viajes privados al exterior con sus familiares, así como otros gastos privados e inversiones realizados en beneficio de su familia, y ello a cargo del Estado.
Según la Fiscalía General de la República, durante el gobierno de Mauricio Funes se desfalcó US$351,035,400.49de fondos públicos, en el caso conocido como “Saqueo Público”; fondos que salieron especialmente de partidas de gastos confidenciales reservadas a la Presidencia, y fue utilizado por medio de una red de funcionarios y prestanombres. Hay investigaciones que agregan que US$292 millones fueron retirados en efectivo, y que más de US$10 millones se usaron en lujos y gastos personales y familiares, según acusaciones fiscales. Funes negó tales acusaciones, aduciendo motivaciones políticas. Sin embargo, él contó con varias condenas y procesos judiciales vinculados con corrupción.
Por otra parte, la misma Fiscalía señala que durante la administración de Salvador Sánchez Cerén se “desvió” un monto de aproximadamente 187 millones de dólares de fondos públicos; que principalmente procedieron de la partida de gastos confidenciales de la Presidencia, así como de fondos de la cooperación taiwanesa. Sánchez Cerén también fue acusado de cobrar US$530,000 en sobresueldos irregulares cuando fue Vicepresidente en el gobierno de Mauricio Fúnes. Él ha rechazado las acusaciones y sostiene que tienen motivación política. Actualmente reside en Nicaragua, país que le otorgó nacionalidad, lo que ha impedido su extradición.
Ambos expresidentes, Sánchez Cerén y Fúnes, se habían asilado en la República de Nicaragua al concluir sus respectivos períodos presidenciales para evadir los cargos que en su contra presentó la Fiscalía General de la República. Fúnes falleció en dicho país por causas naturales.
Los gobiernos de los expresidentes Manuel Zelaya (2006-2009) -interrumpido por un golpe de Estado- y de su esposa Xiomara Castro (2022-2026) fueron señalados por la prensa nacional, internacional e internet por múltiples casos de familiares ocupando cargos en el aparato estatal, entre ellos:
La revolución sandinista accede al poder en 1979, con un amplio apoyo y respeto del mundo al eliminar a una dinastía represiva y corrupta, los Somoza. Sin embargo, ninguna revolución triunfante se parece tanto a la película “El mundo de los aventureros” (The Adventurers), dirigida por Lewis Gilbert y basada en la novela de Harold Robbins. Quienes la vimos en 1970 pensamos que era un ardid de Hollywood para criticar y desestimar a los movimientos reivindicativos de esa época: unos jóvenes rebeldes destronaban una dictadura en un inventado país latinoamericano, pero una vez en el poder se corrompían hasta que otro grupo de jóvenes los destronaban y también se corrompían hasta que una nueva generación de jóvenes se alzaban en armas y triunfaban, corrompiéndose a su turno; y así sucesivamente…
Lamentablemente la película fue premonitoria en Nicaragua:
El país ha tenido varios gobiernos que han sido identificados con diferentes tipos de izquierda, como por ejemplo los de Juan Velasco Alvarado, Alan García (dos gobiernos, aunque fue llevado por el APRA que ya había girado hacia el centro-derecha), Ollanta Humala y Pedro Castillo. En el caso del nepotismo -exceptuando al último- los demás han tratado de limpiar al señalarlos principalmente como controversias puntuales más que como política sistemática.
En el caso de Pedro Castillo sí se han dado acusaciones de nepotismo y tráfico de influencias en los que ha intervenido la fiscalía y han sido documentados por los medios de comunicación. Los más conocidos han sido:
El Frente Amplio postuló a José Mujica, quien ejerció la presidencia entre 2010-2015, teniendo pocas y no sustentadas acusaciones de nepotismo directo. El país tiene estrictas leyes para la función pública y el control institucional, incluyendo al nepotismo.
