Oasis se enfrenta a la venta de un archivo inédito de sus años dorados

63 conciertos, más de 100 horas de ensayos y conversaciones privadas entre Noel y Liam Gallagher forman parte del archivo que será subastado en octubre, pese a la oposición de la banda.

Zarko Pinkas |

63 conciertos, más de 100 horas de ensayos y conversaciones privadas entre Noel y Liam Gallagher forman parte del archivo que será subastado en octubre, pese a la oposición de la banda.


El pasado sonoro de Oasis podría cambiar de manos. Un archivo reunido durante los años de mayor actividad de la banda británica, cuando los hermanos Liam y Noel Gallagher convirtieron sus enfrentamientos en parte inseparable de la leyenda del grupo, será puesto a subasta el próximo 3 de octubre en Inglaterra. La colección contiene 63 grabaciones de conciertos, más de 100 horas de ensayos y material que registra conversaciones entre los integrantes de Oasis y su equipo de gira.

El archivo fue conservado durante años por Huw Richards, ingeniero de sonido que trabajó con Oasis desde la publicación de Definitely Maybe, en 1994, hasta 2001. Tras su muerte, el material quedó en manos de su hijo, Owain Richards, también ingeniero de sonido, quien decidió ponerlo a la venta a través de Littleton Auctions.

La dimensión del archivo explica buena parte del interés que ha despertado. La colección está integrada por 209 cintas DAT, 73 casetes analógicos y tres MiniDiscs, documentos que pertenecen a una época en la que los conciertos todavía no estaban rodeados por miles de teléfonos móviles grabando cada canción desde el público.

Entre el material existe además una pieza especialmente valiosa para la historia de Oasis: lo que se considera la única grabación conocida en audio de uno de los conciertos que la banda ofreció en Loch Lomond, Escocia, en 1996, durante el período de mayor popularidad del grupo. También hay registros de ensayos y pruebas de sonido que permiten escuchar a Oasis fuera del escenario y, según la información difundida sobre la subasta, conversaciones y bromas entre Noel, Liam y los músicos que los acompañaban.

Littleton Auctions ha fijado una estimación de entre 1.2 y 1.6 millones de libras esterlinas para el archivo. La casa de subastas lo presenta como un documento histórico de la música británica y sostiene que el procedimiento cuenta con una procedencia verificada y ha sido realizado de manera transparente y dentro del marco legal.

La situación, sin embargo, tiene un elemento que ha provocado el malestar de Oasis. La banda ha expresado su oposición a la venta y, de acuerdo con la información publicada por The Times, había mantenido conversaciones con el entorno de los Richards para recuperar parte de las grabaciones. Según Owain Richards, esas conversaciones no llegaron a concretarse y la posición de Oasis era que las cintas debían regresar a manos de la banda.

Existe una distinción importante en el conflicto. Aunque un comprador adquiera físicamente el archivo, Oasis conserva los derechos de propiedad intelectual sobre su música, por lo que el propietario de las cintas no tendría libertad para comercializar las grabaciones sin la autorización correspondiente de la banda. El valor de la colección, por tanto, no se limita a una posible explotación comercial: también reside en su condición de testimonio histórico.

Ese aspecto convierte el caso en algo más que una disputa por objetos de colección. Las cintas contienen una parte de la memoria de una banda que definió buena parte del rock británico de los años noventa y cuya historia quedó marcada tanto por sus canciones como por la relación conflictiva de sus dos principales figuras. En ese sentido, los registros de ensayos, conciertos y conversaciones pueden ofrecer una mirada más cercana a la construcción cotidiana de Oasis que la que permiten los discos oficialmente publicados.

La coincidencia con el actual regreso de la banda hace que la historia cobre todavía mayor interés. Oasis volvió a los escenarios en 2025 con una gira que reunió nuevamente a los hermanos Gallagher después de años de separación. Ahora, mientras la película documental Oasis: Don’t Look Back in Anger acaba de presentarse en el Festival de Cine de Venecia, aparece nuevamente ante el público una etapa fundamental de la historia del grupo.

El documental, dirigido por Dylan Southern y Will Lovelace y escrito por Steven Knight, sigue la reunión de Liam y Noel y la gira de regreso de 2025. Su estreno mundial tuvo lugar en Venecia y llegará a los cines el 11 de septiembre.

La subasta del archivo ocurrirá pocas semanas después. Para entonces, Oasis habrá vuelto a ocupar las salas de cine y las plataformas con las imágenes de su reencuentro, mientras una parte mucho más privada de su historia estará esperando al mejor postor.

Las grabaciones de Huw Richards pertenecen a un tiempo en el que Oasis todavía estaba construyendo su mito. Ahora, tres décadas después, ese pasado vuelve a aparecer en forma de cintas, voces, ensayos y conciertos. La pregunta ya no es solamente cuánto puede valer ese material, sino quién debería conservar una memoria tan singular de una de las bandas que marcaron la cultura musical británica de los noventa.