Por Redacción ContraPunto
La economía salvadoreña registró un crecimiento interanual de 5.1% durante el segundo trimestre de 2026, de acuerdo con los datos divulgados por el Banco Central de Reserva (BCR), confirmando una aceleración de la actividad productiva del país frente al desempeño registrado en el mismo período del año anterior.
El dato corresponde a un crecimiento de 5.06% del Producto Interno Bruto (PIB) entre abril y junio de 2026. En términos monetarios, el PIB alcanzó aproximadamente $10,060.6 millones, unos $926.5 millones más que en el segundo trimestre de 2025.
El resultado también representa una aceleración respecto al primer trimestre de este año, cuando la economía salvadoreña registró un crecimiento de 4.8%. De esta manera, los indicadores oficiales muestran una trayectoria ascendente durante la primera mitad de 2026.
Uno de los principales motores de la expansión económica fue nuevamente el sector construcción, que registró un crecimiento interanual de 11.2% durante el segundo trimestre.
Según el BCR, este comportamiento estuvo relacionado con el desarrollo de proyectos inmobiliarios, comerciales, turísticos, logísticos y de infraestructura pública. El dinamismo del sector también estuvo acompañado por un aumento significativo del financiamiento.
El crédito destinado a la construcción creció 30.9% interanual, mientras que el financiamiento para vivienda aumentó 65.1% hasta junio de 2026, de acuerdo con los datos citados por el Banco Central.
La expansión de la construcción tiene además efectos sobre otras áreas de la economía, debido a la demanda de materiales, transporte, servicios profesionales, mano de obra y actividades inmobiliarias.
El crecimiento económico no se concentró exclusivamente en la construcción. Las actividades profesionales, científicas y técnicas registraron un aumento de 7%, mientras que la explotación de minas y canteras creció 7.93%.
El suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado también mostró un incremento de 8.11%. El BCR relacionó parte de este comportamiento con una mayor demanda de electricidad durante mayo y junio, meses en los que se registraron altas temperaturas.
Por su parte, las actividades de alojamiento y servicios de comida crecieron 6.29%, mientras que las actividades inmobiliarias aumentaron 6.03%.
El comercio, reparación de vehículos y motocicletas presentó un crecimiento de 4.24%, mientras que transporte y almacenamiento avanzó 4.19%. Las actividades financieras y de seguros crecieron 5.04%, y el sector de información y comunicaciones registró un aumento de 5.17%.
Otro elemento señalado en los reportes económicos es el comportamiento de las remesas familiares, que continúan teniendo un peso importante en la demanda interna.
Durante el segundo trimestre de 2026, entre abril y junio, las remesas alcanzaron aproximadamente $2,625 millones, contribuyendo a sostener el consumo de los hogares salvadoreños.
El comportamiento de las remesas, junto con la inversión y la expansión de diversos sectores productivos, forma parte del contexto en el que se produjo el crecimiento económico registrado durante el trimestre.
No todos los sectores registraron crecimiento. La actividad agropecuaria experimentó una contracción de aproximadamente 0.9%, mientras que los servicios personales disminuyeron alrededor de 0.5%.
El desempeño negativo del sector agropecuario ocurre en un contexto marcado por condiciones climáticas adversas y efectos sobre cultivos y disponibilidad de agua, factores que pueden afectar particularmente a las actividades agrícolas y ganaderas.
De acuerdo con los datos divulgados por el BCR, estos dos sectores fueron las excepciones dentro de un panorama general de expansión durante el segundo trimestre.
El crecimiento de 5.1% registrado entre abril y junio de 2026 coloca a la economía salvadoreña en una fase de mayor dinamismo respecto al inicio del año.
El PIB pasó de crecer 4.8% en el primer trimestre a 5.06% en el segundo, mientras la construcción, la inversión, determinados servicios y el consumo interno contribuyeron al resultado.
Los datos del BCR muestran, por tanto, una economía que durante la primera mitad de 2026 ha mantenido un ritmo de expansión superior al observado en períodos anteriores, aunque con diferencias importantes entre sectores.
El desafío para los próximos trimestres será determinar si este ritmo de crecimiento puede mantenerse y traducirse en mayor generación de empleo, inversión productiva y mejores condiciones económicas para los hogares salvadoreños.
Fuente: Banco Central de Reserva de El Salvador (BCR).