Por Carlos F. Imendia.
En su afán por librarse del yugo tributario (abusos) capturas para el sacrificio de los dioses y la carnicería de los aztecas o mexicas, al arribar a la costa del caribe mexicano, la península de Yucatán y el golfo de México (1519), los invasores de ultramar procedentes de la isla de Cuba en el S. XVI. No dudaron en aliarse con los pueblos oprimidos que salían con quejas en los caminos a los soldados conquistadores, y en especial al Malinche (Como realmente del decían a Cortés), entre esos pueblos, los totonacas (Cempoala) y por supuesto los tlaxcaltecas. A pesar de estar bajo la sombra de un imperio poderoso, cuya metrópoli la gran Tenochtitlán era imponente, Tlaxcala era una república indígena formada por varios señoríos como: Ocotelulco, Tizatlán, Quiahuiztlán, Tepeticpac y no estaba sometida al imperio de los mexicas, habían ciertas guerras floridas, pero había entre ellos una franja invisible que disipaba la provocación.
Cortés encontró a un líder hábil e inteligente, estratega como él mismo y que formarían una alianza aplastante y ganadora, Xicoténcatl el Viejo, uno de los principales de Tlaxcala (Tizatlan) pero también la resistencia del joven príncipe Xicoténcatl el joven, que no les caía en gracia, el vasallaje, la imposición de la nueva religión y la sumisión a Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico. Todo esto (La alianza) se encamina en un proceso que se da alrededor de 1519. Una vez tumbada la Gran Tenochtitlan (1521) esto significó un ganar – ganar para ambos, para los tlaxcaltecas auxiliares estar al mismo nivel de derechos de los conquistadores así como su territorio no sería tratado como conquistado, sino como aliado de la Corona , para los españoles incorporar nuevos territorios al Imperio español.
De los convenios y ordenanzas que favorecieron a los tlaxcaltecas está: No ser sometidos como pueblo conquistado, exención de tributos, reconocimiento de tierras y autoridades, participación en botín y en beneficios, como el botín de guerra tras la caída de Tenochtitlán (1521). Prestigio y estatus especial. Sin embargo, a pesar de todo eso, los colonos blancos presionaron para que estos indígenas fueran integrados al sistema colonial, perdiendo poco a poco su autonomía. Sin embargo dentro de los territorios conquistados, inclusive el nuestro, muchos pueblos conocidos como mexicanos o mejicanos fueron parte de esa expansión de esta clase privilegiada de indios aliados. Ante la narrativa promovida por el sexenio de AMLO , en México en donde maneja la idea que la conquista implicó abusos sistemáticos contra los pueblos indígenas y que un reconocimiento ayudaría a la reconciliación, La alianza de Cortes con los Tlaxcaltecas cuestionan y refutan esa narrativa.
De los tlaxcaltecas hay herencias culturales en la actualidad como los desfiles militares, incluso en las festividades religiosas como la elaboración de alfombras en Semana Santa. Incluso la misma conquista y colonización del territorio salvadoreño tuvo gran influencia de los indios conquistadores. Tres pueblitos llevaron el nombre de Mejicanos.