Crédito France 24
Por Alonso Rosales
La crisis que enfrenta la FIFA bajo la presidencia de Gianni Infantino entró este jueves en una nueva fase. La UEFA decidió suspender provisionalmente su amenaza de retirar a las selecciones europeas de las competiciones de la FIFA, pero, al mismo tiempo, avanzó hacia una posible denuncia penal contra el presidente del organismo rector del fútbol mundial por el controvertido proyecto que pretendía transferir derechos comerciales de los principales torneos de la FIFA a una nueva entidad con participación de inversionistas privados.
Reuters y Associated Press reportaron que la UEFA acudió a tribunales federales de Estados Unidos para solicitar documentos y testimonios que podrían ser utilizados en un eventual procedimiento penal en Suiza contra Infantino. La investigación gira alrededor de la denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que fue abandonada el pasado 1 de agosto después de una fuerte oposición internacional.
El proyecto contemplaba la creación de una estructura empresarial que administraría derechos comerciales relacionados con el Mundial masculino, el Mundial femenino y el Mundial de Clubes. De acuerdo con los documentos judiciales citados por Reuters y AP, el plan habría contemplado una inversión de aproximadamente 4.200 millones de dólares a cambio del 20 % de la nueva entidad, con la participación del fondo neoyorquino Thrive Capital, fundado por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.
La UEFA cuestiona especialmente la forma en que se habría diseñado la operación. El organismo europeo sostiene que el proyecto fue desarrollado de manera confidencial por Infantino y un grupo reducido de asesores e inversionistas, sin una consulta adecuada al Consejo de la FIFA, las confederaciones regionales y las asociaciones nacionales.
Uno de los puntos centrales de la controversia es la valoración económica de la operación. La UEFA considera que los aproximadamente 4.200 millones de dólares ofrecidos por el 20 % implicaban una valoración cercana a los 20.000 millones de dólares para los activos comerciales de la nueva compañía. Los abogados del fútbol europeo cuestionan que esa valoración no haya sido sometida a una subasta abierta, competitiva e independiente.
La UEFA analiza la posibilidad de presentar en Suiza una denuncia por presunta mala gestión financiera, aunque hasta ahora no existe una acusación penal formal contra Infantino ni una condena judicial. La utilización de los tribunales estadounidenses busca precisamente obtener información que podría ser utilizada en un eventual proceso fuera de Estados Unidos.
El nuevo movimiento judicial se produce el mismo día en que la UEFA confirmó un cambio importante en su estrategia.
El pasado 30 de julio, la UEFA y sus 55 asociaciones nacionales habían anunciado que no participarían en competiciones de la FIFA mientras permaneciera vigente el proyecto de abrir los derechos del Mundial a inversionistas privados.
Sin embargo, después de que FIFA retirara el proyecto el 1 de agosto y proporcionara garantías escritas de que la iniciativa había sido abandonada de manera permanente, la UEFA decidió suspender provisionalmente el boicot. Reuters informó que la decisión fue adoptada después de consultas con las asociaciones nacionales europeas.
La decisión no significa que Europa haya cerrado el conflicto con Infantino.
La propia UEFA advirtió este jueves que su posición continuará bajo revisión y que podría ser reconsiderada inmediatamente si las circunstancias cambian. El organismo también reclamó una investigación externa verdaderamente independiente sobre el proyecto FFE.
En otras palabras, Europa vuelve a las competiciones, pero mantiene abierta la batalla política, institucional y jurídica.
Para la UEFA, el problema no se limita a cuánto dinero podía recibir FIFA por la operación. El cuestionamiento principal es quién puede decidir sobre los activos comerciales del fútbol mundial y bajo qué mecanismos de transparencia.
El organismo europeo sostiene que el abandono del proyecto no elimina las dudas sobre la manera en que fue concebido ni sobre el ejercicio del poder presidencial dentro de FIFA. En su declaración de este jueves, la UEFA afirmó que la crisis de fondo permanece y reclamó que la FIFA vuelva a funcionar como una institución al servicio del fútbol y no como un instrumento del poder individual.
La presión sobre Infantino también tiene una dimensión política. Según Reuters, el presidente de FIFA mantiene apoyos importantes en África, Sudamérica y Arabia Saudita, mientras enfrenta una oposición creciente en Europa y otras regiones del fútbol mundial. El conflicto podría tener consecuencias para sus aspiraciones de buscar un cuarto mandato en las elecciones de 2027.
Arabia Saudita, de hecho, ha expresado públicamente su respaldo a Infantino, mientras UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol y CONCACAF han endurecido sus críticas a la gestión del organismo.
El escenario deja así una paradoja: la UEFA suspendió el boicot, pero no suspendió su ofensiva contra Infantino.
Europa regresará a las competiciones de FIFA, pero pretende llevar la batalla hasta los tribunales y exigir reformas profundas en la gobernanza del fútbol mundial. La posible denuncia en Suiza podría convertirse ahora en uno de los mayores desafíos jurídicos y políticos que haya enfrentado Infantino desde que asumió la presidencia de FIFA.
Por el momento, el proyecto de vender una participación de los futuros ingresos comerciales del Mundial está muerto. Pero las consecuencias políticas de aquella iniciativa apenas comienzan.