Sin embargo, existieron algunos señalamientos sobre parientes del Presidente, pero el fundamental fue para su esposa, Lucía Topolansky. Sin embargo, al igual que su esposo, ella tiene una larga carrera política previa a los procesos en los que salió electa. Los cargos que ella ha ocupado todos son de elección popular: Senadora, Presidenta del Senado y -una vez concluido el período presidencial de su esposo- ella fue electa como Vicepresidenta del país (2017-2020). Por tales razones no puede considerarse como nepotismo.
Tampoco puede considerarse nepotismo los señalamientos que se hicieron a nombramientos en ministerios y empresas públicas a miembros del sector político de Mujica dentro del Frente Amplio, que es el Movimiento de Participación Popular (MPP). Ello es más bien considerado como cuotas políticas dentro de la coalición que le llevó al poder, algo común en gobiernos que integran a varias corrientes políticas.
En cambio, no se encontraron redes familiares dentro del gobierno, ni hubo mayores señalamientos de nepotismo presidencial, lo que es un ejemplo para otros casos en Latinoamérica en general, incluyendo a los gobiernos que se autonombran de izquierda.
Se dividirá este caso en dos presidencias: a) la del Teniente Coronel y luego Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, Hugo Chávez Frías; y b) la del presidente Nicolás Maduro
En el primer caso, entre los familiares directos puede mencionarse a:
Adán Chávez, su hermano mayor, quien fue gobernador del estado Barinas -lugar natal de Chávez-, además de Ministro de Educación y Embajador en Cuba.
Argenis Chávez también era uno de los seis hermanos del expresidente, en este caso menor que él; habiendo ocupado también la gobernación del estado Barinas (2017-2021), además de cargos en empresas eléctricas estatales.
El primo del expresidente, Asdrúbal Chávez, fue Vicepresidente de PDVSA y además Ministro de Petróleo.
En el caso del presidente Nicolás Maduro el principal señalamiento es su hijo, Nicolás Maduro Guerra (¨Nicolasito”), quien además de haber ejercido cargos de elección popular (diputado) fungió como Jefe del Cuerpo de Inspectores de la Presidencia, lo que fue muy criticado por carecer de experiencia.
Por su parte, Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, fue Presidente de la Asamblea Nacional (2006-2011) y Procuradora General de la República (2012-2013). Es señalada, además, por haber colocado a familiares en puestos del Estado, como su hijo Walter Jacob Gavidia Flores -Juez en Caracas-; su sobrino Carlos Erick Malpica Flores, nombrado Tesorero Nacional y Vicepresidente de Finanzas de PDVSA
Su primo Carlos Malpica Flores fungió como Tesorero Nacional. Asimismo, cuando ella presidió la Asamblea Nacional fue señalada por colocar decenas de parientes (hermanos, primos, ex esposo, nuera, etc). Se estima que 40 familiares o allegados trabajaron en el parlamento.
Además, si bien no ocuparon cargos oficiales relevantes, es procedente agregar que los conocidos como los “narcosobrinos” fueron condenados en Estados Unidos por narcotráfico: Efraín Antonio Campos Flores y Francisco Flores de Freitas.
Por otra parte, en una operación relámpago conocida como “Operation Absolute Resolve”, la madrugada del 3 de enero de 2026 los Estados Unidos capturaron y trasladaron a Nueva York a Nicolás Maduro y a Cilia Flores, presentándolos ante un juez dos días después. Dejaron como Presidente a Delcy Rodríguez -quien venía fungiendo como Vicepresidente- y en la Presidencia del Congreso quedó el hermano de ella, Jorge, quien ya ostentaba tal posición; prolongando así otro caso de nepotismo dirigiendo a dos poderes del Estado.
Cerramos esta tercera entrega reiterando que ha sido preparada utilizando lo reportado por diversos medios de comunicación internacionales e internet. Aún si hubiesen inexactitudes, los señalamientos siguen siendo útiles para velar por la ética en los movimientos de izquierda, para evitar que –“uniendo” a Shakespeare y a García Márquez- el infierno quede vacío pues en estos Macondos siguen naciendo criaturas con cola de cerdo…
Los pueblos de América Latina merecen mejor futuro, con líderes éticos.