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Por Redacción ContraPunto
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció que su Gobierno evalúa implementar un programa de libertad anticipada y condicional que podría beneficiar aproximadamente al 50 % de las personas encarceladas por colaborar con pandillas. La propuesta contempla la revisión individual de los casos y la posibilidad de que algunos reclusos abandonen la prisión bajo supervisión y determinadas condiciones.
El mandatario hizo el anuncio el martes 13 de octubre, durante una sesión de preguntas y respuestas posterior a la presentación de un acuerdo de inversión en el sector energético con el grupo español COX.
“Es culpable, pero liberarlo condicionalmente”, explicó Bukele al describir el planteamiento, que incluiría mecanismos de monitoreo para quienes pudieran acogerse a la medida.
Sin embargo, el presidente no precisó cuántos presos podrían beneficiarse, cuándo comenzaría el programa ni cuáles serían los requisitos concretos para acceder a la libertad condicional.
Bukele justificó la posibilidad de flexibilizar las condiciones de encarcelamiento al señalar que El Salvador vivió durante años bajo la violencia y el control territorial de las pandillas. Según su planteamiento, no todas las personas que tuvieron vínculos o colaboraron con estas estructuras habrían participado de la misma manera en sus actividades.
El presidente sostuvo que su Gobierno está revisando las circunstancias particulares de los reclusos para determinar si algunas situaciones podrían justificar una excepción.
La propuesta busca distinguir, según la explicación presidencial, entre quienes participaron directamente en la violencia y quienes se relacionaron con las pandillas en un contexto de intimidación y sometimiento social.
No obstante, Bukele afirmó que los posibles beneficiarios seguirían siendo considerados culpables y que la eventual liberación no equivaldría a declarar su inocencia, sino a permitirles cumplir determinadas condiciones fuera de prisión.
Desde marzo de 2022, el Gobierno salvadoreño mantiene un régimen de excepción que ha permitido realizar detenciones masivas como parte de su ofensiva contra las pandillas. La estrategia ha contribuido a una reducción significativa de los homicidios, uno de los principales argumentos con los que la administración defiende su política de seguridad.
Sin embargo, la medida también ha generado cuestionamientos de organizaciones nacionales e internacionales por denuncias de detenciones arbitrarias, presuntas violaciones de derechos humanos y restricciones al debido proceso.
En ese contexto, una eventual liberación condicional de miles de personas abriría un nuevo capítulo en la política de seguridad del país. Su alcance dependerá de los criterios de selección, los mecanismos de supervisión y las garantías que se establezcan para evitar nuevas actividades criminales.
También será relevante conocer cómo se verificarán las circunstancias individuales de los reclusos, qué autoridades tendrán a su cargo las evaluaciones y cuáles serán las consecuencias en caso de incumplimiento de las condiciones impuestas.
Hasta el momento, el Gobierno no ha divulgado los detalles operativos del programa, por lo que no es posible determinar su dimensión definitiva ni establecer cuántas personas podrían recuperar su libertad.
El anuncio se produjo el mismo día en que Bukele conversó con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sobre asuntos de seguridad e infraestructura crítica. Según el Departamento de Estado, ambos abordaron la necesidad de mantener los puertos salvadoreños seguros y libres de influencias extranjeras consideradas perjudiciales por Washington.
El Salvador mantiene una estrecha cooperación con la administración del presidente Donald Trump en materia de seguridad y migración. Como parte de esa colaboración, el país centroamericano aceptó recibir a personas deportadas desde Estados Unidos, incluidos hombres enviados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), señalados por las autoridades estadounidenses como presuntos integrantes de organizaciones criminales.
Aunque la propuesta de libertad condicional se enmarca en el debate interno sobre el sistema penitenciario salvadoreño, todavía no se ha establecido una relación directa entre esta iniciativa y los acuerdos de cooperación con Washington.
La posibilidad de liberar anticipadamente a una parte considerable de la población penitenciaria representa un posible giro en la aplicación de la política de encarcelamiento masivo impulsada por Bukele.
El desafío será determinar cómo se aplicaría la medida sin comprometer los resultados de seguridad alcanzados y garantizando que cada caso sea evaluado conforme a criterios claros, verificables y compatibles con las garantías legales.
Por ahora, el anuncio constituye una propuesta en evaluación, no un programa formalmente detallado. Su impacto real dependerá de las disposiciones que adopte el Gobierno y de la información oficial que se publique sobre los beneficiarios, los requisitos y los mecanismos de control.
Fuente: CNN en Español, reportaje de Rocío Muñoz-Ledo, con información de Kit Maher, publicado el 13 de octubre de 2026.