Por Redacción ContraPunto
La tormenta tropical Cristina, formada en el océano Pacífico frente a las costas de Nicaragua, ha provocado una situación de alerta en toda Centroamérica debido a lluvias intensas, crecidas de ríos, inundaciones y deslizamientos de tierra. El fenómeno, con vientos sostenidos de hasta 75 km/h, se desplaza lentamente paralelo a la región, generando acumulados de lluvia que podrían alcanzar entre 100 y 300 milímetros en varios países.
En El Salvador, el impacto ha sido particularmente significativo. Las autoridades han declarado alerta naranja a nivel nacional ante el incremento del riesgo de inundaciones urbanas y desbordamientos de ríos. Diversas zonas del país han reportado crecidas súbitas en ríos y quebradas, provocando daños en infraestructura, viviendas y vehículos arrastrados por corrientes. Asimismo, cuerpos de socorro han realizado evacuaciones preventivas en comunidades vulnerables ante la amenaza de deslizamientos en zonas montañosas.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales ha señalado que la tormenta se desplaza lentamente frente a la costa salvadoreña, favoreciendo lluvias persistentes y acumulativas que incrementan la saturación de los suelos. Esta condición eleva considerablemente el riesgo de derrumbes, inundaciones repentinas y colapsos estructurales en áreas densamente pobladas.
Como medida preventiva, el Ministerio de Educación ha suspendido clases a nivel nacional por dos días, incluyendo centros escolares públicos y privados. Únicamente las universidades continuarán actividades de manera virtual. Esta decisión responde al objetivo de evitar tragedias entre estudiantes, considerando el peligro de movilización en condiciones climáticas adversas.
En el resto de la región, los efectos también comienzan a sentirse. En Nicaragua, el fuerte oleaje previo a la formación de la tormenta causó daños en zonas costeras como San Juan del Sur y Puerto Corinto, afectando infraestructura y actividades pesqueras.
En Honduras, las autoridades mantienen vigilancia ante posibles inundaciones y deslizamientos, especialmente en zonas vulnerables cercanas a ríos, donde las lluvias podrían intensificarse en las próximas horas. En Guatemala, los organismos de protección civil han advertido que la tormenta podría ingresar al territorio en los próximos días, aumentando progresivamente las precipitaciones del sur hacia el centro del país.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes, Cristina podría dejar entre 4 y 8 pulgadas de lluvia en la región, con máximos aislados de hasta 12 pulgadas, lo que representa un riesgo significativo para comunidades en condiciones de vulnerabilidad.
Las autoridades regionales han activado planes de emergencia y han instado a la población a evitar zonas de riesgo, mantenerse informada por canales oficiales y acatar las recomendaciones de evacuación. La evolución de la tormenta continuará siendo monitoreada, ya que no se descarta un fortalecimiento gradual del sistema en los próximos días.
Fuentes: Centro Nacional de Huracanes (NHC), Centroamérica360, La Prensa Nicaragua, Infobae, AP News.