Actually: el aburrimiento como declaración de principios de Pet Shop Boys

El concepto resulta particularmente interesante porque Actually apareció en un momento de enorme éxito para Pet Shop Boys. Please, publicado en 1986, había establecido al dúo como una de las propuestas más originales de la nueva música electrónica británica.

Zarko Pinkas |

El segundo álbum de Pet Shop Boys cumplió el 7 de septiembre 39 años. Publicado en septiembre de 1987, Actually confirmó que el éxito de Please no había sido producto de una fórmula pasajera. Su música permanece, pero también una portada que terminó convirtiéndose en la imagen más reconocible del dúo.


Neil Tennant bosteza. Chris Lowe mira directamente hacia la cámara con el rostro serio, casi inexpresivo. Ambos llevan esmoquin, camisa blanca y corbatín. El fondo ha desaparecido y alrededor de ellos solamente queda blanco. Arriba, con una tipografía delgada y discreta, aparece una sola palabra: Actually.

Es una de las portadas más reconocibles de Pet Shop Boys y, probablemente, una de las imágenes que mejor resume la personalidad artística del dúo.

La fotografía fue tomada por Cindy Palmano durante la filmación del video de “What Have I Done to Deserve This?”, la colaboración de Pet Shop Boys con Dusty Springfield. No había una gran puesta en escena destinada a construir la futura portada de un álbum. Tennant y Lowe simplemente se habían sentado para una sesión fotográfica y Neil, cansado, bostezó frente a la cámara.

La imagen iba a ser utilizada por Smash Hits. De hecho, la revista estaba a punto de enviarla a imprenta cuando Pet Shop Boys decidieron que aquella fotografía era exactamente lo que necesitaban para Actually. Hubo llamadas de última hora, una nueva sesión para la revista y el dúo consiguió recuperar la fotografía.

La decisión resultó extraordinariamente afortunada.

Mark Farrow, diseñador habitual de Pet Shop Boys, eliminó el fondo de la fotografía y colocó a los dos músicos sobre un espacio blanco. El resultado era minimalista, extraño y, sobre todo, muy poco convencional para una estrella pop de 1987. En lugar de presentar a dos músicos felices por el éxito, sonrientes y preparados para conquistar al público, la portada mostraba a uno bostezando y al otro mirando al espectador como si nada de aquello le impresionara demasiado.

La contradicción era precisamente el punto.

Neil Tennant explicó posteriormente que les gustaba la imagen porque era al mismo tiempo divertida e irreverente, pero también porque no parecía una fotografía convencional de promoción. Chris Lowe encontró una palabra todavía más precisa para describirla: “ennui”, hastío.

El concepto resulta particularmente interesante porque Actually apareció en un momento de enorme éxito para Pet Shop Boys. Please, publicado en 1986, había establecido al dúo como una de las propuestas más originales de la nueva música electrónica británica. Canciones como “West End Girls”, “Opportunities (Let’s Make Lots of Money)” y “Suburbia” habían demostrado que Neil Tennant y Chris Lowe podían construir éxitos pop sin adoptar las formas tradicionales de las estrellas del género.

Con Actually dieron un paso más.

La portada parecía decir que el éxito no necesitaba ser celebrado de la manera esperada. Podían vestir de etiqueta y, al mismo tiempo, parecer aburridos. Podían convertirse en estrellas internacionales sin comportarse como estrellas internacionales. Podían hacer canciones destinadas a las listas de éxitos y mantener una distancia irónica frente al espectáculo que las rodeaba.

La portada parecía decir que el éxito no necesitaba ser celebrado de la manera esperada. Podían vestir de etiqueta y, al mismo tiempo, parecer aburridos.

No era una pose completamente calculada. El bostezo de Tennant fue real. Pero Pet Shop Boys supieron reconocer inmediatamente el valor de aquella imagen accidental.

Neil llegó a decir que aquella fotografía terminó siendo “la imagen definitoria” del grupo. Y tiene sentido. En ella aparecen buena parte de los elementos que terminarían asociándose con Pet Shop Boys: elegancia, humor británico, ironía, distancia, minimalismo y una cierta indiferencia hacia las convenciones del estrellato pop.

Incluso el blanco tiene importancia. La portada de Actually no está cargada de elementos gráficos. No necesita escenarios, colores estridentes ni símbolos que expliquen quiénes son. El espacio vacío alrededor de Tennant y Lowe hace que los dos cuerpos y sus expresiones sean prácticamente todo lo que existe en la imagen. La palabra Actually, colocada arriba con una tipografía sobria, completa una composición que parece sencilla pero que tiene una enorme capacidad de identificación.

La historia de la portada también tuvo un antecedente que finalmente fue descartado. Pet Shop Boys habían encargado originalmente un retrato a la artista escocesa Alison Watt, ganadora del premio de retrato de la National Portrait Gallery. El proyecto no funcionó. Lowe quedó descontento con la manera en que había sido representado y el dúo consideró que aquella pintura no tenía la personalidad adecuada para el álbum.

La fotografía accidental terminó siendo mucho más poderosa.

Y quizá eso explica por qué Actually sigue siendo recordado no solamente por sus canciones, sino como una obra completa. El álbum contiene “It’s a Sin”, “Rent”, “What Have I Done to Deserve This?”, “Heart”, “One More Chance”, “Shopping” y “King’s Cross”, entre otras composiciones que forman parte de la memoria del grupo. La propia discografía oficial de Pet Shop Boys registra el álbum como publicado el 7 de septiembre de 1987.

Pero reducir Actually a sus sencillos sería quedarse con una parte de su importancia.

Después de Please, Pet Shop Boys tenían que demostrar que podían hacer algo más que repetir el éxito de su debut. Actually respondió de una manera contundente. No solamente mantuvo el nivel: amplió el lenguaje del dúo y consolidó una personalidad que desde entonces sería reconocible tanto en sus canciones como en sus imágenes.

La portada lo resume de una manera casi perfecta. Dos hombres vestidos para una ceremonia solemne. Uno bosteza. El otro permanece serio. Ninguno parece especialmente impresionado por la cámara.

Sin embargo, cuatro décadas después, esa imagen continúa siendo inmediatamente reconocible. Tal vez esa sea una de las mejores ironías de Actually: un disco que nació en pleno ascenso de Pet Shop Boys terminó representado por una imagen que parece decir que el éxito, por grande que sea, tampoco es motivo para perder el sentido del humor. Ni para dejar de bostezar cuando toca.