Disturbios y saqueos empañan las protestas juveniles en Alemania

Por Redacción ContraPunto

Agentes de policia detienen a una persona en la ciudad de Fráncfort.Crédito Boris Roessler/dpa

Numerosos disturbios, saqueos y ataques contra la policía empañaron el sábado las protestas juveniles celebradas en Alemania, mayoritariamente pacíficas durante el día, pero que derivaron en graves incidentes por la noche en Fráncfort y Colonia.

Más de un centenar de policías resultaron heridos durante los disturbios en Fráncfort, uno de ellos de gravedad tras recibir el impacto de una piedra y perder varios dientes, informó hoy el ministro del Interior del estado federado de Hesse, Roman Poseck.

La policía desplegó hasta 1.300 efectivos y detuvo a 54 personas, de entre 13 y 29 años. Además, 17 establecimientos resultaron dañados y cinco fueron saqueados. Según el balance policial, se presentaron 87 denuncias penales y se realizaron 366 controles de identidad.

Grupos violentos destrozaron escaparates, saquearon comercios y lanzaron cócteles molotov contra agentes en Fráncfort, mientras que en Colonia la policía fue atacada con botellas y bicicletas cerca de la catedral.

Poseck señaló que la policía se enfrentó en Fráncfort a entre 1.000 y 1.500 personas dispuestas a protagonizar altercados y afirmó que muchos de los responsables procedían de localidades cercanas y otras regiones, sin que hubiera indicios de desplazamientos desde el extranjero.

Por su parte, el ministro del Interior de Alemania, Alexander Dobrindt, condenó los disturbios y atribuyó los actos violentos a grupos de izquierda y personas procedentes de entornos migrantes. “Grupos de izquierda dispuestos a recurrir a la violencia y alborotadores procedentes del entorno migrante se apropiaron anoche de las manifestaciones pacíficas de la tarde”, declaró al diario “Bild”.

Dobrindt aseguró que los responsables de los saqueos serán identificados y castigados, y elogió el despliegue policial, que, según afirmó, evitó episodios de violencia más graves.

Las protestas, convocadas en más de 30 ciudades por la iniciativa “Gen Z regelt” (La Generación Z se encarga), reunieron a decenas de miles de jóvenes para reclamar una mejor educación, medidas frente al encarecimiento del coste de vida y mayor justicia social, además de expresar su rechazo al canciller conservador Friedrich Merz.

Más de 100.000 participantes, según los organizadores

Los organizadores calificaron la jornada de éxito y cifraron en más de 100.000 los participantes en todo el país, aunque no hubo cifras policiales globales disponibles. Las movilizaciones se extendieron también a ciudades como Erfurt, Münster, Núremberg y Karlsruhe.

Inspirados por las protestas juveniles en Francia y otros países europeos, los participantes portaron pancartas con lemas como “Nuestro futuro no está en venta”, “Cambio de sistema, no cambio climático”, “Educación, no bombas” y “Que se coman a los ricos”.

Saqueos y cócteles molotov en Fráncfort

Fráncfort registró algunos de los disturbios más graves. Grupos violentos saquearon comercios, entre ellos una armería de la que sustrajeron dos armas posteriormente recuperadas, incendiaron contenedores y lanzaron piedras, botellas y cócteles molotov contra la policía.

Los agentes utilizaron cañones de agua para dispersar a los manifestantes y desplegaron unidades especiales de intervención (SEK), además de reforzar el dispositivo policial con más de 1.000 efectivos en el centro de la ciudad.

Poco antes de la medianoche, unas 30 personas habían sido detenidas. La manifestación había reunido previamente entre 8.000 y 9.000 participantes y transcurrió de forma mayoritariamente pacífica hasta que se produjeron los enfrentamientos.

Ataques a la policía junto a la catedral de Colonia

En Colonia, alrededor de 200 personas participaron en altercados cerca de la catedral y de la estación central de trenes. Los agentes fueron atacados con botellas y bicicletas. Una persona resultó herida y cinco fueron detenidas, según la Policía.

Una portavoz policial señaló que los incidentes posteriores parecían estar más relacionados con las celebraciones de Halloween que con las protestas juveniles.

Enfrentamientos también en Berlín, Hamburgo y Bremen

En Berlín, la policía disolvió una manifestación nocturna convocada bajo el lema “¡La generación Z está harta!” tras recibir ataques con piedras y fuegos artificiales. La marcha, que comenzó con unas 700 personas en Rosenthaler Platz y llegó a reunir a unas 3.500, según fuentes policiales, transcurrió en un ambiente tenso, con numerosos participantes vestidos de negro y con el rostro cubierto. La convocatoria partió de grupos de izquierda y contó también con activistas propalestinos.

Tras acordar con los organizadores el fin anticipado de la protesta, pequeños grupos continuaron desplazándose por las calles cercanas, en una situación que una portavoz policial describió como “un juego del gato y el ratón”.

Los incidentes dejaron 27 agentes heridos leves y hasta 56 manifestantes retenidos temporalmente. Esta marcha era independiente de la manifestación principal de “Gen Z regelt”, que había reunido pacíficamente a unas 5.000 personas frente a la Puerta de Brandeburgo durante el día.

En Hamburgo, disturbios cerca de la estación central tras una manifestación de 6.700 personas obligaron a la policía a utilizar cañones de agua y gas pimienta. En Bremen, varios agentes fueron agredidos y al menos un contenedor de basura fue incendiado.