Cuba afirma que sus fuerzas mataron a cuatro tripulantes de una lancha rápida de Florida

Por Alonso Rosales

El Gobierno de Cuba confirmó que efectivos de su tropa guardafronteras abatieron a cuatro tripulantes de una lancha rápida procedente de Florida que, según la versión oficial, penetró en aguas territoriales de la isla y desatendió la voz de alto. El incidente, ocurrido en la mañana del 25 de febrero, amenaza con tensar aún más las ya frágiles relaciones entre La Habana y Estados Unidos.

De acuerdo con un boletín del Ministerio del Interior de Cuba (Minint), la embarcación —identificada con matrícula del estado de Florida, folio FL-77-26-SH— fue avistada dentro de las aguas territoriales cubanas. Las autoridades sostienen que la lancha realizó maniobras evasivas y que sus ocupantes ignoraron reiteradas advertencias de detención, lo que derivó en la intervención armada de la tropa guardafronteras.

El comunicado oficial asegura que como resultado del enfrentamiento cuatro tripulantes murieron y seis personas resultaron heridas, quienes fueron evacuadas y recibieron asistencia médica en centros de salud del país. Las autoridades cubanas no ofrecieron de inmediato las identidades de las víctimas ni detalles adicionales sobre las circunstancias exactas del uso de la fuerza.

Reacción en Florida

El hecho generó una inmediata reacción política en Florida. El fiscal general del estado, Jen Utenmer, anunció la apertura de una investigación en coordinación con autoridades federales y estatales de Estados Unidos. “Trabajaremos con nuestros socios federales, estatales y de la aplicación de la ley. Haremos todo lo que esté en nuestro poder para que esos comunistas rindan cuentas”, declaró en un comunicado difundido tras conocerse la noticia.

Por su parte, el representante federal por Florida, Carlos Jiménez, calificó el suceso como “una masacre” y exigió que se esclarezcan con transparencia las circunstancias del operativo. El legislador también pidió confirmar si las víctimas eran ciudadanos estadounidenses o residentes legales en el país.

Contexto y posibles repercusiones

El incidente se produce en un contexto de relaciones diplomáticas marcadas por la desconfianza y por episodios recurrentes vinculados a la migración irregular y al tráfico marítimo en el estrecho de Florida. Las autoridades cubanas han reiterado en diversas ocasiones su política de “tolerancia cero” ante violaciones de su soberanía marítima, mientras que funcionarios estadounidenses suelen reclamar garantías de debido proceso y respeto a los derechos humanos.

Expertos en derecho internacional consultados por medios regionales señalan que los Estados tienen la potestad de proteger sus aguas territoriales, aunque el uso de la fuerza debe regirse por principios de proporcionalidad y necesidad. La investigación anunciada en Florida podría abrir un nuevo frente diplomático si Washington decide elevar el caso a instancias federales o multilaterales.

Hasta el momento, el Gobierno de Estados Unidos no ha emitido una declaración oficial detallada sobre el incidente. Tampoco se ha confirmado si existía algún antecedente judicial o administrativo relacionado con la embarcación o sus tripulantes.

Mientras avanzan las indagaciones, el suceso añade presión a un vínculo bilateral históricamente complejo y coloca nuevamente en el centro del debate la seguridad marítima y la gestión de incidentes en aguas compartidas.

Fuentes

  • Comunicado oficial del Ministerio del Interior de Cuba (25 de febrero).
  • Declaraciones públicas del fiscal general de Florida, Jen Utenmer.
  • Comunicado del representante federal Carlos Jiménez.