Trump anuncia nuevos aranceles del 35% a México y la Unión Europea

Trump anuncia aranceles del 35% a México y la UE, vigentes desde el 1 de agosto, por desequilibrios comerciales según sus declaraciones.

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de nuevos aranceles del 35% sobre productos importados desde México y la Unión Europea, con entrada en vigor a partir del 1 de agosto de 2025. La medida fue comunicada a través de dos cartas publicadas en su red social, Truth Social.

El exmandatario justificó los nuevos gravámenes citando el papel de México en el tráfico de drogas ilegales hacia territorio estadounidense, así como lo que describió como un “desequilibrio comercial persistente” con el bloque europeo. Las cartas forman parte de una ofensiva comercial más amplia que Trump ha iniciado esta semana, al enviar notificaciones similares a más de 20 países.

México, la UE y Canadá, entre los más afectados

La tasa arancelaria para México es superior al 25% que Trump había impuesto a principios de año. No obstante, los productos comercializados bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) permanecerán exentos de esta nueva carga.

En el caso de la Unión Europea, el nuevo impuesto supera ampliamente el 20% anunciado en abril. Los 27 países del bloque habían previsto elevar sus propios aranceles a productos estadounidenses desde un nivel base del 10% a partir de esta semana. Sin embargo, Trump decidió postergar su medida hasta el 1 de agosto, en una posible señal de negociación o advertencia.

Canadá también fue notificada previamente con una carta que establece un arancel del 35% sobre sus exportaciones a Estados Unidos, alineándose con el nuevo estándar que Trump busca imponer.

Estrategia comercial y tensiones internacionales

Este nuevo paquete de aranceles refleja una intensificación de la agenda proteccionista que marcó la política exterior de Trump durante su primer mandato. A solo meses de las elecciones presidenciales de noviembre, el republicano parece apostar por una línea dura en política comercial, que podría alterar significativamente las relaciones bilaterales con algunos de los principales socios económicos de Estados Unidos.

Aún no se ha confirmado si la administración actual dará curso a estas medidas, ya que Trump no ocupa actualmente la presidencia. No obstante, el anuncio ha generado inquietud en sectores empresariales y diplomáticos, que advierten sobre el posible impacto en cadenas de suministro y flujos comerciales clave.