Gadi Eisenkot busca formar un gobierno amplio en Israel y plantea cuatro condiciones para sus posibles aliados

Zarko Pinkas |

El dirigente opositor pretende construir una nueva mayoría parlamentaria tras las elecciones del 27 de octubre, pero sus condiciones para integrar el próximo Ejecutivo abren interrogantes sobre la participación de los partidos árabes, que obtuvieron 19 escaños.


El dirigente opositor israelí Gadi Eisenkot anunció que trabajará para formar un gobierno amplio después de las elecciones legislativas del 27 de octubre, en las que ningún bloque consiguió los 61 escaños necesarios para alcanzar la mayoría en la Knéset, el Parlamento de Israel.

En un mensaje dirigido a los ciudadanos israelíes, publicado el sábado 31 de octubre, Eisenkot estableció cuatro principios que, según afirmó, deberán aceptar los diputados interesados en participar en su proyecto de gobierno. Entre ellos figuran el reconocimiento de Israel como Estado judío, democrático, liberal e igualitario; el compromiso con los valores de la Declaración de Independencia; el servicio obligatorio para todos los ciudadanos y el reconocimiento de Hamás como organización terrorista, junto con el compromiso de desmantelar su poder militar y político en la Franja de Gaza.

«Cualquier miembro de la Knéset que esté dispuesto a firmar estos principios es un socio potencial en el camino hacia la formación de un nuevo y mejor gobierno para Israel», expresó Eisenkot, quien aseguró que la puerta de su futuro Ejecutivo estará abierta a los representantes políticos que acepten esas condiciones.

Sin embargo, los resultados electorales plantean un desafío para sus aspiraciones. El bloque encabezado por Benjamin Netanyahu obtuvo 53 escaños, mientras que la agrupación opositora liderada por Eisenkot consiguió 48. Los partidos árabes, por su parte, alcanzaron una representación conjunta de 19 diputados, una cifra que los convierte en actores determinantes en las negociaciones para formar una nueva mayoría parlamentaria.

La distribución de los escaños deja a Eisenkot a 13 votos de la mayoría absoluta. Una eventual alianza entre su bloque y las formaciones árabes sumaría 67 diputados, aunque la posibilidad de incorporar a estas organizaciones al gobierno enfrenta diferencias políticas y objeciones dentro de la propia oposición.

Eisenkot había manifestado durante la campaña electoral que no veía a ninguna formación árabe que aceptara sus cuatro principios. En una entrevista anterior descartó expresamente la participación de Ra’am, dirigida por Mansour Abbas, al considerar que no cumplía las condiciones establecidas para integrar su futuro gobierno.

No obstante, el nuevo comunicado utiliza una fórmula más amplia al señalar que cualquier representante electo que acepte los principios podrá convertirse en socio político. La declaración no identifica expresamente a los partidos árabes como excluidos, aunque tampoco anuncia un acuerdo con ellos.

Mientras tanto, el dirigente opositor estaría explorando otra alternativa. Según informó el medio israelí Ynet el 1 de noviembre, Eisenkot busca convencer a los partidos ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá para que se incorporen a su proyecto gubernamental. Ambos reúnen 13 escaños, suficientes para completar la mayoría de su bloque. La iniciativa, sin embargo, enfrenta la oposición de Avigdor Lieberman, quien ha prometido no integrar un gobierno con las formaciones ultraortodoxas.

Las negociaciones también contemplan acuerdos parlamentarios con representantes árabes para impulsar cambios en la dirección de la Knéset y promover iniciativas legislativas, aun cuando su incorporación al gabinete siga siendo objeto de controversia.

En su mensaje, Eisenkot también anunció que buscará establecer una comisión estatal de investigación sobre los acontecimientos del 7 de octubre, impulsar el servicio obligatorio para todos los ciudadanos, fortalecer las Fuerzas de Defensa de Israel y derogar las leyes relacionadas con la reforma judicial promovida por el gobierno de Netanyahu.

Respecto a la situación militar, sostuvo que los objetivos de la guerra todavía no se han alcanzado y que el conflicto contra los enemigos de Israel continúa. No obstante, señaló que, hasta la formación del nuevo gobierno, respaldará operaciones militares únicamente cuando existan amenazas directas e inmediatas contra el país que no puedan esperar hasta la investidura del próximo Ejecutivo.

Eisenkot también afirmó que los resultados electorales reflejan el rechazo de una mayoría ciudadana al gobierno de Netanyahu. Según su interpretación, la diferencia supera el medio millón de votos a favor del cambio político.

El dirigente concluyó que su prioridad será evitar nuevas elecciones y alcanzar el mayor consenso nacional posible para formar un Ejecutivo que permita iniciar un proceso de reconstrucción política, institucional y de seguridad en Israel.