Redacción ContraPunto |
La nueva normativa comenzó a aplicarse con el inicio del curso escolar 2026/2027 en varias regiones del país. Las autoridades deberán seguir un procedimiento gradual ante los incumplimientos, mientras organizaciones musulmanas preparan recursos contra la medida.
La prohibición del uso del hiyab para niñas menores de 14 años entró en vigor este lunes en Austria coincidiendo con el inicio del nuevo curso escolar. La norma se aplica tanto en centros públicos como privados y prohíbe las prendas que cubran la cabeza “según las tradiciones islámicas”.
La medida comenzó a aplicarse el 1 de septiembre y este lunes alcanza de manera efectiva a los estudiantes que regresan a las aulas en Viena, Baja Austria y Burgenland. En el resto del país, el inicio del curso está previsto para el 14 de septiembre.
La legislación establece un procedimiento gradual para hacer cumplir la prohibición. Si una estudiante acude a clases con el hiyab, el personal docente debe pedirle que se lo retire. En caso de que persista el incumplimiento, la dirección del centro debe reunirse con la alumna y sus padres. Si la situación continúa, el caso puede ser remitido a la autoridad educativa y derivar en un procedimiento administrativo sancionador. Las multas previstas oscilan entre 150 y 800 euros.
La normativa contempla algunas excepciones. El veto no se aplica, entre otros casos, a actividades escolares realizadas fuera del recinto educativo, determinadas actividades relacionadas con la escuela fuera del centro ni a la educación en el hogar.
El Gobierno austríaco defiende la medida como una forma de proteger la libertad y el desarrollo de las niñas musulmanas. La ministra de Integración, Claudia Bauer, ha presentado el hiyab infantil como un símbolo de control y opresión y sostiene que las menores deben poder crecer sin presiones sociales o religiosas.
La prohibición, sin embargo, continúa siendo objeto de una fuerte controversia jurídica y política. La Comunidad Islámica de Austria (IGGÖ) sostiene que la legislación discrimina a las niñas musulmanas y ha anunciado que recurrirá ante el Tribunal Constitucional. Un informe jurídico encargado por la organización sostiene que la norma podría vulnerar, entre otros aspectos, el principio de neutralidad religiosa y el de igualdad.
El debate también tiene un antecedente importante. En 2020, el Tribunal Constitucional austríaco anuló una prohibición anterior del hiyab en las escuelas primarias al considerar que afectaba específicamente a las niñas musulmanas y vulneraba el principio de igualdad.
Esta vez el tribunal todavía no se ha pronunciado sobre el fondo de la nueva legislación. En julio rechazó por motivos formales varias solicitudes presentadas por niñas y sus padres, porque la prohibición aún no había entrado en vigor cuando fueron interpuestas. El tribunal dejó así abierta la posibilidad de examinar posteriormente impugnaciones contra la norma una vez que sus efectos fueran efectivos.
El comienzo del curso también ha puesto de manifiesto las dificultades prácticas que puede generar la aplicación de la ley dentro de los centros educativos. Algunos responsables escolares han advertido que la medida puede resultar “pedagógica y humanamente difícil”, mientras juristas consideran que existen posibilidades de que futuras demandas cuestionen nuevamente su constitucionalidad.
La controversia trasciende, además, el propio ámbito escolar. Una encuesta publicada recientemente por Der Standard indicó que 69 % de los austríacos consultados apoyaría ampliar la prohibición a todas las alumnas, sin importar su edad, mientras que 71 % respaldaría también prohibir el uso del hiyab entre las profesoras. El respaldo, según la encuesta, aumenta de manera considerable entre los sectores de mayor edad.
Con el regreso a las aulas, Austria comienza así a aplicar una de sus medidas más polémicas en materia de integración y religión. Mientras el Gobierno sostiene que se trata de una herramienta para proteger a las menores, sus críticos consideran que la norma limita la libertad religiosa y coloca una carga específica sobre las niñas musulmanas. El desenlace podría depender nuevamente del Tribunal Constitucional, que tendrá la última palabra sobre la compatibilidad de la prohibición con los derechos fundamentales.