La película del cineasta salvadoreño amplía su recorrido internacional con una nueva candidatura en España, mientras continúa su participación en festivales de Europa y Estados Unidos y representa a El Salvador en el proceso de consideración para los premios Oscar.
Zarko Pinkas |
La película del cineasta salvadoreño amplía su recorrido internacional con una nueva candidatura en España, mientras continúa su participación en festivales de Europa y Estados Unidos y representa a El Salvador en el proceso de consideración para los premios Oscar.
La película salvadoreña Vértices, escrita, dirigida y producida por Arturo López Rodas, suma un nuevo capítulo a su trayectoria internacional. La distribuidora española Mailuki Films anunció que el largometraje es candidato a los Premios José María Forqué, en la categoría de Mejor Película Latinoamericana del Año, un reconocimiento que amplía las perspectivas de circulación de esta producción independiente.
El anuncio llega en un momento significativo para la película, que también fue seleccionada por el Comité Cine Nacional de El Salvador (CINESAL) para representar al país en el proceso de consideración de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, de cara a los 99.º premios Oscar, en la categoría de Mejor Película Internacional.
A este recorrido se suman los reconocimientos obtenidos en festivales internacionales. Vértices ganó al de Mejor Largometraje Internacional en el Cobb International Film Festival 2026, celebrado en Georgia, Estados Unidos. También recibió una mención honorífica en el Festival Internacional de Cine de Nicaragua y formó parte de la selección del Mittelamerikanisches Filmfestival de Viena.
Más allá de los reconocimientos, Vértices construye su propuesta alrededor de una experiencia compartida: el paso del tiempo y la manera en que transforma las relaciones humanas. La historia sigue a Ricardo, José y Francisco, tres antiguos amigos que vuelven a encontrarse durante el funeral de un conocido, después de casi treinta años sin verse.
Lo que comienza como un reencuentro circunstancial se convierte en una oportunidad para recuperar lugares, conversaciones y fragmentos de una amistad que la vida había dejado en suspenso. En sus diálogos aparecen la memoria, el envejecimiento, las pérdidas y la muerte, pero también las pequeñas trivialidades que componen la existencia.
La película no necesita recurrir a grandes acontecimientos para plantear sus preguntas. Su mirada se detiene en las conversaciones cotidianas y en esos momentos aparentemente insignificantes que adquieren otro peso cuando los personajes confrontan el tiempo transcurrido y la ausencia de quienes ya no están.
El proyecto tiene, además, una raíz personal. López Rodas transformó la historia original después de la muerte de su amigo, el cineasta Francisco Menéndez. La experiencia de la pérdida modificó el punto de partida del guion y contribuyó a convertir el funeral en el escenario desde el cual la película reflexiona sobre la muerte y la necesidad de asimilarla.
Rodada en El Salvador, con una propuesta visual que combina el blanco y negro con pasajes en color, Vértices apuesta por un cine de observación y reflexión. Su aproximación a la amistad y a la memoria se aleja de las estructuras narrativas convencionales para conceder espacio a los silencios, las conversaciones y la experiencia vital de sus intérpretes.
El recorrido de Vértices muestra cómo una producción independiente puede encontrar espacios de exhibición y reconocimiento fuera de su lugar de origen. La incorporación de Mailuki Films a su distribución internacional ha contribuido a llevarla a circuitos cinematográficos de Europa y Estados Unidos, donde continúa buscando nuevos públicos.
La reciente selección para el Centre Film Festival, en Estados Unidos, anunciada por la distribuidora para noviembre de 2026, constituye otro paso en esa circulación internacional.
La candidatura a los Premios Forqué agrega una nueva expectativa a este trayecto. La categoría latinoamericana de estos galardones españoles reconoce largometrajes de la región y abre un espacio de visibilidad para producciones que, como Vértices, proceden de cinematografías con recursos más limitados y buscan establecer vínculos con audiencias internacionales.
Para el cine salvadoreño, el recorrido de la película de López Rodas permite observar las posibilidades de una obra que parte de experiencias cercanas y reconocibles, pero consigue plantear preguntas que trascienden las fronteras nacionales. La amistad, el duelo y la conciencia de la propia finitud no pertenecen a un solo país: forman parte de una experiencia humana que el cine puede convertir en punto de encuentro.
Con su participación en festivales y su candidatura a los Premios Forqué, Vértices continúa su recorrido internacional. Su historia, construida alrededor de tres amigos que intentan reconocerse después de décadas de distancia, encuentra así nuevas oportunidades para llegar a espectadores que también pueden verse reflejados en las contradicciones, los recuerdos y las pérdidas que acompañan el paso de la vida.